
¿Conocía usted?
Los "enlaces" entre los Chachis están vigilados y se
realizan bajo el poder civil tradicional: el Uñi (gobernador)
y los chaitalas (policías). Estas autoridades tienen como una
de sus funciones básicas el "entregar pareja", vigilar y
castigar el adulterio y otras faltas a las reglas fijadas
especialmente para el matrimonio.
En definitiva, el hombre elige y decide quién va a ser su
esposa; a la joven no le queda otra alternativa que aceptar la
decisión tanto del joven como la de sus progenitores. La mujer
queda así relegada a ser el "objeto" para realizar alianzas y
vínculos entre familias, dando así la posibilidad de
establecer redes de relaciones y cohesiones al pueblo.
La resistencia de ciertas muchachas a contraer matrimonio
con el joven que las eligió para esposa ha llegado al extremo
de provocar su huida, como medio de escapar a una dura
realidad que les había sido impuesta.
Los novios chachis, en su gran mayoría, y antes de contraer
tres tipos de matrimonio (civil, religioso y tradicional),
optan por la residencia patrilocal (van a vivir por un tiempo
en la casa de los padres del novio), aunque, por situaciones
especiales, se dan esporádicos casos de matrilocalidad
(residencia en casa de los padres de la novia).
La endogamia es norma en el pueblo Chachi. Los jóvenes deben
únicamente buscar esposa entre las jóvenes chachis, por ningún
motivo se los permite contraer matrimonio con "morenas" o
"manabas" (mestizas). Quien infringe esta ley se encuentra
prácticamente fuera del límite del pueblo Chachi.
Los Cayapas afirman que no solamente ahora, bajo la
influencia de la Iglesia Católica, sino que también en los
tiempos primitivos el matrimonio entre parientes cercanos
estaba prohibido, aún el matrimonio entre primos lejanos...
La prohibición de vínculos sexuales por unión marital se
extiende inclusive hasta la cuarta generación. Además en caso
de muerte de un hombre o su mujer, la parte sobreviviente no
puede casarse con ningún miembro de la familia de él o de la
consorte.
Las leyes del incesto y de la monogamia son estrictamente
observadas por los Chachis y son motivo de juicios y castigos
públicos en los que intervienen los chaitala y el Uñi,
encargados de aplicar las sanciones consistentes en castigos
físicos de azotes y encierro.
El área básica del Uñi está en el ámbito de lo sexual. Las
aventuras sexuales calificadas como ilícitas son duramente
sancionadas: "el cometido" es públicamente azotado. La
poligamia, el incesto, el adulterio son las áreas de
prescripción legal más vigiladas y castigadas. Por incesto y
adulterio incluso se puede llegar a "trazar" (separar) de la
tribu a un individuo. Para la mujer en estos casos se trata de
"entregarle" a un viudo de otro río, lo suficientemente lejano
para evitar problemas.

INDICE
