
Etnias ecuatorianas y sexualidad

A pesar de la tendencia generalizada del mundo a
homogeneizarse como consecuencia de muchos factores, lo cierto
es que todavía hoy coexiste un amplio abanico de formas de
relación de las parejas.
Cada país tiene una tradición distinta y unas formas
peculiares diversas y, además, el clima, la alimentación, el
sistema económico y la religión, son factores que, entre
otros, inciden en la pareja.
Para iniciar en el enfoque de la sexualidad en las distintas
etnias del Ecuador, se hace necesario conocer una definición
sencilla y simple de lo que constituye una etnia.
Etnia es la agrupación de seres humanos que presentan
afinidades somáticas, lingüísticas o culturales y que habitan
en un espacio geográfico determinado.
En esta entrega hemos seleccionado a los Chachis o
Cayapas.
El pueblo Chachi, comúnmente conocido como Cayapas, se halla
localizado en la zona selvática de la provincia de Esmeraldas,
al noroeste del territorio ecuatoriano. Es uno de los pocos
grupos que sobreviven en la costa ecuatoriana, con su cultura
y organicidad propia.
La familia chachi tiene importancia específica, porque en ella
descansa no sólo la perpetuación del pueblo, por medio de la
reproducción biológica, sino también la reproducción social,
educación a los niños en las normas y tradiciones propias del
grupo, la reproducción económica que se concreta en el cuidado
de la chacra, participación en tareas de caza, pesca y
artesanías y la reproducción ideológica.
La mujer es el eje de la reproducción económica, biológica,
social e ideológica; ella es quien carga con la parte más dura
del trabajo, en todas estas dimensiones. Las mujeres aseguran
las tareas agrícolas y la permanencia de la tribu. Pero, a la
vez, el hecho de ser "entregadas" en matrimonio las pone en
desventaja, confiriéndoles un papel pasivo y dándoles un
estatus de inferioridad. Aún así la importancia evidente de lo
femenino en este pueblo incluso se ha llevado a lo mítico.
Al igual que en el nacimiento, no hay restricciones o
ceremonias especiales en la pubertad de niños o niñas. Esto
sigue siendo una sorpresa con respecto a las costumbres de
otros pueblos. Algunos afirman que no hay restricción alguna,
pero otros dicen que a las niñas que alcanzan la pubertad, no
se las deja, durante un tiempo corto, ir de acá para allá, ni
bañarse. Esto último parece lo más probable, porque incluso
las mujeres mayores, en el período de la menstruación, tienen
estas mismas prohibiciones.
* Productores de "A flor de piel", HOY La Radio