

La pubertad de las mujeres se marca con el inicio de la
primera menstruación o "menarquia". A lo largo de la historia
occidental, ha habido una disminución de la edad a la que se
presenta la primera menstruación debido a la nutrición y a la
cantidad de ejercicio físico. La mayor parte de las
adolescentes tienen su primera menstruación entre los 10 y 14
años de edad, aunque los doce años suele ser la edad más
típica.
La primera menstruación implica que las hormonas femeninas han
empezado a funcionar aproximadamente un año antes y producen
un fuerte crecimiento del cuerpo y la iniciación del brote de
los senos, del vello púbico, al mismo tiempo dan una forma
femenina a todo el cuerpo. Aproximadamente un año después de
la primera menstruación, se empiezan a generar óvulos maduros
y la mujer es capaz de concebir.
La menstruación consiste en una serie de nutrientes y sangre
que se hallan en las paredes del útero. Esta sustancia sirve
para nutrir al óvulo fecundado una vez que se implanta en el
útero. Si no hay implantación, la sangre sale por la vagina.
La menstruación ocurre aproximadamente cada 28 días y dura
alrededor de tres a cinco días.
Las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) determinan
el ciclo de maduración de los óvulos y, por ende, el ciclo de
la menstruación. Estas hormonas son las causantes de "esa edad
del burro". Las niñas sienten los altos y bajos de humor que
coinciden con los niveles de estrógeno y progesterona. A
mediados del ciclo muestran mayor vitalidad, alegría,
sociabilidad, y agrado. Estas conductas son el inicio del
interés sexual que experimentarán en un futuro próximo por el
sexo opuesto. Es muy importante que las niñas se sientan
preparadas para este acontecimiento.
En los primeros años de la adolescencia, las mujeres dedican
la mayor parte de su tiempo a las amigas y a sí mismas. La
relación con los padres y adultos es tensa y difícil. Ya no
son niñas para interesarse en "jugar" ni lo suficientemente
maduras como para dialogar. Cuando están solas en casa suelen
estar mortalmente "aburridas" o encerradas en sus cuartos
oyendo música, mirándose al espejo, hablando por teléfono con
sus amigas, y también en una serie de conductas autosensuales:
por ejemplo, peinándose, pintándose, etc. Todas estas
manifestaciones son producto natural de esta etapa de sus
vidas y les sirve para desarrollar una mayor conciencia de sí
mismas y lograr lentamente la independencia de los
adultos.
Con la adolescencia se despierta fuertemente la sensualidad.
La masturbación se hace totalmente voluntaria y consciente y
tiene como objetivo el orgasmo. En la adolescencia
aproximadamente 10 a 20% de las mujeres se masturban hasta
alcanzar el orgasmo con una frecuencia de una o dos veces por
mes. Con la edad aumenta la cantidad de mujeres que se
masturban.
La fuerza sexual que aparece en la adolescencia no siempre es
tan selectiva como la sociedad desea. Aproximadamente 5% de
las mujeres tienen experiencias homosexuales durante la
adolescencia (besarse, acariciarse). En general, estas
experiencias son producto de una alta curiosidad y deseo de
sentir su sexualidad con alguien con quien se sienten seguras:
sus amigas. Estas conductas no pronostican una homosexualidad
en la edad adulta.
La capacidad de desarrollar relaciones con el sexo opuesto
mejora con el pasar del tiempo. En un inicio, la relación de
enamorados es inestable y conflictiva. No pueden ser "amigos"
y tampoco saben manejar sus sentimientos físico-sexuales.
Conforme maduran, se hacen más y más capaces de controlar sus
impulsos tanto afectivos como físicos y logran relaciones
estables. Dentro de estas relaciones, las caricias físicas se
hacen cada vez más intensas hasta llegar en muchos casos a la
relación sexual.
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En el Ecuador, aproximadamente entre el 30 y el 50% de las adolescentes menores de 20 años tienen su primera relación sexual con un enamorado con el cual han mantenido una relación estable por sobre más o menos seis meses. Los mayores porcentajes pertenecen a las clases socioeconómicas más altas y más bajas, mientras en las clases socioeconómicas medias, los porcentajes son menores. |
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MITOS Y REALIDADES - No es verdad que durante la menstruación las mujeres no deben bañarse. - No es verdad que durante la menstruación las mujeres no deben comer aguacate. - No es verdad que durante la menstruación las mujeres tienen el pelo más liso. - Durante la menstruación las mujeres sí pueden tener relaciones sexuales. - Durante la menstruación las mujeres sí se pueden quedar embarazadas - Durante la menstruación las mujeres sí pueden practicar deportes. - Entre más temprano se inicie la menstruación más tarde se presenta la menopausia. - No es verdad que el orgasmo femenino es sicológico. La mujer siente espasmos musculares durante el orgasmo que son similares a los que siente el hombre. - El clítoris es el equivalente del pene en el hombre, no la vagina. - La fuente de placer sexual de la mujer está en el clítoris no en la vagina. - Algunas mujeres tienen desarrollado un músculo que une el interior de la vagina con el clítoris, llamado punto G, que le permiten a la mujer alcanzar el orgasmo fácilmente durante el coito. |