

Son innumerables las causas que explican el embarazo en la
adolescencia. Están la soledad y la tristeza de una chica que
se siente abandonada y no querida. O la muchacha que piensa
que no responde al modelo de mujer que los muchachos buscan y
aman. Si inician una relación, es probable que la tomen como
la única y definitiva oportunidad de su vida. Entonces se
hunden sin límites ni condiciones en el deseo del otro, sin
tomar en cuenta los riesgos y sin evitarlos. Como si no les
importase nada.
Los problemas domésticos conducen con frecuencia al embarazo.
Si una niña se construyó en un ambiente lleno de tensión, de
violencia, de inseguridades de todo orden, su vida afectiva en
la adolescencia podrá ser errática. Chicas que van de
relación en relación, en búsqueda de una estabilidad que no
hallan. Siempre exponiéndose a los riesgos hasta que el
embarazo les sirve como el mejor de los síntomas para sus
conflictos, que no logra superar.
El maltrato, la violencia doméstica, la inestabilidad de la
pareja papá - mamá o el acoso sexual por parte de algún
familiar pueden transformarse en causas suficientes para que
una chica busque relaciones erráticas y sin futuro como una
manera de librarse de sus frustraciones, decepciones y
angustias.
La pobreza explica numerosos embarazos. Por ejemplo, en los
sectores marginales, la mujer tiende a conformar pareja
definitiva entre los 15 y los 17 años como un intento de
mejorar las condiciones de precariedad en las que vive; ella
sueña que casándose, todo será mejor. Pero, a causa de la
crisis económica, numerosas jóvenes son abandonadas por su
pareja inicial y se ven obligadas a estructurar otra relación
que siempre exige más hijos y que, con frecuencia, no termina
por ser la última sino, por el contrario, el inicio de una
cadena de relaciones, muchas de las cuales suponen nuevos
embarazos y partos, destinados a deteriorar aún más la
condición de la mujer y la de sus hijos. En este proceso, una
mujer de 20 años puede tener cuatro o más hijos y,
probablemente, un mayor número de embarazos que terminen en
abortos espontáneos o provocados.
El embarazo en la adolescencia no se explica únicamente por
falta de educación académica. De 200 casos de adolescentes
embarazadas, más de la mitad tenía instrucción secundaria. Se
trata de una común desinformación en torno a lo que es y
significa la adolescencia en la vida de las chicas y los
muchachos dentro de los valores, mutaciones y contradicciones
que caracterizan a la sociedad contemporánea.
Desconocen los derechos de la mujer. No poseen un saber
adecuado sobre su cuerpo, la salud reproductiva y la
necesidad de valorar el sentido y la dimensión de su presencia
social. El colegio les habla de todo, menos de sí mismas y de
su cuerpo destinado a lo placentero pero también siempre
dispuesto a la concepción. A las profesoras y profesores les
asusta hablar de libertad y de amor, de ternura y de placer.
Muchas chicas están seguras de que si hacen el amor por
primera vez no quedarán embarazadas porque para el embarazo se
requiere mantener una vida sexual frecuente. Conocen de nombre
los métodos de control de la fecundidad, pero no saben cómo
utilizarlos. Por ejemplo, la mayoría cree que la píldora es un
preservativo que funciona bien tomándolo antes de cada
relación. Mientras otras utilizan supuestos métodos de control
creados en el mundo de la fantasía, de los decires anónimos de
otras adolescentes como, por ejemplo, el jugo de remolacha con
limón.
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La relación amorosa exige la intimidad. Pero ciertas condiciones de la cultura moderna permiten exhibir en espacios públicos algunas señales de amor en las parejas. Entre ellas, sobre todo gracias a los medios masivos de comunicación, se exhibe, en primer lugar, el beso. La sociedad cambia también los valores, actitudes y sentimientos frente a los señales de amor que se muestran en público. El gráfico registra las reacción de niños y adolescentes ecuatorianos cuando ven a la gente besándose. Los sentimientos de disgusto o vergüenza son menores cuando completan los jóvenes su proceso de maduración y desarrollo y entonces es mayor la aceptación más fría de las señales amorosas de los otros.
EDAD
11-13 14-16 17
años % años % años %
NSC 2.3 0.2 1.6
Gusto 19.1 14.4 16.7
Disgusto 5.0 3.3 1.0
Molestia 6.5 6.5 7.2
Iras 2.7 2.9 2.0
Vergüenza 13.4 7.9 4.5
Nada 46.3 55.4 61.9
Otro 4.6 9.4 5.1
Fuente: Defensa de los Niños Internacional (DNI)
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