

También a la tricomoniasis se considera actualmente una
enfermedad de transmisión sexual. Consiste en la infestación
de las vías genitales por un parásito llamado tricomona. En
las mujeres, la infestación se localiza siempre en la vagina,
sin que ascienda al cuello del útero. En el varón, se instala
en la uretra.
A diferencia de lo que acontece en otras enfermedades de
transmisión sexual en las cuales la mujer suele ser
asintomática, en la tricomoniasis los síntomas aparecen
prácticamente de forma exclusiva en la mujer. Se caracterizan
por escozor en la zona genital y secreción vaginal de mal
olor. Cuando no es atendida de manera oportuna, la enfermedad
puede causar dolores vaginales, especialmente en el momento de
la relación sexual.
Puesto que el varón es asintomático, comúnmente es la mujer
quien solicita atención médica. El diagnóstico lo realiza el
médico examinando a la mujer y también con la ayuda de
exámenes de laboratorio. Pero la curación exige que, de manera
necesaria, el tratamiento lo realice también el compañero
sexual de ella. De lo contrario, la persona que no se somete
a la cura contagiará nuevamente a la otra parte.