Factores que influyen en la actividad sexual


        Existen muchos factores que influyen en la actividad sexual de personas entre los 70 y 80 años; pero los dos factores más importantes son una razonable buena salud y el interés por lo sexual, lo que incluye al compañero o compañera sexual.
Si bien estos son los factores básicos, debemos considerar ciertos otros factores también importantes como son el estado emocional y afectivo de la pareja, los cuales tienen mayor importancia para la mujer por el contexto social que tiene, especialmente por su papel social ( la abuelita es la ternura asexuada).
El nivel de actividad sexual mantenido en épocas anteriores es de especial importancia, incluyendo la juventud y la adolescencia. Parece que, en el hombre, este factor es de mayor trascendencia. Cuando la actividad es importante desde la juventud y la adolescencia, se continua con el mismo ritmo en la madurez y la vejez. No hay actividad de ahorro. Es un mito aquello del desgaste. Es necesario repetirlo, el sexo no se ahorra; se ejercita o desaparece.
Otro factor tiene cierta importancia en el desempeño sexual general, pero más importante en la vejez: la tranquilidad económica.
Además, debemos convenir que existe una enorme importancia en la información y educación sexual, pues la pareja mayor debe saber que, a su edad, existen algunos cambios en la respuesta sexual. Estos cambios serán mencionados
Durante la vejez se conserva la capacidad de respuesta sexual en sus tres facetas principales que son: deseo, excitación y orgasmo; sin embargo existen modificaciones que deben ser tomadas en cuenta al igual en la mujer como en el hombre. Se ha expresado que, luego de los veinticinco años, cada ser humano tiene un patrón de conducta diferente ( Kinsey )
Para muchas personas, el envejecimiento comienza a manifestarse con una disminución del deseo sexual; este deseo puede comenzar a declinar, en algunas personas, de manera paulatina y suave, mientras que en otras se presentará de manera brusca. Estas forma de presentación de la baja del deseo sexual puede producirse tanto por problemas físicos , de salud , y del ambiente e influencias que rodean al anciano.


En la mujer


        El deseo sexual: Generalmente nunca se pierde, al contrario en muchas personas aumenta, y se mantiene adecuadamente y permite a las parejas o a los individuos mantenerse con una suficiente capacidad de relaciones sexuales.
Entre las causas mas importantes de disminución del deseo sexual entre parejas establecidas es la separación de las mismas, generalmente por viudez, especialmente en la mujer, la cual pude anular completamente el deseo sexual; el hombre tiene mas facilidad para encontrar un nuevo rumbo sexual.
Otro factor importante en la mujer que puede modificar el deseo sexual es el aparecimiento de la menopausia; algunas mujeres, pocas por supuesto, se sienten liberadas de la posibilidad de la maternidad y aumentan tanto su deseo sexual como su expresión sexual; otras que ejercitan muy poco su sexualidad o no disfrutan de ella encuentran la excusa perfecta para suspender sus relaciones sexuales de manera definitiva. En estos casos es un problema para la pareja la manera como el hombre expresará su sexualidad. Es muy importante señalar que las mujeres regulan su deseo sexual gracias a una hormona que se produce en las glándulas suprarrenales ( testosterona ) y que es idéntica a la masculina pero en pequeñas cantidades. Como la glándula suprarrenal no envejece, el deseo puede persistir siempre, pues siempre se producirá esta pequeña cantidad de testosterona.

        La excitación y el orgasmo: Los cambios que se producen en esta área están relacionados, en gran medida, con los cambios hormonales y funcionales del organismo, razón por la cual estudiaremos los fenómenos de forma independiente en el hombre y la mujer.
La lubricación en la mujer es uno de los fenómenos que más afecta a la calidad de las relaciones sexuales, pues la vagina antes de la menopausia se mantiene elástica, tersa y muy húmeda; esta humedad aumenta durante la excitación y el coito, y permite una calidad de relación estupenda y satisfactoria. Este fenómeno se produce gracias a la acción de las hormonas que provienen del ovario, básicamente de los estrógenos.
En la mujer post menopausia la manifestación de la disminución o la pérdida de la función del ovario es la disminución y desaparecimiento de estas hormonas ( estrógenos ), lo cual provoca un debilitamiento en la capacidad de lubricación y humedecimiento vaginal; en muchas ocasiones, se llega a tener una vagina muy seca, sin elasticidad, muy rígida, lo cual determina que las relaciones sexuales se tornen dolorosas y, en ocasiones, imposibles. En un buen grupo de mujeres que mantienen una vida sexual activa este fenómeno no se produce e inclusive en edades muy avanzadas pueden mantener lubricación vaginal aceptable, que les permite tener una vida sexual agradable; esto se produce gracias al hecho que las glándulas suprarrenales pueden substituir la función del ovario.
Muchas mujeres no pueden lograr este fenómeno de substituir las hormonas y presentan vaginas muy secas, la solución es muy simple y da excelentes resultados: es la administración de hormonas de suplemento, las cuales existen en muchas formas en el mercado. Muchos de estos medicamentos vienen acompañados de una pequeña cantidad de hormonas masculinas, lo cual no solo permite mantener el adecuado funcionamiento de la vagina, sino también un buen nivel de deseo sexual.
El orgasmo: Podemos asegurar si temor a equivocarnos que las mujeres guardan su capacidad de tener orgasmos inclusive en edades muy avanzadas , aun mas allá de los setenta años. Existen muchos estudios científicos hechos por famosos sexólogos que han estudiado este fenómeno, y que certifican esta cualidad de la mujer para mantener su capacidad de orgasmo; podemos mencionar Kinsey, Masters y Johnson, Pfeiffer, Kaplan, entre muchos otros.
Muchas mujeres pierden esta capacidad por factores psicológicos, los cuales en su mayoría provienen de la sociedad y, en muchas ocasiones, de su pareja que descubre asombrada esta capacidad y en muchas ocasiones la envidia.

        El periodo refractario: Se denomina periodo refractario al espacio de tiempo que transcurre entre un orgasmo y otro; esto en la mujer es casi inmediato, pues una mujer que llega a tener un orgasmo y continúa siendo estimulada sexualmente pude llegar a tener un segundo orgasmo de manera casi inmediata, y luego un tercero, etc., Este hecho depende de la calidad de estimulación , el estado anímico y de la predisposición de la mujer. Esta cualidad se mantiene toda la vida. Este hecho tiene características especiales en el hombre, lo cual será descrito a continuación.

En el hombre


        La erección: Al ser la erección la manifestación más importante de virilidad y de salud sexual, es el hecho que más afecta al hombre durante el fin de su edad madura y el comienzo del envejecimiento, pues de manera general todos los hombres comienzan a presentar lentitud en la erección, Si a este problema agregamos un erección que ya no es tan rígida y dura como antes, el hombre entra en un periodo de angustia, lo cual puede desembocar en un problema de impotencia psicológica muy severo, que requiere de ayuda especializada.
Otro problema que aparece en la erección durante el fin de la madurez y el envejecimiento, es la caída de la erección durante un coito o acto sexual; si el problema es esporádico se lo lleva fácilmente, pero si ocurre con mucha frecuencia requiere de apoyo de un especialista. Es importante señalar que existen hombres que pueden guardar su erección con excelentes características parecidas a las de su madurez.
En este momento, la compañera sexual juega un papel muy importante, pues ella guarda muchas características sexuales sin modificarse, especialmente el deseo, la excitación y sobre todo la capacidad del orgasmo. Bajo estas condiciones muchas mujeres consideran que los cambios que ocurren en los hombres se deben a falta de interés o a la existencia de otras mujeres que "roban la sexualidad" a estos hombres y, cuando formalizan su reclamo y exigen una actividad sexual mayor, el hombre entra en periodos de depresión severos.
El papel de la mujer en esta época es fundamental, pues en primer lugar debe estar informada adecuadamente de estos cambios, y adoptar un papel pasivo lleno de comprensión y que evite realizar observaciones que generen angustia en el hombre.

        El orgasmo y la eyaculación: La capacidad de percibir el orgasmo no se modifica en los viejos, pues llegan a sentir y percibir el orgasmo con la misma intensidad que en la juventud; incluso hay hombres que gracias a su aprendizaje sexual logran prolongar y modificar el orgasmo. Ocasionalmente el hombre mayor puede no percibir el orgasmo, o sentirlo de una forma muy rápida u fugaz, lo cual es fisiológico y pasajero y no un motivo de alarma.
Cuando se establecen los orgasmos, los hombres se percatan y se dan cuenta de que la cantidad de semen durante la eyaculación disminuye; este hecho los llena de angustia extrema pues se asocia la cantidad de semen eyaculado a la calidad de orgasmo. Se demuestra ampliamente que el volumen o cantidad de líquido seminal que se expulsa durante una eyaculación, no tiene relación con la calidad de orgasmo.

        El periodo refractario: En el hombre se denomina periodo refractario al tiempo transcurrido entre una erección y la siguiente luego de haber eyaculado. En pocos jóvenes se da el fenómeno que pueden eyacular dos veces sin terminar la erección; entre los quince y dieciséis años, esto ocurre solo al 6% al 8% de los jóvenes, y finaliza esta capacidad en un par de años. Así la capacidad de tener una eyaculación y volver a tener otra más de manera inmediata dura muy poco tiempo.
Por lo general los jóvenes tienen periodos refractarios muy cortos que pueden durar unos pocos minutos entre la eyaculación y una nueva erección. Los hombres son muy exigentes con su erección y siempre buscan la posibilidad de repetir un a segunda vez y en ocasiones una tercera vez Esta capacidad también disminuye, así los jóvenes pueden tener periodos refractarios de minutos, luego en la madurez se transformara en varios minutos y en ocasiones horas. En la vejez esto puede variar a días , semanas y aun meses.
Los periodos refractarios se van ampliando de manera de manera irremediable, y cada hombre establecerá su periodo refractario y modelo sexual propio.

 

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