Héroes de HOY INDICE
INDICE


El monarca de París



Por Vito Muñoz
----------------------------
Especial para Héroes de HOY

Mayo de 1990. Planificaba viajar a Roma para cubrir el Mundial Italia 90. Prendí la televisión y me informe de que Andrés jugaba los cuartos de final del Abierto de Francia. Llamé a su hermano Antonio y le conté que viajaba el lunes a la capital francesa. Me respondió que Andrés viajaba de inmediato a París. Entonces, convenimos en encontrarnos en la zona de tránsito del aeropuerto de París, Charles de Gaulle.
La puntualidad y el metro noventa de Andrés facilitó el encuentro. Vi en él una confianza admirable, que me hizo presagiar que algo grande lo esperaba. Un abrazo y la promesa de que si llegaba a la final lo iba a acompañar. Nos deseamos suerte: para él, en Roland Garros, y en el mundial, para mí.
El viernes 8 de junio, en el estadio Giuseppe Meazza de Milán, mientras transmitía la inauguración del Mundial, sentí que alguien me tocaba la espalda y con alegría me gritaba: ¡Andrés clasificó a la final de Roland Garros! Era nada menos que Roberto Rivelino, con quien Andrés jugó muchas veces fútbol en Brasil. Les confieso que transmití el partido en el que Argentina perdió con Camerún (0-1), con la mente puesta en la final de Andrés. Era la primera vez que, en casi 1.000 partidos de fútbol que he transmitido, pensé en otra cosa. Es más, la tristeza por la derrota de Argentina la amortiguó la noticia del tenis.
Comuniqué la información a Teleamazonas, y su presidente Eduardo Granda Garcés, decidió que se cubriera la final. El domingo 10 de junio llegábamos a la capital francesa.
En París me comuniqué con el Hotel Concorde Lafayatte. Andrés ya se había ido con su entrenador, el chileno Patricio Rodríguez. Su esposa Ana María Estrada nos atendió y nos informó sobre las acreditaciones.
"¡Su canal no tiene derechos para transmitir! Para acreditarse usted tiene que hacerlo con seis meses de anticipación y esa cámara no puede entrar al estadio", fueron las frases de la recepción. Necesitaríamos 10 páginas para narrar todo lo que hice para cubrir la gran final, pero entré, y con cámara.
Por eso me río cuando algunos acomplejados en nuestro país quieren imponer el cartel "las cámaras no entran al estadio". Eso no es signo de competencia, sino de incompetencia.

Andrés imparable

La potencia demoledora de Andrés se impuso en el primer set a la velocidad de Agassi, que contaba el aliento de los parisinos. En el segundo set, hasta el célebre Jean Paul Belmondo se puso de pie para aplaudir al gran Andrés, que desarrollaba un juego impecable y comenzaba a sentir que el público se rendía a sus pies.
El entrenador Nick Bolletieri se jugó la última carta y le ordenó al estadounidense irse más a la net. Le dio resultado y Agassi ganó el tercer set, pero con gran esfuerzo. Andrés aprovechó el esfuerzo de su rival para reponer energías y salir al cuarto a "matarlo" a raquetazo limpio. Nuestro corazón latía fuerte y sólo esperábamos el sexto punto para Andrés, hasta que lo consiguió.



¡ARRIBA EL ECUADOR EN FRANCIA!


¡Ganó Andrés!, ¡qué viva el Ecuador aquí!, grité con toda mi alma y sentí más que nunca el orgullo de ser ecuatoriano. En ese momento el pensamiento pudo más que la emoción y me desplacé a gran velocidad, desde el palco de prensa hasta la cancha para ser el primero en entrevistarlo. Con dificultad llegué. Los guardias de seguridad quisieron impedir nuestro trabajo, pero Andrés los puso en su sitio.
Las palabras de Andrés a Teleamazonas fueron las primeras; el legendario comentarista de tenis, Bud Collins, debió esperar con paciencia 10 minutos para dialogar con el campeón. En el palco una banderita tricolor flameaba, era la de nuestro embajador, Juan Cueva Jaramillo, cuyo rostro reflejaba la alegría de 11 millones de ecuatorianos. En la noche recibieron en la embajada a Andrés y su esposa fueron aclamados por la colonia ecuatoriana.
''Hagamos la entrevista aquí, en el hotel, nos dijo un cansado Andrés. Vamos a recorrer el Arco del Triunfo y la Torre Eiffel'', le replicamos. El aceptó.
"Yo los llevo en mi auto", nos dijo el paparazzi del tenis, Art Zeitz (famoso por fotografiar desnuda a Steffi Graff). Llegamos y la gente reconoció a Andrés y comenzó a pedirle autógrafos. Ahí pude entender que Andrés no era del Ecuador, sino del Mundo. Con los Campos Eliseos de fondo hicimos la histórica entrevista, cuya foto testimonia la victoria.
Quien lo creería. Fuimos al Mundial y el destino nos deparó el honor, gracias a Dios, de cubrir las dos victorias más grandes en la historia del deporte ecuatoriano.

 

Regresar a:

Sugerencias y comentarios a: hoyonline@hoy.net