DEMOCRACIA

Nelsón Mandela ANTES
La conciencia encerrada

En 1982, Nelson Mandela tenía 63 años y estaba en la cárcel de Robben Island. Llevaba ya 19 años entre rejas y le quedaban otros ocho de cautiverio, por participar, al frente del partido opositor del Congreso Nacional Africano, en actividades contra el Gobierno racista de Hendrick Verwoerd, el presidente de la República Surafricana del apartheid. Su esposa, Winnie, llevaba el mensaje de Mandela por el mundo. En su país, la minoría blanca gobernaba a la mayoría negra, obligada a residir en guetos. El mundo entero se unió en un bloqueo contra el régimen en el poder. Pero las presiones internacionales no bastaron para cambiar las cosas. Mandela cumplió los 70 años en prisión.




AHORA
Presidente Mandela

En 1997, Mandela es presidente de Sudáfrica. El primer presidente negro de la historia de su país. El preso político más famoso del mundo recibió en 1993 el Nobel de la Paz, junto a su antecesor en la presidencia, Frederick Leclerc, el mismo hombre que le sacó de la cárcel en 1990, iniciando la transición a la democracia y el desmantelamiento del apartheid, que culminó en mayo de 1994 con la elección de Mandela como presidente de "todos los surafricanos".

Nelsón Mandela-AHORA



Plaza Roja ANTES
Plaza Roja

La primera parada militar en la Plaza Roja se celebró en noviembre de 1918, para conmemorar el aniversario de la revolución bolchevique. Pero la importancia estatal que tuvo en la época soviética la adquirió en 1924, cuando en el mausoleo expuso la momia del fundador de la URSS, Vladimir Lenin. La Plaza Roja fue lugar de desfiles militares, manifestaciones multitudinarias, cementerio de las grandes personalidades y lugar de peregrinación de los comunistas de todo el mundo. Los miles de personas que deseaban ver a Lenin hacían cola desde la noche anterior. Cada hora, los turistas se aglomeraban a lo largo del sendero que da al mausoleo para presenciar el cronométrico cambio de guardia.




AHORA
Plaza multicolor

La desintegración de la URSS ha hecho cambiar tanto el aspecto de la Plaza Roja como su valor simbólico. Ya los gallardos soldados rusos no hacen el cambio de guardia en el mausoleo de Lenin, que permanece la mayor parte del tiempo cerrado. Tiendas extranjeras caras tienen filiales en los grandes almacenes o GUM, que se encuentran frente al mausoleo. La plaza ha dejado de ser lugar de celebraciones estatales para convertirse en escenario de conciertos, de desfiles de alta moda o de acontecimientos deportivos y culturales. La publicidad y los símbolos de la cultura occidental de masas son ahora allí cosa común.

Plaza Roja-AHORA

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