LAS PLAGAS


ANTES
Una joya hispano-morisca

La Biblioteca Nacional de Sarajevo fue construida en 1846 en un insólito estilo hispano-morisco que, sin embargo, encajaba perfectamente en una ciudad que ha sido durante siglos lugar de encuentro y convivencia de culturas: no en vano en su centro histórico alminares musulmanes mezclan su sombra con iglesias católicas, templos ortodoxos y sinagogas judías.
Antiguo ayuntamiento de la villa, su arquitecto, el austriaco W. Ittek, se suicidó después de que las autoridades locales criticaran la oscuridad del recinto. Desde 1946 se convirtió en biblioteca y archivo nacional de Bosnia-Herzegovina.




AHORA
Símbolo del "memoricidio"

Cuando los radicales serbios alcanzaron, el 26 de agosto de 1992, el corazón de la Biblioteca Nacional de Sarajevo, sabían muy bien lo que hacían. Nada mejor que borrar con hierro y fuego, al mejor estilo nazi, los vestigios de un pasado multicultural encerrado en su Biblioteca, plagada de joyas literarias con incunables y escritos en todos los idiomas del imperio austrohúngaro y del laberinto balcánico, para borrar la memoria de un pasado en común.
Las ruinas del hermoso edificio junto al Miljacka, donde jugaba un niño llamado Edo, que conocía los escombros como la palma de su mano, se han convertido en un símbolo de la guerra de limpieza étnica desencadenada en el corazón de Europa durante cuatro años.

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