En 1951 al rey Jorge VI se le diagnosticó cáncer de pulmón, por lo que Isabel le reemplazó casi en todos los actos públicos. En octubre de ese año viajó a Canda y EEUU llevando consigo una declaración de adhesión, en caso de que su padre falleciera durante la gira. A inicios de 1952 Isabel y su esposo Feliper iniciaron una gira por Australia, Nueva Zelanda y Kenia. El 6 de febrero de 1952, cuando apenas habían llegado a Sagana Lodge, su residencia en Kenia, recibieron la noticia de la muerte de su padre. Felipe se encargó de anunciar la noticia de que es la nueva Reina de Inglaterra. Tuvo que escoger un nombre y ella optó por Isabel, de inmediato tuvo que regresar al Reino Unido, y se trasladó al Palacio de Buckingham. Con la adhesión de Isabel,
Los actos oficiales de la coronación se realizaron en junio de 1953, pese al deceseo de la reina María en marzo de 1953, pues esta había aclarado, antes de morir, que en caso de su fallecimiento la coronación no debía posponerse. Toda la ceremonia, con excepción de la unción y la comunión, fue televisada.