Una pionera motorizada

La tarabita de San Pedo fue la primera con un sistema motorizado en el país, así como la pionera en brindar un servicio turístico en la zona. Su modelo, al estilo de un teleférico, fue ideada por Eugenio Cevallos, propietario de uno de los terrenos del caserío de San Pedro, y su construcción se realizó hace 14 años.

Los recursos para la edificación de este proyecto vinieron de la Prefectura de Tungurahua por el año 1997. Mientras que la mano de obra la pusieron los comuneros de San Pedro.

El sistema mecánico de este medio de transporte utiliza un motor de automóvil, tiene marchas, retro, freno; con lo único que no cuenta es con un volante, en su lugar se han adaptado unas palancas. Al motor se ajustó la canasta en donde viajan entre 8 y 10 personas, esta es guiada por unos cables de acero a través del cañón sobre el río Pastaza.

Esta tarabita es una de las que mayor extensión recorre, alcanzando los 400 metros de largo, mientras que de altura tiene 180 metros, cruza el cañón del río Pastaza, desde la vía Baños – Puyo, hacia la comunidad de San Pedro.

En sus inicios, por ser un sistema novedoso, se convirtió en una atracción turística. Los visitantes realizaban filas de dos columnas para poder disfrutar de esta tarabita y sobre todo del paisaje que se puede observar mientras se cruza en ella.

En la actualidad este sistema cumple con el objetivo por el cual se la creó, servir a la comunidad. La demanda del turismo es este sector bajó, pues se crearon otras tarabitas similares en distintas zonas y el flujo turístico decayó, algo que ha perjudicado a la comunidad que utilizaba los recursos que dejaban los visitantes para e mantenimiento de este medio de transporte.

Con motor de auto

Miguel Bunges es la persona que opera la Tarabita, lleva al frente de este medio de transporte seis años. Él es quien colabora con información a los turistas sobre lo que puede encontrar al otro lado de la carretera.

“Se les da una buena atención a un precio de $1 por persona”, indica, al tiempo en que sonríe porque recuerda que la tarabita es un vehículo sin volante.

El horario de atención para cruzar hacia el caserío de San Pedro es de 07:00 a 17:30, sin embargo, en momentos de emergencia, Bunges acude a operar la máquina, sin importar la hora.

Cuenta que el motor de un auto Nissan se adaptó a la tarabita, este sería el segundo que se utiliza en los 14 años de vida que tiene este vehículo.