Ecuador con alto riesgo y poca planificación



En Ecuador se registran cada año miles de temblores imperceptibles para la población, pero también eventos de mayor magnitud. Desde 1541 se han presentado 37 terremotos de niveles mayores a 7 grados en la escala Mercalli (escala de 12 puntos que evalúa la intensidad de los terremotos a través de los efectos y daños que generan).

Estos movimientos han ocasionado un aproximado de 80 mil muertes en 96 eventos sísmicos, cuyos daños fueron calificados entre leves y considerables en el transcurso de 469 años.

Según el Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional (EPN), en el país ocurrió el quinto mayor sismo registrado en el mundo durante el siglo XX. El terremoto, cuya magnitud fue de 8,8 grados en la escala de Ritcher (que mide la magnitud de la sacudida), y 9 en la escala de Mercalli., se registró el 31 de enero de 1906 en Esmeraldas.

Este evento sismológico dejó entre 1 000 y 1 500 personas víctimas mortales, según un informe del Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar).

"El terremoto originó un tsunami, el cual llegó media hora después a Tumaco (Colombia). Después de 20 minutos del primer impacto, llega una segunda ola y posteriormente una tercera; por un espacio de cuatro horas se observaron olas largas que fueron visualizadas hasta Bahía de Caráquez (Manabí), donde el mar se elevó de 80 a 100 centímetros en 20 minutos", describe el mencionado documento.

Allí, resultaron afectadas principalmente las costas de Esmeraldas, Manabí y Nariño (Colombia), por lo que también se lo conoce como un terremoto binacional.

En el caso de la Sierra, otro de los terremotos que destruyó una ciudad entera fue el de Ambato (Tungurahua) que se registró el 5 de agosto de 1949, y que dejó una ciudad destruida, 50 poblaciones arrasadas y 6 000 muertos, cuyas secuelas de destrucción se extendieron a las provincias de Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo. »»LEER MÁS

La construcción sismorresistente es 5% más cara

El Código Ecuatoriano de la Construcción, vigente desde hace ocho años, identificó las zonas de mayor vulnerabilidad sísmica para establecer los valores de sismorresistencia adaptados a cada realidad geográfica. Las estructuras antisísmicas no existen. Así señaló el ingeniero ecuatoriano Fabricio Yépez. "El concepto implicaría una estructura incorruptible ante cualquier movimiento, y eso es imposible", asegura. »»LEER MÁS