Con la aplicación del Pico y placa, que sacará de las vías al 20% de vehículos particulares, los ciudadanos deberán tomar en cuenta otras alternativas para llegar a sus destinos.

La primera opción que plantea el Municipio es la utilización del transporte público compuesto por buses convencionales y el sistema integrado de corredores.

Sin embargo, estos servicios enfrentan problemas a diario, que han sido registrados por el Plan de Movilidad 2010.

Entre ellos sobresale que la velocidad está por debajo de los promedios recomendados, solo el 24% de las 251 rutas del sistema son servidas por las unidades de transporte, en el período obligatorio de 17 horas diarias.

Por ello, el alcalde de Quito, Augusto Barrera, indicó que se aplicará un nuevo modelo de movilidad. Entre las soluciones a corto plazo está el incrementar las frecuencias de 45 rutas, incorporar 118 buses en horas pico, colocar señalización en 263 nuevas paradas en ocho ejes viales y cambiar paletas en 429 paradas. Con respecto a la implantación de un sistema adecuado de fiscalización, se establecerá mayor control con la Policía y se instalará GPS en cada unidad.