Más de 54.000 familias pobres, habitantes del denominado "corredor  seco" del este y noreste de Guatemala, han sido declaradas en estado crítico por la falta de alimentos para subsistir, debido a la pérdida de sus cosechas de maíz y fríjoles, granos en los que la población basa su dieta alimenticia.

Otras 300.000 familias habitantes de esa zona, la cual está integrada por los departamentos de El Progreso, Zacapa, Chiquimula, Jalapa, Jutiapa, Santa Rosa y Baja Verapaz, corren el peligro de padecer una situación similar por las mismas causas.

Un informe del ministerio guatemalteco de Salud,  señala que en los primeros ocho meses de este año han fallecido 462 personas, entre ellas 54 niños, como consecuencia de diversas afecciones provocadas por la desnutrición crónica.

El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, declaró "estado de calamidad pública" a nivel nacional, para hacer frente a la severa crisis"  (EFE)