INFORME ESPECIAL: De Angostura a la
multinacional del narcotráfico
El ataque del Ejército colombiano a una base de las
FARC en Ecuador reveló que la guerra colombiana traspaso sus fronteras.
Los casos Huracán Verde y de la Frontera, en cambio, mostró la
penetración de su negocio de las drogas
Multinacional "narco", Chauvin y las FARC

El 3 de abril de 2008 comenzó el seguimiento a
Jooamy y el 24 de junio los agentes descubren las reuniones de Chauvin
con los hermanos Ostaiza en varios lugares
La multinacional Jooamy EMA, usada como una fachada de una extensa red
de narcotráfico vinculada con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (FARC) y en la que fue involucrado el ex subsecretario de
Coordinación Política del Gobierno, José Ignacio Chauvin, salta a la
escena pública por primera vez en un caso judicial por estafa, al
parecer conectado con el brutal asesinato del odontólogo de la selección
ecuatoriana de Fútbol, Luis Eduardo Ayala Alarcón, con 14 tiros, el 10
de abril de 2008, en su casa, al noroccidente de Quito.
La multinacional fue constituida el 14 de diciembre de 2006, pero fue
inscrita en el Registro Mercantil, en Quito, el 17 de enero de 2007 con
un capital nominal de $5 000, dos días después de la posesión del
presidente Rafael Correa. El 85% del paquete de acciones correspondía a
Jefferson Ostaiza Amay y el 15% al colombiano Álvaro de Jesús Franco
López. Su actividad económica principal era la de "compra, venta,
alquiler y explotación de bienes inmuebles propios y alquilados", pero
uno de los primeros retos que se puso la compañía fue la organización de
un concierto "Salsa con amor", con Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuel,
El Gran Combo de Puerto Rico, Maelo Ruiz y el grupo Gale, para el 14 de
febrero de ese año.
Para eso, el 4 de enero de 2007 hubo una reunión en la que participó el
coronel en servicio pasivo Jorge Brito, vinculado a la campaña de
Alianza País y nombrado en los correos de Raúl Reyes como uno de los
hombres que recibió aportes de las FARC para la campaña presidencial de
Rafael Correa y que hasta ahora ha mantenido un perfil bajo; esa cita se
había realizado en el business center del hotel Crown Plaza Caicedo, al
norte de la capital, con los productores musicales Ramiro Córdova,
Esteban Mateus, Leonardo Mosquera, Rodrigo Lucero y el odontólogo Luis
Ayala Alarcón.
"El señor coronel Brito me presentó al señor Luis Ayala para que forme
parte de ese evento, estos señores se presentaron como una empresa
Jooamy, tuvimos una reunión y acordamos entrar en sociedad", declaró
Arturo Córdova Muñoz el 17 de marzo de 2008, en el juicio por estafa que
entabló Ayala por $800 mil a los productores musicales, porque
supuestamente ellos no le devolvieron su inversión ni sus utilidades.
La sociedad quedó sacramentada el 6 de enero, en una reunión pactada en
la casa de Ayala, a la que asistieron Jefferson Ostaiza, Rosa Noboa
Pomatoca y Yuri Zavala, los tres últimos involucrados en la red de
narcotráfico que habría estado negociando droga de las FARC con los
carteles mexicanos.
Para el reparto de utilidades Ostaiza, a nombre de Jooamy, firmó un
convenio con Luis y Martín Ayala, al primero lo denominó socio y al
segundo recaudador. Con el socio debía compartir las inversiones para el
concierto y el recaudador tenía la obligación de repartir las
utilidades.
Ayala fue el encargado de firmar los contratos a nombre de Jooamy,
empresa que pagaba sus movilizaciones y el hospedaje cuando se
desplazaba fuera de la ciudad, según facturas que constan en el proceso
por estafa que entablaría al año siguiente.
El concierto fue un fracaso, porque no hubo la utilidad esperada.
Ostaiza entonces envió un comunicado a Córdova deslindándolo de toda
responsabilidad y asegurándole que "la empresa" se sintió engañada, pero
por el socio y el recaudador; es decir, por Luis y Martín Ayala.
Ya en 2008 Ayala puso la demanda por estafa en contra de los productores
musicales. Todos fueron detenidos, pero el caso nunca llegó a sentencia,
porque el 10 de abril, cerca de las 09:00, cuando el odontólogo de 39
años se disponía a cerrar las puertas del garage de su domicilio, dos
desconocidos que llegaron en una moto dispararon a mansalva en su contra
y la de su hermano Martín.
El hecho ocurrió momentos después de que Luis Ayala estacionara su
lujoso automóvil Jaguar en la puerta de su casa, en el pasaje Miguel
Ángel y John F. Kennedy. Dos balas alcanzaron la cabeza del odontólogo y
tres en su pecho; su cuerpo presentaba 14 orificios. Martín Ayala fue
herido en la espalda y quedó paralítico; retiró la demanda ocho días más
tarde.
Los correos de Jooamy
Para ese entonces, la Unidad de Lavado de Activos de la Dirección
Antinarcóticos ya tenía puesta su mirada en Jefferson Ostaiza, un hombre
al que le gustaba correr a altas velocidades por las calles de Quito,
sin respetar los semáforos, fanático de las motos BMW y de los carros
Porsche. En uno de los correos de la multinacional Jooamy, a los que HOY
tuvo acceso, había una cotización de un Porsche Cayenne, modelo 2008,
valorado en más de $130 mil que Jefferson Ostaiza, al parecer, pensaba
pagarlo al contado.
De hecho, en diciembre de 2007 el Banco Pichincha había cerrado toda
relación comercial con Jooamy, Jefferson Ostaiza y Rosa Noboa Pomatoca,
en ese entonces gerenta de la empresa.
"El perfil comercial del cliente no correspondía a la transacción
realizada", aseguró Antonio Acosta, presidente de esa institución
bancaria, ante una consulta sobre las cuentas de la multinacional que
hizo el fiscal Cuarto Antinarcóticos del Guayas, Jorge Solórzano, que
tiene en sus manos el caso de narcotráfico relacionado con los hermanos
Ostaiza.
La decisión del Banco Pichincha, en esa época, fue tomada como una
alerta por Jefferson Ostaiza, que había contratado a un experto en
negociación para que le redactara un documento llamado: "Parámetros de
diálogo con gerente Banco Pichincha", y le diera un curso sobre:
"Procedimiento de negociación con terceros".
Los dos documentos constan en un correo que la multinacional envió a
luciernagaempresa@yahoo.es, de Jefferson Ostaiza, el 10 de enero de 2008
a las 20:26, y según los cuales el diálogo con el gerente del banco, un
guión hecho por el experto, debía cumplir siete pasos: el saludo
inicial, el agradecimiento por atender la cita, un breve resumen y
presentación de la empresa, la exposición de la situación de cancelación
de la Cuenta, una petición amistosa y entrega de oficio personalmente y
despedida y agradecimiento por la atención.
En el punto cuatro, Ostaiza hizo un resumen del poder que para comienzos
de 2008 tenía Jooamy: "En primera instancia quiero explicar a usted que
esta Multinacional fue creada bajo una figura jurídica establecida por
la Comisión del Acuerdo de Cartagena de la Comunidad Andina y por la
naturaleza de su constitución tiene una multiplicidad de actividades y
proyectos que se han canalizado principalmente a lo que es el Comercio
Exterior con lo cual hemos participado en Licitaciones para la Policía
Nacional, Ejercito y Marina; también tenemos Agroindustria, con una
Planta de Balanceados ubicada en Santo Domingo. En el año 2007 hemos
logrado incursionar en el campo Artístico con el Evento "Salsa con Amor"
y para este año tenemos la presentación de "Maná en Concierto", para lo
cual desde ya está invitado. También nuestra Empresa participa en el
campo Deportivo, pues representamos a algunos jugadores de la Serie A y
próximamente vamos a auspiciar a uno de los clubes de nuestro país y
para cerrar con broche de oro, JO
OAMY principalmente genera sus ingresos en la Distribución de
Combustible y en calidad de Proveedor y contratista de Petroecuador, ya
que nuestra Empresa es calificada en las cinco filiales de Petroecuador",
decía textualmente ese guión.
Y en el punto cinco ya debía mostrar su inconformidad con el cierre de
las cuentas: "Bien Ingeniero, nuestra visita se debe a que tanto la
Cuenta de Ahorros como la Cuenta Corriente de nuestra Empresa han sido
canceladas inexplicablemente, por la Señora Inés de Díaz Gerente de la
Agencia del Banco de Pichincha de la Plaza del Teatro, donde aperturamos
las Cuentas, pero más sorprendente es que nunca fuimos notificados, sino
hasta cuando ya se estaba produciendo el cierre; por otro lado la Señora
Gerente no ha explicado claramente los motivos para tomar esa decisión,
ni siquiera ha querido escucharnos, no ha tenido la educación de recibir
nuestras comunicaciones (...). Y digo arbitrariedad y acto de mala fe,
porque esa Cancelación de la Cuenta nos ha generado un estancamiento en
una Contratación Internacional que veníamos haciendo con la Empresa
FENIX S.A. que son dueños del Bloque Norte de los Campos Petroleros en
Colombia con quienes a través de un Crédito Internacional y tomando en
cuenta que las dos Empresas son de la misma na turaleza pretendíamos
ejecutar algunos Proyectos Petroleros como la Planta de Solventes, que
dicho sea de paso es un Proyecto aprobado por Petroecuador donde nuestra
Empresa tiene Registro para ejecutar este tipo de actividades y
proyectos".
Al parecer el diálogo nunca se pudo llegar a concretar porque el Banco
Pichincha no reabrió las cuentas de Jooamy EMA ni de Ostaiza. Y la
estatal Petroecuador ha negado haber adjudicado algún contrato a esa
empresa
Operación Maná El seguimiento a Jooamy, sin embargo, comenzó
oficialmente el 3 de abril de 2008, por esa fecha la empresa movía todos
sus contactos en Colombia, Argentina, México y los Estados Unidos con el
fin de organizar un concierto de Maná que nunca se concretó, pese a que
desembolsó cerca de $500 mil a favor de Mario Diaz, presidente de la
empresa MD Concerts, domiciliada en Los Ángeles, lo que se desprende del
cruce de correos de la multinacional.
Quien estaba adelante de la negociación fue el colombiano Edinson Alvis
Castaño, de una empresa llamada Macroproducciones. En un correo enviado
a la empresa Fénix de Argentina, a nombre de Jooamy, hace una jugosa
oferta. "Buenas noches señores, por medio de la presente confirmó mi
participación en la gira de la agrupación mexicana Maná para el país de
Ecuador, a realizarse tres shows sobre la última semana del mes de abril
del año en curso, me comprometo a pagar, por honorarios del artista, la
suma de 500 mil dólares americanos por show, para un gran total de 1 500
000 dólares americanos por la gira, comprometiéndome a girar mediante
transfer (transferencia) bancaria a la empresa Fénix de Argentina la
próxima semana la suma de 1 000 000 de dólares americanos".
"Llamen inmediatamente, tenemos la gira de Ecuador", es lo que escribía
Edinson a la multinacional de los Ostaiza el 29 de febrero de 2008, a
las 16:05. El cruce de mensajes para la organización del concierto de
Maná era entre Rosa Noboa, Edinson, Humberto Cuellar Cruz y Nicolás
Cuenu, de Idenproducciones, que actuaba como asesor del contrato, era el
encargado de revisar las condiciones legales para dar sus comentarios.
"Hola señores, muy buen día, respecto a la transfer (transferencia) del
día de hoy, conforme me lo solicitó la ingeniera (Rosa Noboa Pomatoca),
hablé con Fénix y le comenté el inconveniente que se presentó, así que
no hay problema y esperan mañana lo más temprano posible la primera
transfer (transferencia) y pasado mañana la segunda, todo está muy
tranquilo con ellos, no hay problema (...). Hablé con Jefferson (Ostaiza)
y me dijo que me fuera ya para Quito, ok, viajo mañana a la 1.30 pm bs
as (Buenos Aires), llego en la noche a Quito, como yo estuve ahora dos
meses en Colombia, entregué el apartamento de Quito que tenía arrendado,
no tengo donde llegar mañana, como veo un gasto inoficioso que la
empresa empiece a pagarme hotel, les propongo me consigan un aparta
estudio amoblado, para poder estar ahí los dos meses del proyecto, no
necesito nada lujoso, algo de 300 a 500 usd (dólares) al mes", aseguraba
Edinson a Jooamy, en un correo fechado el 5 de marzo de 2008.
Después de finiquitar supuestamente un acuerdo con Fénix, Edinson viajó
a Quito. "Don Édison (Ostaiza), acabo de llegar hoy 6 de marzo a las
16:15, fue una verdadera odisea llegar a Ecuador, créame que tuvimos que
embarcarnos en 4 aviones y darnos la vuelta por Bogotá, es para no
creerlo", decía otro correo.
Pero, al parecer, todo fue pura ficción, eso se desprendía de un correo
dirigido a Rosa Noboa y Jefferson Ostaiza. "En base a nuestra
conversación de esta tarde, quiero informarles que nosotros como únicos
representantes del grupo Maná, desconocemos a la empresa MD Concerts,
con la que usted dice haber firmado un contrato para que el grupo
musical Maná se presente en Ecuador. Además le informamos que de hecho,
nosotros ya tenemos planes para visitar su país en el mes de abril del
presente año, con un promotor con el que hemos estado en negociaciones
desde hace varios meses. Lamentamos mucho que gente sin escrúpulos haya
abusado de su buena voluntad y de nuestro nombre y prestigio, el cual
nos ha llevado más de veinticinco años construir". El mensaje era de
Ángelo Medina y Ulises Calleros.
Cuando todo el negocio se arruinó Edinson Alvis recibió un escueto
comunicado: "Tenga la bondad de comunicarse con la empresa Jooamy Ema
para hacer la liquidación de cuentas y usted proceda a reintegrar los
recursos". En la declaración rendida ante el fiscal Jorge Solórzano, la
secretaria de Jooamy, Tatiana Durán Jaramillo, recordó esa serie de
ajetreos al interior de la empresa "multinacional" por la organización
del concierto de Maná, dado que ya habían arrendado los tres escenarios
donde se presentaría el grupo mexicano, en Quito, Guayaquil y Cuenca.
"El día lunes Rosa Noboa me ordenó que me comunicara con Alvis Castaño,
pero fue imposible porque nunca me contestó, más resulta que el día
miércoles que yo llegue a la oficina Rosa Noboa me comunicó que el
colombiano Alvis Castaño había sido encontrado muerto por la Occidental
(sic)" (al noroccidente de Quito), confesó Durán.
Pero Jooamy siguió buscando contratos y hasta pensó en abrir una
sucursal en Colombia con la asesoría de Cuenu, eso reveló un correo
enviado a la multinacional el 17 de marzo de 2008, a las 11:38.
"Quedé un poco sorprendido por la decisión tomada por ustedes referente
al contrato de Lenny Kravitz, máxime cuando una hora antes me había
llamado usted (Rosa Noboa) a decirme que había buenas noticias y que el
negocio se haría, para después llamarme y decirme que este negocio ya no
va. En realidad no sé porque esta decisión, el negocio como tal es bueno
para Jooamy; según los números enviados por Humberto (...); en fin
(...). Me habló usted de montar una sucursal de Jooamy en este país
(Colombia), para el caso o actividad del espectáculo en todas sus formas
(eventos musicales, teatro, circos, deportivos, etc), me gustaría que me
confirmara esto. Lástima que este negocio de Maná les haya dejado una
mala experiencia, sobre todo a ustedes que apenas se están metiendo en
este medio, pero no todos los negocios de este género son así", escribía
Nicolás Cuenu.
Del Huracán verde
Antinarcóticos llegó hasta Jooamy siguiendo las pistas que se abrieron
en el operativo Huracán Verde, que permitió la incautación de 3,7
toneladas de clorhidrato de cocaína, el 20 de octubre de 2007, en el
sector rural de Colope, en Esmeraldas. En esa ocasión fueron detenidas
siete personas, entre ellas Ángel Adolfo Riascos Enríquez, hermano de
Doris Riascos, la cónyuge de Jefferson Omar Ostaiza Amay.
El operativo había comenzado a las 18:00, de ese día, aunque para esa
hora ya había salido del aeropuerto de Tachina, Esmeraldas, el avión
marca Grumman tipo GLF-2 con matrícula XB-KIV, que había llegado a
Quito, procedente de Acapulco, el 7 de octubre de 2007, a las 16:51,
piloteado por el mexicano Jorge Arévalo Kesseler.
En la Base Aérea de la capital había permanecido hasta el 20 de octubre,
día en que la aeronave fue autorizada a partir en un vuelo privado a
México haciendo la extraña escala en Esmeraldas.
Las autoridades mexicanas detectaron rastros de droga en el avión y el 7
de abril de 2008 Arévalo Kesseler fue detenido en las calles de Reforma
y Lerma, en la colonia Juárez del Distrito Federal, acusado de
pertenecer a la organización encabezada por Antonio Aguilar, alias "El
Arquitecto" o "El Jefe". Se lo responsabilizó de haber tripulado la
aeronave que salió de Ecuador con un cargamento de cocaína y fue
sentenciado en julio de 2008.
"Sobre esta operación la Policía presentó todos los elementos de
convicción al Fiscal Antinarcóticos de Esmeraldas; sin embargo, emitió
un dictamen acusatorio en forma equivocada y apresurada, cambiando la
tipificación de los imputados, lo que motivó que los principales
involucrados en el ilícito obtengan la libertad", decía un memo de Jorge
Solórozano dirigido al ministro fiscal, Washington Pesántez, para
explicar las razones que llevaron a la justicia a involucrar al ex
funcionario de Gobierno, Chauvin, con la red narcodelictiva que
negociaba con la droga de las FARC.
El seguimiento a los implicados en Huracán Verde fue clave para montar
el operativo Huracán de la Frontera, al siguiente año, en el que estuvo
a punto de caer Oliver Solarte, mencionado como el hombre que negocia
directamente con los grandes carteles mexicanos la droga de las FARC, en
la frontera colombo ecuatoriano. Y la pista que llevó a la Policía a
concluir con éxito la operación fue el monitoreo a Joamy.
Todo se graba en Jooamy
La indagación para hacer un seguimiento más sostenido a los Ostaiza fue
solicitada por la Dirección Antinarcóticos a la Fiscalía el 3 de abril
de 2008. La vigilancia se concentró en Jooamy EMA, que ya era
investigada por lavado de dinero. Según el fiscal Solórzano, esa empresa
"manejaba cuentas corrientes que movían hasta un promedio de $400 mil,
sin tener la capacidad para ello".
El 2 de febrero de 2008, por ejemplo, Jefferson Ostaiza envió a Manuel
Abarca Vareles un borrador de un contrato de comisión que obligaba a
este último a preparar un proyecto de camarones en Manabí para que
gestione un crédito por $5 millones que luego debía trasladar a las
cuentas de la multinacional; como pago, Abarca recibiría el 5% del total
del préstamo.
Fue en ese seguimiento a los Ostaiza como la Policía llegó a José
Chauvin, que había conocido a Édison en 2006, en la campaña electoral.
En ese entonces, Chauvin era jefe de acción política de Alianza País en
Pichincha. Édison le había presentado con Jefferson, según su confesión
ante Solórzano.
Chauvin aseguró en la Fiscalía que una vez posesionado como
subsecretario en el Ministerio de Gobierno, por el ministro Gustavo
Larrea, el 16 de enero, al día siguiente de la posesión de Rafael Correa
como presidente, los Ostaiza se alejaron; es decir, mantuvieron el
contacto hasta la conformación de Jooamy Ema y desaparecieron. Luego, en
mayo de 2007, dejó la Subsecretaría de Coordinación Política para
dirigir la campaña en Pichincha de Alianza País, con miras a la elección
de asambleístas.
Su activismo en el movimiento oficialista ha sido reconocido por varios
militantes de esa agrupación que han enviado cartas a la Fiscalía,
pidiendo que se revea la orden de prisión en su contra.
Entre marzo y abril de 2008, justo por la época del ataque del ejército
colombiano a una base de las FARC en territorio ecuatoriano, donde muere
el segundo al mando del grupo guerrillero, Raúl Reyes, Chauvin comenzó a
frecuentar nuevamente a Édison Ostaiza, según su propia confesión dada
el 9 de diciembre de 2008 en la Fiscalía.
"Habrá sido unos siete u ocho meses atrás como que se intensificó la
relación con Édison", aseguró Chauvin, que ha declarado haberse reunido
en siete ocasiones con Raúl Reyes para gestionar un supuesto intercambio
humanitario. El último encuentro habría sido tres días antes del ataque
al campamento de Angostura; es decir, en las mismas fechas en las que
intensificó su relación con los hermanos Ostaiza que, según las
investigaciones de Antinarcóticos, negociaban la droga de las FARC.
"Frecuentábamos restaurantes como Friday´s y Tony Romas, en unas dos o
tres veces (fuimos) al departamento de él y unas cinco o seis veces a la
oficina, en este lapso Édison me dice que Jefferson quiere conversar
conmigo y nos reunimos (…) unas tres o cuatro veces", aseguró Chauvin
ante el fiscal Solórzano.
La amistad con los Ostaiza, al parecer, fue tan estrecha que Chauvin le
consiguió un trabajo en Jooamy a su amigo, al que había nombrado
comisario cuando fue subsecretario del Ministerio de Gobierno, Diego
Benítez Osejo, abogado de la Asociación Latinoamericana de Derechos
Humanos (Aldhu), con un sueldo de $2 500 al mes, para asesorar solo por
algunas horas (llegaba a las 16:00) en negocios petroleros que nunca se
concretaron.
La primera semana de junio de 2008 "me llamó Nacho (como conocen a
Chauvin, el nombre aparece en los correos de Reyes), él estaba
trabajando en la promoción de la Asamblea Constituyente y el referéndum
(…); me indicó la dirección de Jooamy Ema (…), debo indicar que el día
que llegué a esa reunión me esperó en esa oficina mi amigo Ignacio
Chauvin, quien me presentó al señor Édison Ostaiza", aseguro Benítez en
su declaración voluntaria, el 12 de noviembre de 2008.
Según Benítez, que había visto a Chauvin dos o tres veces más en las
oficinas de Jooamy, en donde todas las conversaciones eran grabadas por
orden de los mismos Ostaiza, en una de sus tantas reuniones con Édison,
él le había preguntado que qué podía hacer sobre una indagación por
narcotráfico que le habían abierto a su hermano Jefferson.
Benítez insistió ante el fiscal que le había recomendado entregarse,
pero Édisón le había dicho que no se preocupara porque tenía amigos en
la Policía, que le podían ayudar a conseguir información. Uno de ellos
sería Pablo Córdova, oficial del GAO, que está sindicado por haber
ordenado dar protección policial a Jefferson Ostaiza.
Córdova dijo que Jefferson se jactaba de tener muy buenas relaciones con
gente del Gobierno y de la Policía. "Entre los cuales escuchaba (…) el
comandante general en ese tiempo, mi general Bolívar Cisneros; decía que
hablaba con el ministro de Gobierno (Gustavo) Larrea y los asesores del
señor presidente", según consta en su testimonio ante la Fiscalía.
De hecho, en su declaración voluntaria ante el fiscal, el 8 de enero de
2009, Édison Ostaiza reconoció que los agentes antinarcóticos hallaron
en su computadora unas fotos suyas con el ministro Larrea y Diego
Benítez, durante su arresto, en su departamento.
"En ese momento desconocía, no sabía los motivos de mi detención, porque
era confusa la actuación de la Policía, porque en algún momento me
pedían información del aporte de una campaña política y del ministro
Gustavo Larrea y sobre (la) muerte de algún policía, también me dijeron
que yo era del Secretariado de las FARC, hecho que también me causó
sorpresa, acaso se debió (a) que en mi computador apareció unas
fotografías con el ministro Larrea y el doctor Diego Benítez", declaró
Ostaiza ante el fiscal.
Y el otro amigo de Ostaiza sería el capitán Carlos Jefferson Navarro
Aguirre, de la Unidad de Lavado de Activos, acusado de haber filtrado
información de la investigación y autor de un curioso parte de cinco
hojas en papel bond enviado a la Fiscalía.
"¿Cómo explica usted que las cinco hojas de papel bond color blanco que
usted adjunta al parte informativo del 11 de agosto de 2008, no
contienen información operacional, sino más bien sugerencias para una
organización delicitiva?", le preguntó el fiscal Solórzano el 14 de
noviembre de 2008.
El parte describía donde estaban las unidades antinarcóticos y cómo
acorralaban a JOOA (Jefferson Omar Ostaiza Amay). "Existe personal
antinarcóticos en Quito, con seguimiento permanente, interferencias
telefónicas, domicilio y amigos cercanos (...). Existe autorización
legal para las intervenciones telefónicas (...). Se presume que existe
fuga de información, ya que policías antinarcóticos y la fiscal Paola
Córdova han tenido desaveniencias porque Antinarcóticos ha llegado a
conocer que el imputado conoce ciertos detalles que solo debían
conocerlos la fiscal y el expediente está bajo su responsabilidad (...).
Saben de la averiguación, interés y fuga de información respecto de una
presunta extorsión. Es un subteniente quien lleva el caso y coordina con
la fiscal Córdova, quien no sabe cómo llevar esta investigación por la
presión de la Policía (...). Sugerencias: Cambiar todos los celulares y
chips de todos quienes rodean a JOOA".
El 24 de junio de 2008 es la primera vez que los agentes antinarcóticos
descubren la amistad de Chauvin con Jefferson Ostaiza. Ese día, los
policías que lo seguían a él y a Luis Ferrín Reina más conocido como
Pepe, su chofer y guardaespaldas, los vieron detenerse en su Ford Ranger
roja con placas PIQ-566 en el parque La Concepción, al norte de Quito,
para recoger a una persona desconocida hasta ese momento, con la que
avanzaron hasta la calle Los Motilones y Pasaje A.
Ferrín, según el informe de la Policía, se había bajado de la camioneta
para darles seguridad, mientras Jefferson Ostaiza se quedó solo con esa
persona en la camioneta desde las 16:35 hasta las 16:55. A esa hora lo
llevaron al aeropuerto en donde los agentes verificaron que el
desconocido abordó un vuelo a Manta y que su nombre era José Ignacio
Chauvin.
Eso habría sido informado al presidente Correa, que en su intervención
sabatina del 23 de febrero pasado reconoció haber conocido en julio de
2008 las investigaciones que involucraban a Chauvin.
"El mayor (Manuel) Silva (jefe de la unidad élite de la Policía, UIES,
que siguió a los Ostaiza) informa a mi asesor de seguridad, capitán
Rommy Vallejo: vea estamos tras esta red de narcotraficantes y parece
que este tipo Chauvin, dirigente del Movimiento (Alianza) País está
involucrado. ¿Y qué digo yo?: Vayan y averigüen todo lo que tengan que
averiguar".
Encuentros secretos Pero la reunión en la Ford Ranger no fue el único
encuentro semisecreto de Chauvin con los Ostaiza. Según Juan del
Castillo, que entró como administrador financiero de Jooamy en mayo de
2008, en junio de ese año, Édison Ostaiza le indicó que debían reunirse
con Jefferson y un contacto que les estaba ayudando con la adjudicación
de unos pozos petroleros, y que por tratarse de una coyuntura política
la cita debía ser fuera de horario de oficina y en un lugar
absolutamente reservado.
El administrador financiero reveló que llegaron a la altura del puente
del Manchángara, al sur de Quito, donde Ostaiza hizo una llamada. Luego
volvieron al norte de la ciudad, al departamento de Édison, en la Seis
de Diciembre y Portete. Primero llegó Jefferson y después Chauvin. Los
Ostaiza le pidieron en ese momento que se retirara.
Del Castillo también habría sido testigo de otra cita de Ostaiza, pero
con el coronel Jorge Brito, que había sido uno de los gestores del
concierto "Salsa con amor", en 2007, al que asistieron como invitados de
honor todos los que de una u otra manera estaban relacionados con Jooamy,
hasta los policías acusados de haberle dado proteccción y de haber
filtrado información.
"Édison Ostaiza me solicitó que le acompañara a una reunión, posterior
nos dirigimos al centro comercial San Luis (en el valle de Quito) en
donde Édison tomó contacto con el coronel Jorge Brito de Alianza País,
sin poder determinar el motivo de esta reunión ya que Édison me indicó
que me ubicara en un sitio diferente al de ellos y esperara hasta que
culmine la reunión, la misma que duró aproximadamente una hora",
declaró.
El seguimiento a la red se intensificó en agosto de 2008, sobre todo a
Jefferson Ostaiza y a Doris Riascos Enríquez, la hermana de uno de los
detenidos en el operativo Huarcán Verde de 2007, cuando se incautaron
3,7 toneladas de clohidrato de cocaína. Ella había pasado a ser la
propietaria del 85% de Jooamy Ema.
Para el 15 de septiembre, la Policía ya desplegó a todas sus unidades
élite por todo el país y detuvo a los principales involucrados, menos a
Jefferson Ostaiza, y se incautó 4,7 toneladas de clorhidrato de cocaína
que estaban escondidas bajo tierra en paquetes con los logotipos Apache
y Nike, distintivos de dos bloques de las FARC, en una finca en
Campanita, Esmeraldas. En el caso al parecer estaba involucrado Solarte.
La investigación, al menos, determinó que dos informantes del GAO (Grupo
de Apoyo Operacional) de la Policía, daban seguridad en la casa de Julio
Solarte Rodríguez, padre de Oliver Solarte Cerón, el nexo directo de las
FARC con los grandes carteles de la droga mexicanos. Él, apodado como el
"Gordo", junto con el "Flaco Alberto" han sido señalados por dos
guerrilleros desmovilizados del Bloque 48, en abril de 2008, como los
encargados de comercializar la droga y adquirir material bélico para
todo el Bloque Sur.
Yuri Zabala Moreira, la conviviente de Jefferson Ostaiza, de hecho,
declaró ante la Fiscalía, que uno de los visitantes frecuentes de su
casa era un ciudadano de acento colombiano, de unos 50 años. Era "alto,
flaco, que se reunía con Jefferson en la sala de mi domicilio, mientras
yo me encontraba en mi dormitorio; escuchaba que Jefferson se refería a
él como señor", dijo el 17 de septiembre de 2008.
Según la declaración de Rodolfo Amburgo Coloma, del 16 de septiembre de
2008, fue Jefferson el que lo llamó para enviarlo a Campanita, donde lo
esperaba un colombiano llamado Juan Carlos, que le dejó a cargo de
cuidar la droga de las FARC, incautada en el operativo Huracán de la
Frontera. Había trabajado con Ostaiza dos años, de chofer y mensajero.
Su labor consistía en ir a entregar la llave de un camión a alguien que
no conocía en el sector de Camarones, en la provincia de Esmeraldas, en
una camioneta Mitsubishi roja.
El 20 de enero de 2009, Amburgo cambió su versión y dijo que Juan
Carlos, a quien conocía solo por ese nombre, le había contratado
directamente para cuidar la droga de las FARC, con cuyo secretariado
Chauvin declaró tener relaciones de amistad, en la carta enviada el
pasado 12 de febrero, desde la Penitenciaria del Litoral en Guayaquil.
"Me declaro culpable de ser revolucionario, amigo de revolucionarios,
como de algunos miembros del Secretariado de las FARC", apuntó.
Ahora, Silva y los agentes que investigaron el caso de narcotráfico han
sido separados de la unidad élite de la Policía que siguió a los Ostaiza
y descubrió sus vínculos con Chauvin, y han denunciado que temen por sus
vidas. (JT)



