INFORME ESPECIAL: De Angostura a la multinacional del narcotráfico

 

El ataque del Ejército colombiano a una base de las FARC en Ecuador reveló que la guerra colombiana traspaso sus fronteras. Los casos Huracán Verde y de la Frontera, en cambio, mostró la penetración de su negocio de las drogas


Multinacional "narco", Chauvin y las FARC

 

El 3 de abril de 2008 comenzó el seguimiento a Jooamy y el 24 de junio los agentes descubren las reuniones de Chauvin con los hermanos Ostaiza en varios lugares

La multinacional Jooamy EMA, usada como una fachada de una extensa red de narcotráfico vinculada con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y en la que fue involucrado el ex subsecretario de Coordinación Política del Gobierno, José Ignacio Chauvin, salta a la escena pública por primera vez en un caso judicial por estafa, al parecer conectado con el brutal asesinato del odontólogo de la selección ecuatoriana de Fútbol, Luis Eduardo Ayala Alarcón, con 14 tiros, el 10 de abril de 2008, en su casa, al noroccidente de Quito.

La multinacional fue constituida el 14 de diciembre de 2006, pero fue inscrita en el Registro Mercantil, en Quito, el 17 de enero de 2007 con un capital nominal de $5 000, dos días después de la posesión del presidente Rafael Correa. El 85% del paquete de acciones correspondía a Jefferson Ostaiza Amay y el 15% al colombiano Álvaro de Jesús Franco López. Su actividad económica principal era la de "compra, venta, alquiler y explotación de bienes inmuebles propios y alquilados", pero uno de los primeros retos que se puso la compañía fue la organización de un concierto "Salsa con amor", con Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuel, El Gran Combo de Puerto Rico, Maelo Ruiz y el grupo Gale, para el 14 de febrero de ese año.

Para eso, el 4 de enero de 2007 hubo una reunión en la que participó el coronel en servicio pasivo Jorge Brito, vinculado a la campaña de Alianza País y nombrado en los correos de Raúl Reyes como uno de los hombres que recibió aportes de las FARC para la campaña presidencial de Rafael Correa y que hasta ahora ha mantenido un perfil bajo; esa cita se había realizado en el business center del hotel Crown Plaza Caicedo, al norte de la capital, con los productores musicales Ramiro Córdova, Esteban Mateus, Leonardo Mosquera, Rodrigo Lucero y el odontólogo Luis Ayala Alarcón.

"El señor coronel Brito me presentó al señor Luis Ayala para que forme parte de ese evento, estos señores se presentaron como una empresa Jooamy, tuvimos una reunión y acordamos entrar en sociedad", declaró Arturo Córdova Muñoz el 17 de marzo de 2008, en el juicio por estafa que entabló Ayala por $800 mil a los productores musicales, porque supuestamente ellos no le devolvieron su inversión ni sus utilidades.

La sociedad quedó sacramentada el 6 de enero, en una reunión pactada en la casa de Ayala, a la que asistieron Jefferson Ostaiza, Rosa Noboa Pomatoca y Yuri Zavala, los tres últimos involucrados en la red de narcotráfico que habría estado negociando droga de las FARC con los carteles mexicanos.

Para el reparto de utilidades Ostaiza, a nombre de Jooamy, firmó un convenio con Luis y Martín Ayala, al primero lo denominó socio y al segundo recaudador. Con el socio debía compartir las inversiones para el concierto y el recaudador tenía la obligación de repartir las utilidades.

Ayala fue el encargado de firmar los contratos a nombre de Jooamy, empresa que pagaba sus movilizaciones y el hospedaje cuando se desplazaba fuera de la ciudad, según facturas que constan en el proceso por estafa que entablaría al año siguiente.

El concierto fue un fracaso, porque no hubo la utilidad esperada. Ostaiza entonces envió un comunicado a Córdova deslindándolo de toda responsabilidad y asegurándole que "la empresa" se sintió engañada, pero por el socio y el recaudador; es decir, por Luis y Martín Ayala.

Ya en 2008 Ayala puso la demanda por estafa en contra de los productores musicales. Todos fueron detenidos, pero el caso nunca llegó a sentencia, porque el 10 de abril, cerca de las 09:00, cuando el odontólogo de 39 años se disponía a cerrar las puertas del garage de su domicilio, dos desconocidos que llegaron en una moto dispararon a mansalva en su contra y la de su hermano Martín.

El hecho ocurrió momentos después de que Luis Ayala estacionara su lujoso automóvil Jaguar en la puerta de su casa, en el pasaje Miguel Ángel y John F. Kennedy. Dos balas alcanzaron la cabeza del odontólogo y tres en su pecho; su cuerpo presentaba 14 orificios. Martín Ayala fue herido en la espalda y quedó paralítico; retiró la demanda ocho días más tarde.

Los correos de Jooamy

Para ese entonces, la Unidad de Lavado de Activos de la Dirección Antinarcóticos ya tenía puesta su mirada en Jefferson Ostaiza, un hombre al que le gustaba correr a altas velocidades por las calles de Quito, sin respetar los semáforos, fanático de las motos BMW y de los carros Porsche. En uno de los correos de la multinacional Jooamy, a los que HOY tuvo acceso, había una cotización de un Porsche Cayenne, modelo 2008, valorado en más de $130 mil que Jefferson Ostaiza, al parecer, pensaba pagarlo al contado.

De hecho, en diciembre de 2007 el Banco Pichincha había cerrado toda relación comercial con Jooamy, Jefferson Ostaiza y Rosa Noboa Pomatoca, en ese entonces gerenta de la empresa.

"El perfil comercial del cliente no correspondía a la transacción realizada", aseguró Antonio Acosta, presidente de esa institución bancaria, ante una consulta sobre las cuentas de la multinacional que hizo el fiscal Cuarto Antinarcóticos del Guayas, Jorge Solórzano, que tiene en sus manos el caso de narcotráfico relacionado con los hermanos Ostaiza.

La decisión del Banco Pichincha, en esa época, fue tomada como una alerta por Jefferson Ostaiza, que había contratado a un experto en negociación para que le redactara un documento llamado: "Parámetros de diálogo con gerente Banco Pichincha", y le diera un curso sobre: "Procedimiento de negociación con terceros".

Los dos documentos constan en un correo que la multinacional envió a luciernagaempresa@yahoo.es, de Jefferson Ostaiza, el 10 de enero de 2008 a las 20:26, y según los cuales el diálogo con el gerente del banco, un guión hecho por el experto, debía cumplir siete pasos: el saludo inicial, el agradecimiento por atender la cita, un breve resumen y presentación de la empresa, la exposición de la situación de cancelación de la Cuenta, una petición amistosa y entrega de oficio personalmente y despedida y agradecimiento por la atención.

En el punto cuatro, Ostaiza hizo un resumen del poder que para comienzos de 2008 tenía Jooamy: "En primera instancia quiero explicar a usted que esta Multinacional fue creada bajo una figura jurídica establecida por la Comisión del Acuerdo de Cartagena de la Comunidad Andina y por la naturaleza de su constitución tiene una multiplicidad de actividades y proyectos que se han canalizado principalmente a lo que es el Comercio Exterior con lo cual hemos participado en Licitaciones para la Policía Nacional, Ejercito y Marina; también tenemos Agroindustria, con una Planta de Balanceados ubicada en Santo Domingo. En el año 2007 hemos logrado incursionar en el campo Artístico con el Evento "Salsa con Amor" y para este año tenemos la presentación de "Maná en Concierto", para lo cual desde ya está invitado. También nuestra Empresa participa en el campo Deportivo, pues representamos a algunos jugadores de la Serie A y próximamente vamos a auspiciar a uno de los clubes de nuestro país y para cerrar con broche de oro, JO
OAMY principalmente genera sus ingresos en la Distribución de Combustible y en calidad de Proveedor y contratista de Petroecuador, ya que nuestra Empresa es calificada en las cinco filiales de Petroecuador", decía textualmente ese guión.

Y en el punto cinco ya debía mostrar su inconformidad con el cierre de las cuentas: "Bien Ingeniero, nuestra visita se debe a que tanto la Cuenta de Ahorros como la Cuenta Corriente de nuestra Empresa han sido canceladas inexplicablemente, por la Señora Inés de Díaz Gerente de la Agencia del Banco de Pichincha de la Plaza del Teatro, donde aperturamos las Cuentas, pero más sorprendente es que nunca fuimos notificados, sino hasta cuando ya se estaba produciendo el cierre; por otro lado la Señora Gerente no ha explicado claramente los motivos para tomar esa decisión, ni siquiera ha querido escucharnos, no ha tenido la educación de recibir nuestras comunicaciones (...). Y digo arbitrariedad y acto de mala fe, porque esa Cancelación de la Cuenta nos ha generado un estancamiento en una Contratación Internacional que veníamos haciendo con la Empresa FENIX S.A. que son dueños del Bloque Norte de los Campos Petroleros en Colombia con quienes a través de un Crédito Internacional y tomando en cuenta que las dos Empresas son de la misma na turaleza pretendíamos ejecutar algunos Proyectos Petroleros como la Planta de Solventes, que dicho sea de paso es un Proyecto aprobado por Petroecuador donde nuestra Empresa tiene Registro para ejecutar este tipo de actividades y proyectos".

Al parecer el diálogo nunca se pudo llegar a concretar porque el Banco Pichincha no reabrió las cuentas de Jooamy EMA ni de Ostaiza. Y la estatal Petroecuador ha negado haber adjudicado algún contrato a esa empresa

Operación Maná El seguimiento a Jooamy, sin embargo, comenzó oficialmente el 3 de abril de 2008, por esa fecha la empresa movía todos sus contactos en Colombia, Argentina, México y los Estados Unidos con el fin de organizar un concierto de Maná que nunca se concretó, pese a que desembolsó cerca de $500 mil a favor de Mario Diaz, presidente de la empresa MD Concerts, domiciliada en Los Ángeles, lo que se desprende del cruce de correos de la multinacional.

Quien estaba adelante de la negociación fue el colombiano Edinson Alvis Castaño, de una empresa llamada Macroproducciones. En un correo enviado a la empresa Fénix de Argentina, a nombre de Jooamy, hace una jugosa oferta. "Buenas noches señores, por medio de la presente confirmó mi participación en la gira de la agrupación mexicana Maná para el país de Ecuador, a realizarse tres shows sobre la última semana del mes de abril del año en curso, me comprometo a pagar, por honorarios del artista, la suma de 500 mil dólares americanos por show, para un gran total de 1 500 000 dólares americanos por la gira, comprometiéndome a girar mediante transfer (transferencia) bancaria a la empresa Fénix de Argentina la próxima semana la suma de 1 000 000 de dólares americanos".

"Llamen inmediatamente, tenemos la gira de Ecuador", es lo que escribía Edinson a la multinacional de los Ostaiza el 29 de febrero de 2008, a las 16:05. El cruce de mensajes para la organización del concierto de Maná era entre Rosa Noboa, Edinson, Humberto Cuellar Cruz y Nicolás Cuenu, de Idenproducciones, que actuaba como asesor del contrato, era el encargado de revisar las condiciones legales para dar sus comentarios.

"Hola señores, muy buen día, respecto a la transfer (transferencia) del día de hoy, conforme me lo solicitó la ingeniera (Rosa Noboa Pomatoca), hablé con Fénix y le comenté el inconveniente que se presentó, así que no hay problema y esperan mañana lo más temprano posible la primera transfer (transferencia) y pasado mañana la segunda, todo está muy tranquilo con ellos, no hay problema (...). Hablé con Jefferson (Ostaiza) y me dijo que me fuera ya para Quito, ok, viajo mañana a la 1.30 pm bs as (Buenos Aires), llego en la noche a Quito, como yo estuve ahora dos meses en Colombia, entregué el apartamento de Quito que tenía arrendado, no tengo donde llegar mañana, como veo un gasto inoficioso que la empresa empiece a pagarme hotel, les propongo me consigan un aparta estudio amoblado, para poder estar ahí los dos meses del proyecto, no necesito nada lujoso, algo de 300 a 500 usd (dólares) al mes", aseguraba Edinson a Jooamy, en un correo fechado el 5 de marzo de 2008.

Después de finiquitar supuestamente un acuerdo con Fénix, Edinson viajó a Quito. "Don Édison (Ostaiza), acabo de llegar hoy 6 de marzo a las 16:15, fue una verdadera odisea llegar a Ecuador, créame que tuvimos que embarcarnos en 4 aviones y darnos la vuelta por Bogotá, es para no creerlo", decía otro correo.

Pero, al parecer, todo fue pura ficción, eso se desprendía de un correo dirigido a Rosa Noboa y Jefferson Ostaiza. "En base a nuestra conversación de esta tarde, quiero informarles que nosotros como únicos representantes del grupo Maná, desconocemos a la empresa MD Concerts, con la que usted dice haber firmado un contrato para que el grupo musical Maná se presente en Ecuador. Además le informamos que de hecho, nosotros ya tenemos planes para visitar su país en el mes de abril del presente año, con un promotor con el que hemos estado en negociaciones desde hace varios meses. Lamentamos mucho que gente sin escrúpulos haya abusado de su buena voluntad y de nuestro nombre y prestigio, el cual nos ha llevado más de veinticinco años construir". El mensaje era de Ángelo Medina y Ulises Calleros.

Cuando todo el negocio se arruinó Edinson Alvis recibió un escueto comunicado: "Tenga la bondad de comunicarse con la empresa Jooamy Ema para hacer la liquidación de cuentas y usted proceda a reintegrar los recursos". En la declaración rendida ante el fiscal Jorge Solórzano, la secretaria de Jooamy, Tatiana Durán Jaramillo, recordó esa serie de ajetreos al interior de la empresa "multinacional" por la organización del concierto de Maná, dado que ya habían arrendado los tres escenarios donde se presentaría el grupo mexicano, en Quito, Guayaquil y Cuenca.

"El día lunes Rosa Noboa me ordenó que me comunicara con Alvis Castaño, pero fue imposible porque nunca me contestó, más resulta que el día miércoles que yo llegue a la oficina Rosa Noboa me comunicó que el colombiano Alvis Castaño había sido encontrado muerto por la Occidental (sic)" (al noroccidente de Quito), confesó Durán.

Pero Jooamy siguió buscando contratos y hasta pensó en abrir una sucursal en Colombia con la asesoría de Cuenu, eso reveló un correo enviado a la multinacional el 17 de marzo de 2008, a las 11:38.

"Quedé un poco sorprendido por la decisión tomada por ustedes referente al contrato de Lenny Kravitz, máxime cuando una hora antes me había llamado usted (Rosa Noboa) a decirme que había buenas noticias y que el negocio se haría, para después llamarme y decirme que este negocio ya no va. En realidad no sé porque esta decisión, el negocio como tal es bueno para Jooamy; según los números enviados por Humberto (...); en fin (...). Me habló usted de montar una sucursal de Jooamy en este país (Colombia), para el caso o actividad del espectáculo en todas sus formas (eventos musicales, teatro, circos, deportivos, etc), me gustaría que me confirmara esto. Lástima que este negocio de Maná les haya dejado una mala experiencia, sobre todo a ustedes que apenas se están metiendo en este medio, pero no todos los negocios de este género son así", escribía Nicolás Cuenu.

Del Huracán verde

Antinarcóticos llegó hasta Jooamy siguiendo las pistas que se abrieron en el operativo Huracán Verde, que permitió la incautación de 3,7 toneladas de clorhidrato de cocaína, el 20 de octubre de 2007, en el sector rural de Colope, en Esmeraldas. En esa ocasión fueron detenidas siete personas, entre ellas Ángel Adolfo Riascos Enríquez, hermano de Doris Riascos, la cónyuge de Jefferson Omar Ostaiza Amay.

El operativo había comenzado a las 18:00, de ese día, aunque para esa hora ya había salido del aeropuerto de Tachina, Esmeraldas, el avión marca Grumman tipo GLF-2 con matrícula XB-KIV, que había llegado a Quito, procedente de Acapulco, el 7 de octubre de 2007, a las 16:51, piloteado por el mexicano Jorge Arévalo Kesseler.

En la Base Aérea de la capital había permanecido hasta el 20 de octubre, día en que la aeronave fue autorizada a partir en un vuelo privado a México haciendo la extraña escala en Esmeraldas.

Las autoridades mexicanas detectaron rastros de droga en el avión y el 7 de abril de 2008 Arévalo Kesseler fue detenido en las calles de Reforma y Lerma, en la colonia Juárez del Distrito Federal, acusado de pertenecer a la organización encabezada por Antonio Aguilar, alias "El Arquitecto" o "El Jefe". Se lo responsabilizó de haber tripulado la aeronave que salió de Ecuador con un cargamento de cocaína y fue sentenciado en julio de 2008.

"Sobre esta operación la Policía presentó todos los elementos de convicción al Fiscal Antinarcóticos de Esmeraldas; sin embargo, emitió un dictamen acusatorio en forma equivocada y apresurada, cambiando la tipificación de los imputados, lo que motivó que los principales involucrados en el ilícito obtengan la libertad", decía un memo de Jorge Solórozano dirigido al ministro fiscal, Washington Pesántez, para explicar las razones que llevaron a la justicia a involucrar al ex funcionario de Gobierno, Chauvin, con la red narcodelictiva que negociaba con la droga de las FARC.

El seguimiento a los implicados en Huracán Verde fue clave para montar el operativo Huracán de la Frontera, al siguiente año, en el que estuvo a punto de caer Oliver Solarte, mencionado como el hombre que negocia directamente con los grandes carteles mexicanos la droga de las FARC, en la frontera colombo ecuatoriano. Y la pista que llevó a la Policía a concluir con éxito la operación fue el monitoreo a Joamy.

Todo se graba en Jooamy

La indagación para hacer un seguimiento más sostenido a los Ostaiza fue solicitada por la Dirección Antinarcóticos a la Fiscalía el 3 de abril de 2008. La vigilancia se concentró en Jooamy EMA, que ya era investigada por lavado de dinero. Según el fiscal Solórzano, esa empresa "manejaba cuentas corrientes que movían hasta un promedio de $400 mil, sin tener la capacidad para ello".

El 2 de febrero de 2008, por ejemplo, Jefferson Ostaiza envió a Manuel Abarca Vareles un borrador de un contrato de comisión que obligaba a este último a preparar un proyecto de camarones en Manabí para que gestione un crédito por $5 millones que luego debía trasladar a las cuentas de la multinacional; como pago, Abarca recibiría el 5% del total del préstamo.

Fue en ese seguimiento a los Ostaiza como la Policía llegó a José Chauvin, que había conocido a Édison en 2006, en la campaña electoral.

En ese entonces, Chauvin era jefe de acción política de Alianza País en Pichincha. Édison le había presentado con Jefferson, según su confesión ante Solórzano.

Chauvin aseguró en la Fiscalía que una vez posesionado como subsecretario en el Ministerio de Gobierno, por el ministro Gustavo Larrea, el 16 de enero, al día siguiente de la posesión de Rafael Correa como presidente, los Ostaiza se alejaron; es decir, mantuvieron el contacto hasta la conformación de Jooamy Ema y desaparecieron. Luego, en mayo de 2007, dejó la Subsecretaría de Coordinación Política para dirigir la campaña en Pichincha de Alianza País, con miras a la elección de asambleístas.

Su activismo en el movimiento oficialista ha sido reconocido por varios militantes de esa agrupación que han enviado cartas a la Fiscalía, pidiendo que se revea la orden de prisión en su contra.

Entre marzo y abril de 2008, justo por la época del ataque del ejército colombiano a una base de las FARC en territorio ecuatoriano, donde muere el segundo al mando del grupo guerrillero, Raúl Reyes, Chauvin comenzó a frecuentar nuevamente a Édison Ostaiza, según su propia confesión dada el 9 de diciembre de 2008 en la Fiscalía.

"Habrá sido unos siete u ocho meses atrás como que se intensificó la relación con Édison", aseguró Chauvin, que ha declarado haberse reunido en siete ocasiones con Raúl Reyes para gestionar un supuesto intercambio humanitario. El último encuentro habría sido tres días antes del ataque al campamento de Angostura; es decir, en las mismas fechas en las que intensificó su relación con los hermanos Ostaiza que, según las investigaciones de Antinarcóticos, negociaban la droga de las FARC.

"Frecuentábamos restaurantes como Friday´s y Tony Romas, en unas dos o tres veces (fuimos) al departamento de él y unas cinco o seis veces a la oficina, en este lapso Édison me dice que Jefferson quiere conversar conmigo y nos reunimos (…) unas tres o cuatro veces", aseguró Chauvin ante el fiscal Solórzano.

La amistad con los Ostaiza, al parecer, fue tan estrecha que Chauvin le consiguió un trabajo en Jooamy a su amigo, al que había nombrado comisario cuando fue subsecretario del Ministerio de Gobierno, Diego Benítez Osejo, abogado de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu), con un sueldo de $2 500 al mes, para asesorar solo por algunas horas (llegaba a las 16:00) en negocios petroleros que nunca se concretaron.

La primera semana de junio de 2008 "me llamó Nacho (como conocen a Chauvin, el nombre aparece en los correos de Reyes), él estaba trabajando en la promoción de la Asamblea Constituyente y el referéndum (…); me indicó la dirección de Jooamy Ema (…), debo indicar que el día que llegué a esa reunión me esperó en esa oficina mi amigo Ignacio Chauvin, quien me presentó al señor Édison Ostaiza", aseguro Benítez en su declaración voluntaria, el 12 de noviembre de 2008.

Según Benítez, que había visto a Chauvin dos o tres veces más en las oficinas de Jooamy, en donde todas las conversaciones eran grabadas por orden de los mismos Ostaiza, en una de sus tantas reuniones con Édison, él le había preguntado que qué podía hacer sobre una indagación por narcotráfico que le habían abierto a su hermano Jefferson.

Benítez insistió ante el fiscal que le había recomendado entregarse, pero Édisón le había dicho que no se preocupara porque tenía amigos en la Policía, que le podían ayudar a conseguir información. Uno de ellos sería Pablo Córdova, oficial del GAO, que está sindicado por haber ordenado dar protección policial a Jefferson Ostaiza.

Córdova dijo que Jefferson se jactaba de tener muy buenas relaciones con gente del Gobierno y de la Policía. "Entre los cuales escuchaba (…) el comandante general en ese tiempo, mi general Bolívar Cisneros; decía que hablaba con el ministro de Gobierno (Gustavo) Larrea y los asesores del señor presidente", según consta en su testimonio ante la Fiscalía.

De hecho, en su declaración voluntaria ante el fiscal, el 8 de enero de 2009, Édison Ostaiza reconoció que los agentes antinarcóticos hallaron en su computadora unas fotos suyas con el ministro Larrea y Diego Benítez, durante su arresto, en su departamento.

"En ese momento desconocía, no sabía los motivos de mi detención, porque era confusa la actuación de la Policía, porque en algún momento me pedían información del aporte de una campaña política y del ministro Gustavo Larrea y sobre (la) muerte de algún policía, también me dijeron que yo era del Secretariado de las FARC, hecho que también me causó sorpresa, acaso se debió (a) que en mi computador apareció unas fotografías con el ministro Larrea y el doctor Diego Benítez", declaró Ostaiza ante el fiscal.

Y el otro amigo de Ostaiza sería el capitán Carlos Jefferson Navarro Aguirre, de la Unidad de Lavado de Activos, acusado de haber filtrado información de la investigación y autor de un curioso parte de cinco hojas en papel bond enviado a la Fiscalía.

"¿Cómo explica usted que las cinco hojas de papel bond color blanco que usted adjunta al parte informativo del 11 de agosto de 2008, no contienen información operacional, sino más bien sugerencias para una organización delicitiva?", le preguntó el fiscal Solórzano el 14 de noviembre de 2008.

El parte describía donde estaban las unidades antinarcóticos y cómo acorralaban a JOOA (Jefferson Omar Ostaiza Amay). "Existe personal antinarcóticos en Quito, con seguimiento permanente, interferencias telefónicas, domicilio y amigos cercanos (...). Existe autorización legal para las intervenciones telefónicas (...). Se presume que existe fuga de información, ya que policías antinarcóticos y la fiscal Paola Córdova han tenido desaveniencias porque Antinarcóticos ha llegado a conocer que el imputado conoce ciertos detalles que solo debían conocerlos la fiscal y el expediente está bajo su responsabilidad (...). Saben de la averiguación, interés y fuga de información respecto de una presunta extorsión. Es un subteniente quien lleva el caso y coordina con la fiscal Córdova, quien no sabe cómo llevar esta investigación por la presión de la Policía (...). Sugerencias: Cambiar todos los celulares y chips de todos quienes rodean a JOOA".

El 24 de junio de 2008 es la primera vez que los agentes antinarcóticos descubren la amistad de Chauvin con Jefferson Ostaiza. Ese día, los policías que lo seguían a él y a Luis Ferrín Reina más conocido como Pepe, su chofer y guardaespaldas, los vieron detenerse en su Ford Ranger roja con placas PIQ-566 en el parque La Concepción, al norte de Quito, para recoger a una persona desconocida hasta ese momento, con la que avanzaron hasta la calle Los Motilones y Pasaje A.

Ferrín, según el informe de la Policía, se había bajado de la camioneta para darles seguridad, mientras Jefferson Ostaiza se quedó solo con esa persona en la camioneta desde las 16:35 hasta las 16:55. A esa hora lo llevaron al aeropuerto en donde los agentes verificaron que el desconocido abordó un vuelo a Manta y que su nombre era José Ignacio Chauvin.

Eso habría sido informado al presidente Correa, que en su intervención sabatina del 23 de febrero pasado reconoció haber conocido en julio de 2008 las investigaciones que involucraban a Chauvin.

"El mayor (Manuel) Silva (jefe de la unidad élite de la Policía, UIES, que siguió a los Ostaiza) informa a mi asesor de seguridad, capitán Rommy Vallejo: vea estamos tras esta red de narcotraficantes y parece que este tipo Chauvin, dirigente del Movimiento (Alianza) País está involucrado. ¿Y qué digo yo?: Vayan y averigüen todo lo que tengan que averiguar".

Encuentros secretos Pero la reunión en la Ford Ranger no fue el único encuentro semisecreto de Chauvin con los Ostaiza. Según Juan del Castillo, que entró como administrador financiero de Jooamy en mayo de 2008, en junio de ese año, Édison Ostaiza le indicó que debían reunirse con Jefferson y un contacto que les estaba ayudando con la adjudicación de unos pozos petroleros, y que por tratarse de una coyuntura política la cita debía ser fuera de horario de oficina y en un lugar absolutamente reservado.

El administrador financiero reveló que llegaron a la altura del puente del Manchángara, al sur de Quito, donde Ostaiza hizo una llamada. Luego volvieron al norte de la ciudad, al departamento de Édison, en la Seis de Diciembre y Portete. Primero llegó Jefferson y después Chauvin. Los Ostaiza le pidieron en ese momento que se retirara.

Del Castillo también habría sido testigo de otra cita de Ostaiza, pero con el coronel Jorge Brito, que había sido uno de los gestores del concierto "Salsa con amor", en 2007, al que asistieron como invitados de honor todos los que de una u otra manera estaban relacionados con Jooamy, hasta los policías acusados de haberle dado proteccción y de haber filtrado información.

"Édison Ostaiza me solicitó que le acompañara a una reunión, posterior nos dirigimos al centro comercial San Luis (en el valle de Quito) en donde Édison tomó contacto con el coronel Jorge Brito de Alianza País, sin poder determinar el motivo de esta reunión ya que Édison me indicó que me ubicara en un sitio diferente al de ellos y esperara hasta que culmine la reunión, la misma que duró aproximadamente una hora", declaró.

El seguimiento a la red se intensificó en agosto de 2008, sobre todo a Jefferson Ostaiza y a Doris Riascos Enríquez, la hermana de uno de los detenidos en el operativo Huarcán Verde de 2007, cuando se incautaron 3,7 toneladas de clohidrato de cocaína. Ella había pasado a ser la propietaria del 85% de Jooamy Ema.

Para el 15 de septiembre, la Policía ya desplegó a todas sus unidades élite por todo el país y detuvo a los principales involucrados, menos a Jefferson Ostaiza, y se incautó 4,7 toneladas de clorhidrato de cocaína que estaban escondidas bajo tierra en paquetes con los logotipos Apache y Nike, distintivos de dos bloques de las FARC, en una finca en Campanita, Esmeraldas. En el caso al parecer estaba involucrado Solarte.

La investigación, al menos, determinó que dos informantes del GAO (Grupo de Apoyo Operacional) de la Policía, daban seguridad en la casa de Julio Solarte Rodríguez, padre de Oliver Solarte Cerón, el nexo directo de las FARC con los grandes carteles de la droga mexicanos. Él, apodado como el "Gordo", junto con el "Flaco Alberto" han sido señalados por dos guerrilleros desmovilizados del Bloque 48, en abril de 2008, como los encargados de comercializar la droga y adquirir material bélico para todo el Bloque Sur.

Yuri Zabala Moreira, la conviviente de Jefferson Ostaiza, de hecho, declaró ante la Fiscalía, que uno de los visitantes frecuentes de su casa era un ciudadano de acento colombiano, de unos 50 años. Era "alto, flaco, que se reunía con Jefferson en la sala de mi domicilio, mientras yo me encontraba en mi dormitorio; escuchaba que Jefferson se refería a él como señor", dijo el 17 de septiembre de 2008.

Según la declaración de Rodolfo Amburgo Coloma, del 16 de septiembre de 2008, fue Jefferson el que lo llamó para enviarlo a Campanita, donde lo esperaba un colombiano llamado Juan Carlos, que le dejó a cargo de cuidar la droga de las FARC, incautada en el operativo Huracán de la Frontera. Había trabajado con Ostaiza dos años, de chofer y mensajero. Su labor consistía en ir a entregar la llave de un camión a alguien que no conocía en el sector de Camarones, en la provincia de Esmeraldas, en una camioneta Mitsubishi roja.

El 20 de enero de 2009, Amburgo cambió su versión y dijo que Juan Carlos, a quien conocía solo por ese nombre, le había contratado directamente para cuidar la droga de las FARC, con cuyo secretariado Chauvin declaró tener relaciones de amistad, en la carta enviada el pasado 12 de febrero, desde la Penitenciaria del Litoral en Guayaquil. "Me declaro culpable de ser revolucionario, amigo de revolucionarios, como de algunos miembros del Secretariado de las FARC", apuntó.

Ahora, Silva y los agentes que investigaron el caso de narcotráfico han sido separados de la unidad élite de la Policía que siguió a los Ostaiza y descubrió sus vínculos con Chauvin, y han denunciado que temen por sus vidas. (JT)