A LOS PERROS ‘LOS HACEN PELIGROSOS’
Santiago Silva

Diego Lucero junto a a sus perros Pittbull de nombre
"Dalila" y "Mongo", durante uno de sus paseos diarios en el parque de Carcelén,
al norte de la capítal. FOTO MS/HOY
Son las 08:00 de un domingo común. Diego se prepara para salir a dar
un paseo con su perro 'Hank', de raza Pittbull. Cuidadosamente
coloca el collar a la mascota y alista la cadena que le ayudará
a tener el control del animal en caso de que, por diversión,
este decida correr para juguetear.
Mientras transita por el parque Metropolitano de Quito, varias
personas evitan acercarse a él. Y no es para menos pues su can
pesa unos 40 kilos y por su pronunciada musculatura impone miedo
en quien lo mira. “Solo su apariencia es la que da miedo porque
'Hank' no mata ni una mosca” menciona el joven de 24 años
sonriendo. Él es un amante de esta raza de perros. Por ello
tiene dos mascotas más a parte de 'Hank': 'Dalila', de dos años
y 'Mongo', de dos años y medio.
Las razas de perros Pittbull y Rottweiler fueron declaradas no
aptas para la compañía por el potencial daño y severidad de
lesiones que pueden causar al atacar a personas. Esto lo dispuso
un acuerdo ministerial firmado entre los secretarios de las
carteras de Salud Pública, Caroline Chang, y de Agricultura,
Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), Manuel Andrade, el
pasado 2 de febrero.
Pero, ¿Hasta que punto estas dos razas pueden ser peligrosas tal
como lo señalan las autoridades? Miguel Bassante, instructor del
Centro de Adiestramiento Canino de la Policía Nacional, asevera
que cualquier raza de canes puede ser potencialmente peligrosa
dependiendo las condiciones en las que se desarrolla. Según el
uniformado, si un perro, de cualquier raza, es atado, encerrado
y no tiene la alimentación necesaria para su subsistencia puede
convertirse en un animal agresivo.
En ello concuerda Cristian Fierro, médico veterinario
especialista en especies pequeñas quien menciona que “los perros
Pittbull y Rottweiler, tienen un carácter fuerte, pero si se
desarrollan en un ambiente favorable no son peligrosos”.
Las características de las dos razas son la gran musculatura, el
peso y especialmente la fuerza en la mordedura, lo que incluso
los ha hecho presas de actividades ilegales como las peleas de
perros, dice Fierro.
El Rottweiler es un canino que puede pesar entre 40 y 50 kg y
medir entre 56 y 66 cm de largo acorde a su género (hembra o
macho). Los Pittbull de otro lado pueden pesar entre 30 kg y
40kg. “Su tamaño y especialmente la fuerza de mordedura por sus
mandíbulas grandes son muy peligrosas y es por ello que se los
ha considerado como tal”.
Diego revela que durante los casi tres años que tiene a 'Hank',
nunca ha tenido una muestra de agresividad de parte de su
mascota a pesar de que vive con sus dos hijos: Valentina de 5
años y Sebastián de 8 quienes “juegan con el perro a diario”,
dice.
El acuerdo ministerial firmado por las entidades del Gobierno
incluyó una normativa que obliga a todo propietario o tenedor de
un perro (guías, empresas de seguridad, etc) a cumplir con la
vacunación antirrábica, proporcionar alimentación sana, otorgar
las condiciones de vida adecuadas dentro de un hábitat y entorno
saludable, educar, socializar e interactuar con la mascota en la
comunidad.
Para David Landázuri, propietario de un Rottweiler de dos años,
estas normativas son necesarias no solo para salvaguardar la
seguridad de las personas que viven con los animales sino
también la seguridad de las propias mascotas. “El que se norme
el cuidado de los animales es correcto; sin embargo, la
prohibición de tener un tipo de raza es una decisión fuerte”,
menciona.
De hecho, la medida adoptada por el Gobierno, en febrero, tuvo
una réplica el 3 de marzo cuando la Federación Internacional de
American Pitbull Terrier del Ecuador y más de 50 dueños de
perros de las razas mencionadas, marcharon desde el parque El
Arbolito, en Quito, hasta el Palacio de Carondelet para exigir
una reforma al acuerdo ministerial.
Durante los últimos años se han denunciado varios casos de
ataques de perros a personas. El caso que más llamó la atención,
y que obligó a las autoridades a tomar medidas de prevención,
fue el ocurrido el 26 de septiembre del 2008 cuando un pequeño
resultó muerto por el ataque de dos perros Pittbull en barrio
ubicado al norte de Quito.
Cualquier raza de canes puede ser potencialmente peligrosa dependiendo
las condiciones en las que se desarrolla. Según un adiestrador
canino de la Policía, si un perro, de cualquier raza, es atado,
encerrado y no tiene la alimentación necesaria para su
subsistencia puede convertirse en agresivo.
