Primer Día
(16 de Diciembre)
ANUNCIO DEL NACIMIENTO DE JUAN EL BAUTISTA
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
a) Lectura del Evangelio:
“Al cabo de seis meses, Dios envió al ángel Gabriel donde una joven
virgen que vivía en una ciudad de Galilea llamada Nazaret, y que era
prometida de José, de la familia de David. Y el nombre de la Virgen era
María” (Lucas 1,26-27).
b) Reflexión:
Los ángeles son mensajeros de Dios, que cumplen con prontitud sus
órdenes, y son enviados para dar grandes noticias de parte de Dios.
Galilea es una región del norte de Israel. En ella está Nazaret, ciudad
pequeña en tiempos de María, de tal vez unas veinte familias solamente.
María y José vivían allá y estaban prometidos.
José era justo, honrado y trabajador; hombre de fe. María era una
criatura incomparable, de una sencillez extraordinaria. Su nombre
significa en lengua hebrea “la Amada del Señor”.
c) Oración:
Te suplicamos, Dios Todopoderoso y Padre de Amor, imitar a María en su
sencillez y en su fe; que nuestro nombre se una al de ella para así ser
amada por Ti, y que procuremos nosotros hacer de nuestro pueblo, barrio
o ciudad, un pueblo semejante al de Nazaret, en donde se espere con
ansiedad y gozo la venida de Jesús. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
d) Propósito:
Esperar la venida de Jesús con fe, paz y amor.
e) Villancicos
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Segundo Día
(17 de Diciembre)
LA ANUNCIACIÓN A MARÍA
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
a) Lectura del Evangelio:
“Entró el ángel a su casa y le dijo: ´Alégrate Tú, la amada y favorecida: el Señor está contigo´. Estas palabras le impresionaron muchísimo y se preguntaba qué querría decir ese saludo” (Lucas 1, 28-29).
b) Reflexión:
El saludo del ángel a María es de gozo y paz. Aunque María lo recibe con extrañeza y se pregunta sobre el significado del saludo, éste contiene paz y felicidad, pues viene de parte de Dios, y de Dios procede toda paz y felicidad.
María es llamada por su nombre, o por lo que su nombre significa, es decir, “ la amada”, “la favorecida”. María ha sido favorecida con una gracia muy especial: será la Madre de Jesús que, además de ello, en adelante significará ser Madre de la iglesia y Madre nuestra. Es llena de gracia, porque el Señor está con ella.
c) Oración:
Te suplicamos, Padre Bueno de amor, que al igual que María, no nos apartemos nunca de Ti, y que Tú estés siempre con nosotros, como lo estás en María. Que tu gozo y tu paz nos llenen el corazón como lo llenaron el de María y que, por medio de Ella, Jesús se encarne en nosotros y en nuestra vida para que sea la luz que ilumine nuestro caminar terreno. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
d) Propósito:
Vivir con gozo y paz la presencia del Señor en nosotros.
e) Villancicos
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Tercer Día
(18 de Diciembre)
MARÍA VISITA A SU PRIMA ISABEL
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
a) Lectura de Evangelio:
“Pero el ángel le dijo: ´No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. Vas a quedar embarazada y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús. Será grande, y con razón lo llamarán: Hijo del Altísimo. Dios le dará el trono de David, su antepasado.
Gobernará por siempre el pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás.´” (Lucas 1,30-33).
b) Reflexión:
María recibe la paz del Señor cuando escucha “no temas”. Al igual que ella, el cristiano no debe tener miedos ni angustias: debe tener felicidad espiritual y mucha paz, porque la paz verdadera viene del Señor, que es fuente y origen de toda paz.
El hijo que nacerá de María será grande, será llamado Hijo del Altísimo, pues su reinado no va a tener fin jamás: será un reinado eterno, al que todos estamos llamados y el que todos debemos anunciar y proclamar.
Más adelante, cuando el Niño Dios crezca y proclame la Buena Nueva del reino, nos encargará la gran tarea de ir a comunicarlo a los demás. Pensemos en la triste realidad actual de que muchos aún no conocen la Buena Noticia que nos trajo Jesús. ¿Qué podemos hacer nosotros para que el mundo conozca a Jesús...?
c) Oración:
Señor Jesús, Que eres el Hijo del Altísimo y tu reinado es un reinado sin fin, ayúdanos a darlo a conocer a cuantos todavía no lo conocen. Suscita en el mundo y entre nosotros, misioneros entregados a tu servicio, misioneros que te anuncien y te proclamen, misioneros que comuniquen la Buena nueva del Reino que tú viniste a traernos a todos.
Te le pedimos a Ti que junto al Padre y al Espíritu, en compañía de María, vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
d) Propósito:
Comunicar a los hermanos que Jesús nació por y para nosotros.
e) Villancicos
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Cuarto Día
(19 de Diciembre)
NACIMIENTO DE JUAN BAUTISTA
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
a) Lectura del Evangelio:
“María entonces dijo al ángel: ´¿Cómo podré ser madre si no tengo relación con ningún hombre?´. Contestó el ángel: ´El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso tu hijo será Santo y con razón lo llamarán Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel: en su vejez ha quedado esperando un hijo, y la que no podía tener familia se encuentra ya en el sexto mes del embarazo; porque para Dios nada es imposible´”. (Lucas 1,34-37).
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b) Reflexión:
María tiene “sus dudas”, por eso responde al ángel casi en tono negativo, pues no ve la posibilidad, desde el punto de vista humano. Es lógica la reacción de María. Por eso el ángel le da como una “prueba”, cuando explica lo que sucede con su parienta Isabel. El mensajero de Dios termina con un pensamiento que bien pudiéramos hacer de él un lema para nuestra vida: “Para Dios nada es imposible”.
Muchas cosas nos parecen imposibles: el amor, la paz, la justicia, la generosidad, la verdad... nuestra propia vocación cristiana. Si confiáramos y colaboráramos, nos daríamos cuenta de que nada de ello y tantas otras cosas son imposibles: Dios pone su mano y, cuando Dios pone su mano... NADA ES IMPOSIBLE, TODO ES POSIBLE. .
c) Oración:
Te pedimos, Padre de Amor, Dios eterno, que hagamos posible lo aparentemente imposible, siempre confiando en tu ayuda y bondad infinitas. Ayúdanos, Señor, a hacer desaparecer el odio y el rencor, la mentira y el mal, el egoísmo y la tristeza, la indiferencia y el pecado del mundo; todo ello que nos parece tan imposible, que con la ayuda de tu Palabra lo hagamos vivo y realidad en nuestro mundo. Que sea posible un mundo más justo y fraterno, más sincero y lleno de amor. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén..
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
d) Propósito:
Trabajemos por un mundo más fraterno y lleno de amor..
e) Villancicos
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Quinto Día
(20 de Diciembre)
LA DUDA DE SAN JOSÉ
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
a) Lectura del Evangelio:
“Dijo María: ´Yo soy la servidora del Señor; que se haga en mí lo que has dicho´. Después de estas palabras el ángel se retiró” (Lucas 1,38).
b) Reflexión:
Ante las palabras que María escuchó, de que para Dios nada es imposible y que todo es cosa de Dios, María se “rinde” para Dios. La respuesta es una frase o un pensamiento que deberíamos grabar con letras de oro en nuestro corazón: “Yo soy la servidora del Señor; que se haga en mí lo que has dicho”.
Todos los cristianos deberían rezar cada mañana esta sencilla, profunda y bella oración que María nos ha enseñado: que se cumpla en nosotros siempre la voluntad de Dios, pues somos sus siervos. No que se haga mi capricho o mis deseos, no que se haga mi voluntad, si no la voluntad del Señor, como también nos enseñó Jesús en su oración en Getsemaní, donde pide a Dios que aparte de él ese sufrimiento, pero que no se haga su voluntad, sino la del Padre (Lucas 22,42). También en la oración del Padre Nuestro pedimos que “se haga la voluntad de Dios, tanto en la tierra como en el cielo” (Mateo 6,10).
c) Oración:
Padre Santo lleno de amor, te suplicamos que nos des fuerzas y conocimientos para cumplir siempre su Voluntad, para estar dispuestos en todo momento y circunstancia a hacer lo que te agrada, lo bueno, lo justo, lo que tu Palabra nos enseña. Que imitemos a María en su disponibilidad, en su aceptación, en su entrega incondicional. Llámanos, Señor, para ser evangelizadores, y danos fuerzas para seguir tu llamado, como María, y saber decirte: “He aquí tu siervo, hágase en mí según tu Palabra”. Te lo pedimos por Jesucristo, que nos llama y vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
d) Propósito:
Decir varias veces al día: “He aquí tu siervo, Señor, que se cumpla en mí tu palabra”..
e) Villancicos
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Sexto Día
(21 de Diciembre)
EL VIAJE DE JOSÉ Y MARÍA A BETLEHEM
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
a) Lectura del Evangelio:
“En esos días el emperador dictó una ley que ordenaba hacer un censo en todo el imperio. Este primer censo se hizo cuando Quirino era gobernador de Siria. Todos iban a inscribirse en sus respectivas ciudades. También José, como era descendiente de David, salió de la ciudad de Nazaret de Galilea y subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada” (Lucas 2,1-5).
b) Reflexión:
El pueblo judío era una nación pequeña, sometida al imperio romano. El emperador ordenó un censo, que debió realizarse hacia los años 5 ó 7 antes de nuestra Era.
José y María tuvieron que dejar la casa de Nazaret precisamente cuando faltaba poco para que naciese su hijo, Jesús. Los esfuerzos, así como los sacrificios y dificultades padecidos durante el viaje, debieron ser grandes y abundantes, como podemos imaginar en tales circunstancias. Más de cien kilómetros de ásperos caminos separan a Nazaret de Belén, María y José, llenos de fe en Dios, de quien reciben toda su fuerza, hacen ese camino y cumplen así lo ordenado. Podemos suponer, no sin razón, con que ternura cuidará José de su esposa María en estos momentos. Gracias, José, por el cuidado tan bonito que tuviste de María..
c) Oración:
Señor, Padre del cielo, te suplicamos que nos enseñes a superar todas las dificultades que encontremos en nuestra vida y en nuestro camino, a ejemplo de María y José, quienes venciendo toda adversidad, lograron llegar a su destino, y en él tener ocasión de preparar la morada terrena de Jesús; enséñanos a preparar a nosotros también un “Belén” en nuestro corazón para El que pronto va a nacer, Jesucristo Nuestro Señor, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén..
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
d) Propósito:
Pedir a Dios que sepamos superar las dificultades que nos imponen ser verdaderos cristianos.
e) Villancicos
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Séptimo Día
(22 de Diciembre)
JESÚS NACE EN UNA GRUTA
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
a) Lectura del Evangelio:
“Cuando estaban en Belén, le llegó el día en que debía tener su hijo. Y dio a luz a su primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en una pesebrera, porque no había hallado lugar en la posada” (Lucas 2,6-7).
b) Reflexión:
La palabra “primogénito”, en aquel tiempo no sólo indicaba “el primero”, como indica hoy, sino también “el único”. Jesús es el único hijo de María y el único que nos enseña el camino hacia el Padre; el único Mediador entre Dios y los hombres (Carta de S. Pablo a los Hebreos 9,15). Cristo es nuestro único Redentor y Salvador.
Y el Salvador del mundo viene a nacer en una pesebrera, pobre, humilde pequeño; por eso, todo el que se hace pobre, humilde y pequeño puede entender mejor el nacimiento de Jesús.
De Belén nos vendrá Jesús, que es nuestro Pan de Vida (Juan 6,35). La palabra “Belén” significa “Casa del pan”: la casa de donde procederá nuestro Pan de salvación, Cristo Jesús.
c) Oración:
Te suplicamos, Señor, que nos aumentes día a día el amor a la Eucaristía, que es Cristo hecho Pan de Vida, nacido en Belén , la Casa de tan dulce pan, para que, alimentándonos del manjar del cielo, podamos así robustecer nuestras almas, y algún día unirnos a El y a María, la Madre que nos lo dio, y viven y reinan, junto al espíritu, por los siglos de los siglos. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
d) Propósito:
Amar a la Eucaristía y comulgar con la mayor frecuencia.
e) Villancicos
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Octavo Día
(23 de Diciembre)
LOS ÁNGELES LLAMAN A LOS PASTORES
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
a) Lectura del Evangelio:
“En la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban para cuidar sus rebaños. El ángel del Señor se les apareció y los rodeó de claridad la gloria del Señor, y todo esto les produjo un miedo enorme. Pero el ángel les dijo: ´No teman, porque yo vengo a comunicarles una buena nueva que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy a nacido para ustedes en la ciudad de David un Salvador que es Cristo Señor. En esto lo reconocerán: hallarán a un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado en una pesebrera´. De pronto aparecieron otros ángeles y todos alababan a Dios, diciendo: ´Gloria a Dios en lo más alto del cielo, y en la tierra, gracia y paz para los hombres´. Después que los ángeles volvieron al cielo, los pastores comenzaron a decirse unos a otros: ´Vamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos dio a conocer´” (Lucas 2,8-15).
b) Reflexión:
Los versículos 10 y 11 del capítulo 2 de Lucas son muy significativos y tienen una extraordinaria importancia: “Os doy una buena noticia: hoy os ha nacido el Salvador”. Esta buena noticia no podemos, de ningún modo, guardarla sólo para nosotros, ya que Cristo ha nacido para todo el mundo, es el Salvador universal, es el redentor de toda la humanidad.
Pensemos que aún existen en el mundo muchos hermanos, hombres y mujeres, mayores y niños, a los que todavía no les ha llegado la noticia. En nuestro mundo hay muchas injusticias, tales como la guerra, el hambre, la explotación, la opresión, la infancia mal atendida... pero caigamos en la cuenta de que la mayor de las injusticias existentes es que tan solo uno de cada cuatro ha oído hablar de Jesús; las tres cuartas partes de la humanidad ignoran a Jesús; ¿Qué podríamos hacer nosotros para dar a conocer la venida de Jesús al mundo...?
c) Oración:
Padre bueno, que nos has permitido conocer esta buena noticia del nacimiento de tu Unigénito, Cristo Jesús, te suplicamos nos infundas en el alma un espíritu misionero, capaz de anunciar a Cristo nuestro Señor a todos los que todavía no lo conocen. Suscrita, te pedimos, muchas vocaciones misioneras y da fuerzas y valor a las ya existentes, a fin de que perseverando en la proclamación del Evangelio, el mundo conozca a Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
d) Propósito:
Rezar cada día por el aumento de vocaciones misioneras..
e) Villancicos
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Noveno Día
(24 de Diciembre)
LOS PASTORES AL PESEBRE
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
a) Lectura del Evangelio:
“Fueron apresuradamente y hallaron a María, a José y al recién nacido acostado en la pesebrera. Entonces contaron lo que los ángeles les habían dicho de este niño, y todos se maravillaron de lo que decían los pastores. María, por su parte, observaba todos estos acontecimientos y los guardaba en su corazón. Después los pastores se fueron glorificando y alabando a Dios, porque todo lo que habían visto y oído era tal como se lo habían anunciado” (Lucas 2,16-20).
b) Reflexión:
A ejemplo de los humildes pastores, los cristianos también debemos apresurarnos por ir en busca de Jesús y, una vez encontrado, salir gozosos a comunicarlo a los que aún no lo conocen. “María observaba todo esto y lo guardaba en su corazón”, para que algún día los Apóstoles y todos sus seguidores pudieran comprender mejor estos sucesos y gestos, como ocurrió a partir de Pentecostés.
Hermanos: estamos presenciando un año más el “Nacimiento” de Jesús, pero son muchos los pueblos que aún no pueden celebrar la Navidad porque la ignoran, o porque están en guerra, o porque tienen hambre, o porque viven en horrenda miseria... ¿Qué podemos hacer por estos hermanos nuestros que aún no conocen la fiesta de Navidad...? ¿Qué podemos hacer también por otros hermanos nuestros, cercanos a nosotros, que si la conocen, pero que no la celebran con un auténtico sentido cristiano?
c) Oración:
Señor Jesús, cuyo nacimiento estamos conmemorando, te suplicamos nos concedas el valor necesario, tu ayuda y tu luz, para ir a anunciarte a quienes todavía no te conocen, a quienes todavía no saben tu Buena Noticia. Te pedimos por todos ellos, para que también algún día conozcan que Tú has venido para todos, ya que eres el Salvador del mundo. Suscita vocaciones misioneras que anuncien esta Verdad a los hermanos. Te lo pedimos a Ti que, junto al Padre y al Espíritu, en unión con María nuestra Madre y Madre de la iglesia, vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
d) Propósito:
Apresurarnos en encontrar a Jesús y comunicarlo vivamente a todo el
mundo.
e) Villancicos
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