DEMANDA


LA CULTURA TRIBUTARIA SE FORTALECE MEDIANTE NUEVAS REGLAS
 

Gabriela Castillo Albuja, Sección Sociedad


LAS AUTORIDADES DEL SRI SE MUESTRAN OPTIMISTAS POR LA RECAUDACIÓN DE IMPUESTOS. PARA LOS EXPERTOS, ESTOS TRÁMITES SE HAN HECHO MÁS 'AMIGABLES´ YA QUE EXISTEN DIFERENTES INCENTIVOS

A las 04:00 empieza la jornada. Las hornillas de la cocina industrial se prenden, las ollas salen de las estanterías, los aliños de sus frascos y todos los ingredientes empiezan a combinarse para macerar deliciosos platillos.
El menú es variado. Mucho depende de la temporada de las frutas y hortalizas, pero a la hora de atender a los comensales, María Emperatriz, María Teresa, Livia María y María Imelda Alvarado Alvarado son plenamente reconocidas.
Es la atención que ofrecen en el restaurante Pana de las Hermanas Alvarado. Un local ubicado al pie de la carretera, por la vía Cuenca-Oña (provincia de Azuay), en donde las mujeres se afanan por servir platos típicos. "Me gusta cocinar. Juntas aprendimos a preparar la comida que nos servía mi mamá como cuando éramos niñas", comentó Teresa, quien se encarga de limpiar los cuatro mesones que se ubican fuera de la vivienda, en donde tienen el local.


Emperatriz, Teresa, Livia e Imelda Alvarado son ciudadanas que cumplen con la facturación

"Cada una tiene sus obligaciones", comentó María Teresa. Mientras una sirve los platos, otra cobra a los clientes o lava los utensilios... Y aunque hay muchas cosas qué hacer, no se descuidan en cumplir sus obligaciones tributarias.
A pesar de sus "achaques", cada mes viajan a Cuenca durante dos horas, para presentar sus facturas y así cumplir con la tributación. Ellas afirman que aunque tengan que viajar tan largo trecho para pagar cerca de $1 por el impuesto se sienten contentas de "colaborar con el Estado".
La cultura tributaria no solo concierne a las grandes empresas y eso lo ha empezado a comprender la ciudadanía afirma el Servicio de Rentas Internas (SRI) que realiza campañas y controles. Los resultados, según datos del organismo son evidentes. Entre enero y septiembre de este año, el SRI recaudó $4 748 millones, mientras que en el mismo período de 2007 percibió $3 887 millones.
Para el economista Hugo Villacrés Endara, declarar impuestos se ha hecho más "amigable" porque se han creado diferentes estímulos como deducción del Impuesto a la Renta, Lotería Tributaria para emitir comprobantes y el Régimen Impositivo Simplificado (RISE), que permite a los negocios con ventas inferiores a $60 mil al año y con menos de 10 trabajadores a pagar un impuesto fijo en reemplazo del Impuesto a la Renta.

"Y es que esos documentos se necesitan para cualquier negocio", comentó Andrés Rosero, quien se encarga de manejar las Relaciones Públicas del dúo Hermanos Núñez. Este contribuyente cuenta que la atención en las ventanillas es inmediata y ha contado con asistencia para llenar las facturas correctamente. "Los controles se han hecho estrictos y eso nos obliga a exigir a nuestros clientes que también cumplan con la ley", añadió.
Rosero aseguró que con este hábito tributario no solo se rinden los impuestos como lo exige la Ley, sino que además "la gente se acostumbra a llevar las cuentas de sus gastos".

La evasión es un 'rival' que combate el SRI

Carlos Marx Carrasco, director del SRI, sabe que la evasión no se ha erradicado por completo en el Ecuador. Sin embargo, está convencido que los ciudadanos comprenden la necesidad de tributar. Un ejemplo de ello fue que en 2007, la recaudación aumentó un 21% con relación a 2006, y entre enero y julio de este año el presupuesto subió un 21% en comparación al mismo período de 2007.
A través de la cultura tributaria se puede generar un pago efectivo de impuestos. Con ellos, el Estado obtiene mayores ingresos. A través de esos recursos se puede invertir en educación, salud, seguridad, obras públicas, etc. Pero no todos conocen la importancia de este trámite. Aun así, Teresa Lalangui, propietaria de una tienda de abarrotes, ubicada en el centro de Quito, cumple con el requisito. "Es obligación de todas las personas pagar los impuestos. No sé qué se hace con esa plata, pero debe ser para obras", añadió.
Su esposo, Luis Alfonso Morales, es lustrabotas a medio tiempo. Su jornada la realiza en la Plaza Grande y en la Plaza de San Francisco. Luego va al local para ayudarla. "Si no llego temprano es porque me voy al SRI", contó Luis, quien anota todas las cuentas en un cuaderno y pide asistencia al personal del edificio, al momento de tributar.
"La evasión aún sigue siendo grande, pero no queremos dejar ningún espacio", recalcó Carrasco.
El negocio de las imprentas La cultura tributaria obliga a las personas a exigir facturas o notas de venta en cualquier transacción. En teoría, los negocios podrían requerir mayor volumen de estos comprobantes, lo que generaría mayor demanda para las imprentas.
No obstante, este negocio no resulta muy rentable para Rodrigo Buenaño, dueño de la Imprenta Viena, ubicada en el sector de la Mariscal.
Buenaño estimó que en el año 2000 había menos demanda y aunque en los último cuatro años creció no le representa grandes ganancias ya que también creció la competencia. "En los alrededores de la imprenta he visto tres locales nuevos que ofrecen el mismo servicio".
Jesús Ulloa, propietario de la imprenta Gráficas Ulloa, tiene similar inquietud. Para él, su trabajo bajó de volumen porque las facturas se emiten para tres meses o un año, y eso es perjudicial porque antes el cliente pedía bloc de entre 1 000 y 2 000 facturas y ahora solo requieran hasta 100, máximo 200. "Aumentaron los clientes, pero bajó el número de tiraje", agregó. Eso sí, ambos propietarios afirman que la tributación es un tema "que favorece a todos".

ENTREVISTA con:
Evelyn Carolina Zapata Torres tiene 25 años. Es egresada de la Universidad Central de la Carrera de Finanzas. Se ha desempeñado como asistente contable. Ahora busca empleo
 

 



Apoyada por sus conocimientos, la joven orienta gratuitamente sobre la cultura tributaria

Entender las obligaciones tributarias es importante, pero no es fácil. Por eso hay quienes se preocupan de orientar a las personas. Carolina Zapata no es máster en Tributación, pero ayuda a las personas que solicitan su guía.

¿Cuál es la causa de la apatía del público para declarar impuestos?
Es muy complejo llenar los formularios. A pesar de su actividad económica, no entienden todavía de las cláusulas del SRI. A mí me gusta ayudar a mis amigos o vecinos. Les explico cómo adquirir su RUC (Registro Único de Contribuyentes) y para qué les sirve (trabajos, contratos temporales, etc.).

¿Qué es lo primero que explica ?
Que los tributos, a más de recaudar ingresos públicos, son un instrumento de política económica para una distribución de renta nacional.

¿Por qué le gusta orientar?
Me gusta el tema tributario y además, no hay espacios para que la gente se capacite plenamente. Yo solo les doy pequeñas claves sobre el tema, pero siempre les recomiendo que acudan a un experto tributario.

¿Por qué la gente tiene recelo tributar?
Porque no conoce cómo funciona el sistema. El SRI ofrece servicio s más ágiles. Uno de estos es la atención a través de la Internet. Se cree que los trámites son largos y engorrosos, pero esa es una de las herramientas.

¿Qué pasa con los comprobantes de venta?
No hay conciencia de lo importante que es la factura. Lo que les interesa es tener una nota de compra cancelada y nada más. Ahora el SRI es más riguroso. Es necesario entregar ese comprobante porque hay personas que cobran los impuestos, pero no los declaran.

En los establecimientos educativos, la tributación crece

Mediante acuerdo en 2002, el Ministerio de Educación (ME) creó el proyecto "Educación y capacitación tributaria". En 2004, el programa fue presentado como plan piloto en el Azuay con el lanzamiento de los varios textos de educación y cultura tributaria.
Para esta iniciativa, el organismo estatal invirtió $200 mil en la elaboración de textos e inició un tiraje de 120 mil libros para el programa de cultura tributaria, el cual fue lanzado como plan piloto en Cuenca. En esa etapa, de 2 465 alumnos que se inscribieron, más de 1 200 chicos de 7.° de básica se capacitaron. Otros de los primeros estudiantes que se beneficiaron fueron los chicos de 6.° año del colegio Provincia del Chimborazo. La misma experiencia se vivió en más de 20 colegios de Guayaquil.
Según las estadísticas del SRI, se ha capacitado a cerca de 100 mil alumnos secundarios a escala nacional. Eso quiere decir que, en promedio, participaron alrededor de 130 estudiantes por cada plantel.
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