DESARROLLO
HACER DEL SUR EL LUGAR MÁS BONITO PARA VIVIR,
UN RETO QUE SE CUMPLE
Nancy Verónica Jarrín, Editora de ComunidadQUITUMBE Y LA ZONA ELOY ALFARO ABARCAN CERCA DEL 50% DE LA POBLACIÓN DE QUITO. POR ESO ALLÍ ARRANCÓ UN PROCESO DE CAMBIO CON PARTICIPACIÓN DE LA EMPRESA PÚBLICA, PRIVADA Y COMUNIDAD
' ¿En el sur...? ¡ni pensarlo!', repetía una y otra
vez cuando me preguntaban si escogería a este sector para vivir en
alguna etapa de mi vida. Lo poco que conocía hasta ese entonces de la
zona fue a través de los comentarios de la gente y lo que veía en los
medios de comunicación, mas no de una experiencia in situ.
Pero los reclamos sobre la falta de transporte colectivo,
infraestructura vial, de servicios básicos en general y de áreas verdes
-pedidos frecuentes de la gente- hacían de este uno de los lugares menos
esperados para ser habitado, si se lo comparaba en especial con el norte
de la ciudad, donde se percibía mayor concentración de obras. Hasta la
década de 1990, la diferencia entre el norte y sur estaba marcada,
aseguran varios expertos. Por ello, hacer del sur de Quito “el lugar más
lindo para vivir” fue el proceso que impulsó a moradores de la zona,
dirigentes y autoridades a trabajar en equipo con el fin de cumplir ese
objetivo e iniciar su transformación.

Vista panorámica desde el mirador de la av. Simón Bolívar hacia el sur
de la capital ecuatoriana
En la actualidad, el sector, cuya población básica está compuesta por
quienes migraron de provincia a la capital, en busca de trabajo y
estabilidad, está en proceso de recuperación.
Para mejorar la calidad de vida de la población, las autoridades se
plantearon sintonizar las demandas con las políticas y proyectos
considerados dentro de la estrategia del gobierno local e iniciar el
proceso de cambio.
Entre las primeras acciones (2001) de la administración municipal actual
encabezada por Paco Moncayo estuvo la división del sur en dos zonas. ¿La
causa? La considerable extensión del territorio y el número de
habitantes.
La Administración Zonal Eloy Alfaro tiene bajo su jurisdicción los
sectores de La Magdalena, Chimbacalle, La Argelia, Chilibulo, San
Bartolo, La Mena, Ferroviaria, Solanda y la parroquia rural de Lloa.
Mientras que la Administración de Quitumbe comprende todo el sector de
Quitumbe, desde la av. Morán Valverde hasta el límite con el cantón
Mejía.
Entre ambas abarcan 66 059 hectáreas, donde están asentados 790 barrios
y alrededor de 960 mil habitantes. Solo la zona sur tiene más de 57 mil
ha, 470 barrios y una población cercana a los 600 mil habitantes.
Mientras que Quitumbe se extiende en 8 900 ha, con 320 barrios y 280 mil
personas. Juntas abarcan casi el 50% de la población capitalina.
Con esa cantidad de habitantes y extensión, donde la zona sur Eloy
Alfaro supera a Cuenca y la de Quitumbe a Loja, se estableció un sistema
de ordenamiento y control del sector priorizando la ejecución de la obra
pública, el mejoramiento de vías, cultura y seguridad que se convierten
en las demandas más sentidas de la comunidad.
Para Jorge Veláquez, quien fuera administrador de las dos zonas durante
siete años (en diversos períodos), bajo ese contexto se impulsó un
sistema de gestión participativa, democrática e incluyente con sentido
de identidad y solidaridad propuesto en el Plan de Desarrollo Siglo XXI.
Es decir, el trabajo no era una responsabilidad solo del Municipio sino
también de vecinos. Y aplicando ese lema, el aporte de la comunidad en
la ejecución de obras, a través del Sistema de Gestión y Participación
es vital, recalca Velásquez.
Un ejemplo es la modalidad 50/50 en la que intervienen Municipio y
comunidad, el primero con material y el otro, con mano de obra. En los
últimos ocho años, en todo el sur se han realizado alrededor de 1 000
mingas barriales, y dentro de esa labor se han adoquinado 1 283 calles y
accesos viales. Para Velásquez, eso permitió recuperar la dignidad de la
gente del sur y ser parte de un solo Quito sin diferenciarlo con el
norte.
En medio de esta transformación y con varias idas y venidas al sur, mi
certeza de no vivir en esa zona comenzó a desvanecerse.
En la zona hubo un proceso de ordenamiento y control para contrarrestar el crecimiento habitacional desordenado
LAS OBRAS Y PROYECTOS Los entes municipales como Vida Para Quito, el
Fondo de Salvamento (Fonsal), Innovar.uio, Emaap, Emmop, Conquito y
otros han desarrollado diversos proyectos en el sur. En los últimos ocho
años se han invertido más de $300 millones en su recuperación, lo que a
su vez permitió activar la economía del sector.

Esta zona se caracteriza por ser altamente comercial, por eso no es de
asombrarse que el 70% de las casas tenga instalado un negocio y la
mayoría de compras sea cancelada en efectivo.
Al momento, el 97% de la población del sur posee alcantarillado y agua
potable. La zona cuenta con un corredor periférico de 44 km que lo
conecta con el norte y dos más que están en construcción para el sistema
de transporte masivo.
El sur occidental es construido sobre la av. Mariscal Sucre entre
Miraflores y Quitumbe (13,2 km) y el oriental, en la av. Maldonado,
entre Quitumbe y La Marín. Estos se complementan con la Terminal
Terrestre Quitumbe, adonde llegarán los buses interprovinciales que
ingresan y salen hacia el sur de la ciudad. En cuanto a espacios de
recreación, Andrés Vallejo, de Vida para Quito, asegura que el sector
posee el parque Lineal Machángara con 45 km de extensión, La Raya, el de
Solanda, el parque Las Cuadras y el parque Metropolitano del Sur (su
tamaño abarca el Metropolitano del Norte y dos Carolinas). En el tema de
seguridad, el sur cuenta con 17 Unidades de Policía Comunitaria y más de
9 000 alarmas comunitarias. También se ha trabajado en la recuperación
del patrimonio cultural como la estación de Chimbacalle, el Teatro
México, las iglesias de las parroquias y otras edificaciones. “Contamos
con sitios donde podemos expresar las diversas manifestaciones
culturales”, asegura Patricio Ruales, morador.

La terminal terrestre de Quitumbe estará lista el 19 de diciembre. La
transición se inicia en enero
Entre los proyectos que están por desarrollarse consta la implementación
del Tren Rápido para Quito porque: “Una ciudad que no se transporte con
eficiencia se queda en el pasado”, indica el alcalde de la capital. A
ello se suma el proporcionar mayores servicios en todas las áreas.
“El sur de Quito es el futuro y el potencial de todo el Distrito”,
cuenta Velásquez. Y con esa visión de futuro, la empresa privada también
invierte en el sector. Por mencionar algunos casos: ahí se construirá el
centro comercial más grande del país (Quicentro Shopping) y el Hospital
de Especialidades Santacruz. “Proporcionaremos servicios de calidad a
los habitantes, en un sector que ha sido recuperado por el Cabildo”,
dice Walter Wright, representante de los promotores del proyecto.
“Todavía falta mucho por hacer, pero el sur ya está transformado”,
asegura Velásquez sin ocultar su satisfacción.
Hoy, miles de ciudadanos ven en el sur el espacio idóneo para asentarse,
porque ya lo empiezan a considerar el “lugar más bonito para vivir”. El
mío ya está reservado.
Un plan estratégico es la carta de navegación hasta el año 2025
El Distrito Metropolitano cuenta con una planificación estratégica con
miras a 2025 y constituye la carta de navegación socialmente acordada
para que los quiteños puedan asegurarse un tránsito positivo en los
complejos caminos de la historia.
El sur de la ciudad se ha convertido en un referente de trabajo
mancomunado con la participación activa de los habitantes.
