CAMBIOS DIGITALES
'NACÍ EN 1937, CUANDO LA RADIO ERA LA MÁXIMA
TECNOLOGÍA'
AVanessa Estrella T., Editora Internacional
ACTUALMENTE, SE VIVE UNA REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA, QUE CAUSA PÁNICO EN
ALGUNOS ADULTOS, MIENTRAS QUE OTROS SIMPLEMENTE HAN BUSCADO LA FORMA DE
ADAPTARSE A ESOS CAMBIOS Y DISFRUTARLOS
'Nací en un período en el que no había nada, y de
repente me veo ahora sentado frente a computador con Internet, conectado
al mundo y chateando con mi amigo que vive en Australia', comenta Carlo
Ancona de 72 años.
Ancona nació en Roma en 1937, es un hombre de negocios que viaja por
todo el mundo, y se decidió venir al Ecuador en 1985, luego de escuchar
el consejo de un amigo suyo , “Mira el Ecuador es un país interesante,
se puede hacer cualquier cosa”, dice Carlo, quien añade que en aquella
época le llamó mucho la atención el tema del comercio internacional, y
se convirtió en el primer italiano que exportó la flor ecuatoriana.

El Italiano Carlo ancona de 72 años, conversa en su vivienda, al norte de Quito
Este ingeniero de profesión, que estuvo acostumbrado a escribir con la
plumilla y tintero, jamás desistió de la evolución tecnológica: “siempre
me he mantenido actualizado”, por lo que escribir con un esfero, años
más tarde, no le costó trabajo. Actualmente utiliza una pluma italiana
plana creada en 1960, es de marca Aurora, y se exhibe en el museo de
arte Contemporáneo de Nueva York; su particularidad es que no importa
como la cojas, “se adapta y escribes cómodamente”.
Carlo, que en la Universidad realizaba los cálculos matemáticos a mano,
porque no existía la calculadora, y que presentaba sus trabajos escritos
en máquina de escribir, es hoy un mecanógrafo experto de la computadora,
no solo porque teclea con la eficiencia y técnica de una secretaria,
sino también porque ha sabido sacarle el jugo a cada uno de los
programas informáticos, indispensables en su actividad profesional.
No se registran datos específicos sobre el uso de las nuevas tecnologías en adultos y, si bien los usuarios de Internet mayores de 60 años son una minoría, cada año aumenta el número de adultos mayores que acceden a la red por curiosidad, según un estudio mexicano
Ancona, divorciado y padre de tres hijos, es gerente de una empresa
exportadora de productos congelados, y como tal maneja la Internet al
revés y al derecho; “busco lo que necesito y lo encuentro sin problemas,
sea temas laborales o de lo que interesa, como es la política
internacional, fútbol, música y arte”. Actualmente hace sus cálculos en
Excel “aplicando las fórmulas”, y utiliza el chat virtual para cerrar
cualquier negocio o para participar en alguna reunión en otro país, en
el caso de no haber podido asistir.
Pero, cuando es imprescindible su presencia , está preparado para no
perder el tiempo: en la Red busca los pasajes y el itinerario que más le
conviene, usa un reloj japonés, “el más moderno en este momento”,
asegura Ancona, mientras muestra con orgullo su gran adquisición; “no
importa en que país del mundo este, se ajusta la hora automáticamente”.
Este italiano, que experimentó, y vivió todos los cambios tecnológicos
de varias épocas, afirma no haber tenido dificultad en insertarse en el
mundo de las telecomunicaciones; es más, enfatiza “que sin tecnología no
hay progreso”.
Pasó del telex, al telegrama. “Imagínate, teníamos que enviar un mensaje
con el menor número de palabras, porque mientras más texto más costaba,
había que ir al correo para recibir tus cartas, recibías respuesta en
dos, tres días, e incluso semanas; luego llego el fax, y bueno hoy es al
instante”.
Recuerda que en su niñez, la radio era lo máximo en la tecnología. “Las
familias se reunían para escuchar los programas de comedia y de
variedades”, pero recalca que no había televisión, ni mp4, ni iPod, “ni
nada de nada”.
Su primer celular fue uno que tenía que estar conectado al auto, “no
tenía la posibilidad de anunciar mensajes. Yo le adapate una grabadora
pequeña para poder tener ese servicio, y funcionó. Siempre he sido un
curioso, y eso me benefició en esta época, porque reconozco que hay
personas que no han podido adaptarse a tantos cambios tecnológicos, y
todos tan modernos”.
Ahora utiliza un Blackberry sin problemas, y de hecho, considera que su
celular es una herramienta indispensable, no solo en el mundo de los
negocios, sino en temas familiares. Gracias al servicio roaming “puedo
hablar todo el tiempo con mis tres hijos y mi nieta que viven en Italia
”.
Pero no solo destaca esas bondades del celular, sino todo lo que este
equipo tiene, y lo que puede hacer con el: “tengo la Internet entonces
siempre estoy al día con los negocios, leo mis correos al instante y de
igual forma contesto, me bajo música de la Internet, guardo mi música,
cargo las fotos, etc”.
La clave de Carlo para no dejarse ganar por la tecnología es
actualizarse y curiosear. La primera vez que se compró su computadora
“mi amigo me enseño lo básico, a prenderla, pero yo fui descubriendo lo
demás”.
Gracias a la tecnología, el mundo de los negocios también ha dado un
vuelco, y ha permitido que las empresas sean más competitivas, pero
sobre todo que estén a la vanguardia, afirma Ancona.
“Antes era dificilísimo comunicarse. Si me hacían un pedido podía
demorarse semanas, hasta que llegue por barco; ahora con un avión está
en máximo 12 horas”, comenta.
¿Y si hablamos en términos económicos?
Bueno, imagínate, antes para que llegue la plata por algún negocio en el
exterior, tenían que depositarlo en el banco, tenían que enviarme una
letra de crédito, luego la letra tenía que ser aprobada, y luego de
mucho papeleo, tenías tu plata. Ahora basta una transacción vía
Internet, dependiendo del caso, y tienes tu plata al instante. Y, bueno
no podemos negarlo la inmediatez es muy importante en el mundo de los
negocios no puedes estar atrasado, debes estar actualizado, y saber
utilizar adecuadamente las herramientas tecnológicas; esto te permite
llegar primero, y en un negocio si llegas primero vendes, si llegas
segundo, lo siento mucho no vendes nada, concluye Carlo Ancona.
'Para todo, uso mi máquina de escribir'
Silvana Cola, ginecóloga, 39 años
Silvana asegura que "no he puesto empeño en aprender", no solo el manejo
de la computadora, sino también de las innovaciones tecnológicas
(cámaras digitales, celulares y iPod, entre otros). Prefiere mantenerse
fiel a su máquina de escribir para presentar sus informes y los
resultados de los exámenes de sus pacientes; mientras que las historias
clínicas, “definitivamente es más rápido hacerlas a mano”.
"Algo, algo estoy aprendiendo. Mis hijos me dejan listo el programa para
que yo escriba, pero si se daña, dejo ahí", explica, y añade que el no
saber utilizar Internet no le ha impedido actualizarse en su carrera.
“Me encanta leer, y por eso prefiero comprar libros o asistir a
seminarios”, añade.
En cuanto al uso del celular, ha sido más fácil. "Mis hijos me enseñaron
a mandar mensajes, tomar fotos... y ya puedo poner marcos a las fotos,
pero hasta ahí", dice mientras ríe.
'Envío mensajes de texto, pero me cuesta'
Alfredo Vergara, economista, 63 años
El ex superintendente de Bancos cuenta que, cuando se inició la
revolución tecnológica, “en 1982, estaba en plena capacidad profesional.
Entonces, no fue muy difícil transportarme a la computación primero,
computación personal después y posteriormente, hace unos 12 años, vía
Internet”. Sin embargo, Alfredo reconoce haber tenido "muchos
problemas", en especial cuando los programas informáticos van
evolucionando. Maneja sin dificultad los programas básicos como Word y
Excel, pero reconoce sus dificultades con los más sofisticados, como
PowerPoint, presentaciones y conferencias en línea y chat.
Y aunque los teléfonos celulares vienen cada vez más equipados, “ya no
solo son teléfonos, sino un montón de cosas más”, Alfredo los considera
un instrumento maravilloso que une a la familia; envía mensajes de texto
con dificultad. "Me cuesta teclear las botones", concluye
'Soy un excelente buscador en la web'
Gustavo Proaño, asegurador, 56 años
Gustavo, que tiene experiencia de más de 30 años en el mercado
asegurador, comenta que por su trabajo necesita en su oficina intranet,
Internet y “una cantidad de accesorios electrónicos”. Lógicamente,
domina Internet y “soy un excelente buscador en la web”, dice.
Gustavo recibió su primera herramienta tecnológica cuando tenía 40 años.
“Siempre he desechado la resistencia al cambio”, cuenta, por lo que no
solo aprovechó los cursos de actualización que le dieron en la empresa
cuando se insertó la computación, sino que se convirtió en un
autodidacta. "Por ejemplo, el PowerPoint nadie me lo enseñó. Tenía que
hacer una presentación para dar clases, y lo hice".
Utiliza un celular BlackBerry. "Me tomó tres días saber todas sus
bondades", dice, y añade que su móvil es gran herramienta para
conectarse al mundo laboral en cualquier momento, a través del chat
virtual o conferencias en línea.
