DESARROLLO
UN NUEVO MODELO DE DESARROLLO PARA UNA MAYOR
INTEGRACIÓN
Sandra Cruz, Sección Actualidad
LAS ESTRATEGIAS PARA INSERTARSE EN LOS NUEVOS MERCADOS DEBEN SER DEFENSIVAS,
PUES EL MUNDO ATRAVIESA POR UN MOMENTO DE RECESIÓN DONDE LOS PRECIOS DE
LOS PRODUCTOS EMPEZARÁN A CAER
El modelo de integración en América Latina ,
concretamente en Sudamérica y particularmente en la Región Andina,
atraviesa una profunda crisis.
Una de las razones que observa el politólogo y catedrático de la
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), Adrián Bonilla,
es que las economías latinoamericanas y andinas compiten entre sí y no
existe una complementariedad, pues en muchos casos ofrecen los mismos
productos como los primarios de exportación (banano, cacao, café), o los
que se obtienen de las economías de los mercados globales y que en
muchos casos contienen poco valor agregado como textiles, maquila, etc.
Otro factor que ha contribuido a la crisis es que los modelos de
desarrollo obedecen a distintas orientaciones ideológicas de los
gobiernos de la región, los cuales son muy heterogéneas, explica
Bonilla.
Por ejemplo, en la región Andina, mientras para Perú y Colombia es
importante una apertura al mercado global -para lo cual han apuntado su
esfuerzo a firmar convenios de Libre Comercio con EEUU, y hoy negocian
con la Unión Europea (UE)- para países como Ecuador, Bolivia (y en el
pasado) Venezuela, estos no son una prioridad dentro de sus políticas.

Rafael correa participó en la reunión del ALBA, el 26 de noviembre, en Venezuela
Bonilla y el ex embajador en Perú, Luis Narváez, las califican como
economías vulnerables que se podrían ver afectadas por una apertura
indiscriminada al exterior.
Con estas características, aseguran, es difícil alcanzar consensos
mínimos en un esquema que puede ser calificado como la columna vertebral
de cualquier sistema de integración; un sistema común de aranceles o
tarifas a las mercancías que circulan entre los países.
De esta forma, en lugar que existan reales sistemas de integración
multilaterales entre varios socios, lo que ahora existe es una
proliferación de tratados bilaterales entre los países de la región. Por
ello, el catedrático de la Flacso no cree necesario hablar de pros o
contras de una integración regional profunda, pues esto está más allá de
la capacidad que tienen los mandatarios de decidir la conveniencia o no
de estos procesos.
Bonilla afirma que lo que se debe discutir es si es posible o no
alcanzar sistemas de integración como los que se pensaron hace 30 años
en la región.
En esta coyuntura es conveniente vender lo que se pueda a quien quiera comprar
Los especialistas también coinciden que en la actualidad es difícil
producir sistemas de integración parecidos a los que dieron origen a la
Comunidad Andina de Naciones (CAN)..
Bonilla considera que para lograr nuevamente estos objetivos es
necesario que exista una complementariedad en las economías, por ejemplo
la venezolana con la colombiana, y simultáneamente con la ecuatoriana.
La creación de un nuevo modelo de desarrollo parecido, coincidente, y no
competitivo también podría contribuir a lograr estos objetivos que sí se
alcanzaron hace tres décadas.
Asimismo, Bonilla sostiene que con el actual esquema no se logra dar
cabida a que el Ecuador pueda incluir a nuevos socios comerciales. Los
aliados comerciales del país siguen siendo tradicionalmente los mismos:
los países vecinos (Perú, Colombia), los Estados Unidos y la Unión
Europea. Sin embargo, Bonilla reconoce que hay otros “mercados
interesantes” que se abren para colocar productos específicos,
particularmente, en el Asia.
Respecto de las perspectivas de volver los ojos a ese continente, el
experto opina que “en esta coyuntura es conveniente vender lo que se
pueda a quien quiera comprar”.
Narváez también señala que por el momento Ecuador no tiene la capacidad
de construir un mercado global, ni tiene la influencia para hacer que el
mercado del mundo funcione a su favor y, por lo tanto, tiene que
adaptarse a las circunstancias que ya están definidas.
Una cosa son los Estados Unidos o eventualmente la Unión Europea,
quienes pueden señalar políticas que modifiquen las condiciones globales
del mercado, y otra muy distinta son países como Ecuador, Honduras o
Paraguay, que no pueden cambiar ese mercado.
Bonilla, por otro lado, sostiene que las estratégicas para lograr
insertarse en nuevos mercados comerciales, deben tener el carácter de
defensivas, pues el mundo atraviesa un momento de recesión global, donde
los precios de los productos agrícolas o petroleros de países como el
Ecuador van a empezar a caer. Incluso el riesgo de que las restantes
economías latinoamericanas se devalúen, podría provocar la disminución
de las exportaciones y de las divisas.
En ese sentido, sugiere que en este momento el gobierno debería tratar
de paliar esos efectos y buscar mecanismos para proteger la economía
ecuatoriana, el mercado interno; a los productores, exportadores, y a la
población más pobre.
Propuesta de Chávez a Ecuador se relacionó con la inclusión al sistema conocido como ALBA
Bonilla tampoco cree que en este momento exista un alejamiento, ni
distanciamiento con Estados Unidos (el principal socio comercial), pues
el gobierno norteamericano ha ratificado por un año más la Ley de
Preferencias Arancelarias Andinas (ATPDEA), que permite que la mayor
parte de productos ecuatorianos que se exportan a ese país tengan
ciertas liberaciones de impuestos a l igual que Colombia.
Destaca que por el momento no ha existido ninguna interrupción, ni en el
Ecuador ni en los Estados Unidos, del flujo comercial.
También descartan que la imagen del presidente venezolano Hugo Chávez
haya perjudicado el proceso de integración latinoamericana. Bonilla
recuerda que la propuesta de Chávez hacia el Ecuador en términos de
integración se relacionó con la inclusión al ALBA, pero el Gobierno de
Rafael Correa desistió de esa posibilidad, porque por el momento no le
conviene.
“Venezuela no es el país que dicta la política comercial ecuatoriana;
pero sí existe una aproximación del Gobierno ecuatoriano hacia una
tendencia proteccionista y cautelosa frente al mercado global, por la
necesidad de proteger el mercado interno”, apunta Bonilla, quien tampoco
cree que el comercio con Colombia se vio afectado por la ruptura
diplomática a raíz del 1.º de marzo, ni es un factor determinante en el
proceso de integración. No es la política la que podría afectar el
comercio ecuatoriano ni el de otros países, sino la economía y la
recesión global, dice.
ENTREVISTA con:
Manuel Chiriboga, sociólogo, ex jefe del equipo negociador del Tratado
de Libre Comercio (TLC) que se negoció con los
Estados Unidos
El Ecuador debe dar la debida importancia a tres bloques comerciales
¿Cuáles son las perspectivas de las nuevas relaciones del Ecuador en el
campo de la integración latinoamericana?
Ecuador ha señalado que su prioridad en términos de política
internacional es lograr una integración con América Latina, con énfasis
en América del Sur. Esto está recogido tanto en el texto constitucional
como en declaraciones públicas. Justamente, en el primer semestre de
este año se confirmó la integración en el marco de la Unión de Naciones
Sudamericanas (Unasur), pero existen una serie de inconvenientes en la
actuación de la relación.
¿Por qué?
El problema con Colombia del 1.º de marzo, si bien no afectó el
comercio, el distanciamiento con Perú y Colombia sobre las negociaciones
Comunidad Andina de Naciones-Unión Europea (CAN-UE) es un retroceso. A
esto se suma el problema con Brasil por lo ocurrido con la firma
Odebrecht que incluyó amenazas de no pagar los préstamos, y cancelar el
comercio con Ecuador.
¿Cómo se ve al Ecuador en su relación con otros países?
Es un país que se lo ve con expectativas hacia adentro en función de
lógicas políticas internas, más que hacia el exterior. Ecuador más allá
de haber casi culminado, durante el último gobierno, el Acuerdo de
Complementación Económica con Chile, no puede exhibir ningún otro éxito
en materia comercial. No se avanzó las negociaciones con la UE, ni con
Canadá ni Estados Unidos.
¿Afecta al proceso de integración que el país enfoque sus esfuerzos a lo
interno?
Primero destruye la idea de la CAN como una plataforma de negociación
internacional. La negociación CAN-UE era la gran oportunidad de
emprender hacia un acuerdo conjunto para fortalecer el vínculo comercial
y de integración económica, pero una vez que Colombia y Perú decidieron
negociar por separado, el objetivo se destruyó y explotó en mil pedazos.
La Cumbre de Guayaquil fue desaprovechada; en tres horas se firmó un
acuerdo poco trabajado y no hubo una negociación previa.
¿Cuáles serían los pros de una integración regional?
En el caso Andino se trata de la primera área de libre comercio de la
que Ecuador es parte. Los productos fluyen especialmente entre Ecuador,
Colombia y Perú; existen pequeñas multinacionales andinas con empresas
ecuatorianas establecidas en otros países. El intercambio energético
también es importante. A escala regional están los mercados de Brasil,
Argentina, Chile, con los que se debe hacer un mayor esfuerzo y
aprovechar los acuerdos comerciales que existen, y analizar cómo vender
más pero en un ambiente de comprensión entre los países
¿Cuáles serían los contras de la integración?
En muchos campos somos economías competitivas en el sentido de que
tenemos casi la misma producción como la agrícola e industrial. Esto
limita el comercio, pero aún no hemos aprovechado todo el potencial
¿Cuáles podrían llegar a ser los nuevos socios comerciales?
Hay tres bloques a los que se debe poner importancia. Estados Unidos,
Canadá y la UE. Necesitamos un acuerdo comercial y encontrar una
fórmula, y espero que con el nuevo presidente de Estados Unidos esa
posibilidad se abra. Con la UE, las economías son complementarias y el
Ecuador produce lo que ellos no producen. Los nuevos socios también
podrían estar dentro de las economías emergentes (Brasil, Rusia, India y
China) donde hay que hacer un mayor esfuerzo de penetración comercial.
¿Cómo volver a ojos a Estados Unidos?
Es importante dar señales de buena voluntad y mostrar interés al nuevo
Gobierno; por ejemplo de querer luchar contra el narcotráfico, trata de
blancas, combate al terrorismo, para lograr un acuerdo comercial y
estabilizar la relación con ese mercado que si bien hoy pasa por una
situación difícil sigue siendo la economía más fuerte del mundo.
¿Es conveniente insistir en el mercado asiático?
Ecuador debe tener relaciones equilibradas con EEUU, UE, y Asia, por ser
las economías más grandes y de mayor crecimiento del mundo, sin
olvidarse de América Latina
¿Afecta al proceso de integración, la relación del Ecuador con
Venezuela?
Ecuador debe mantener una relación de amistad con Venezuela, pero no
debe demostrar ni dar señales que está dentro de la órbita de influencia
del presidente Hugo Chávez. El presidente Rafael Correa lo ha manejado
con cuidado y es importante que esa imagen se mantenga.
