El monitoreo del volcán sobrevive con la ayuda de fuera
El monitoreo del Tungurahua se realiza con
lo básico. Siete meses han transcurrido desde que desapareció uno de los equipos
sísmicos en la quebrada de Bazcún, que se extiende hacia Baños.
La falta de recursos, impidió que el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica
Nacional (EPN) lo reponga. Las peticiones hechas al Gobierno nunca fueron respondidas. El
Municipio de Baños, contribuyó con dinero para adquirir los repuestos desde el exterior.
Ahora, técnicos del Departamento de Electrónica están ensamblando el equipo y se espera
reinstalarlo hasta fin de mes.
Tienen tres funciones: medir la formación del volcán, azufre (SO2) y la detección de
flujos de lodo. Mientras, un nuevo instrumental se adquirió a través de contribuciones
realizadas por organismos internacionales como el Servicio Geológico de los Estados
Unidos y las Naciones Unidas (NNUU).
Según Patricio Román, técnico del Geofísico, el problema con las explosiones de ceniza
es que como alcanzan grandes extensiones provocan serios daños a los equipos. En
el volcán existen diez estaciones ubicadas al inicio de la montaña y cerca del cráter.
Llevan monitoreando en el observatorio del Tungurahua, dos años. Son 30 técnicos, siete
fijos que hacen turnos las 24 horas del día. No solo se encargan del Tungurahua, también
hacen seguimiento del Pichincha. Lo ideal, según Román, sería vigilar los 14 volcanes
que están activos: "La prevención de desastres es responsabilidad del Estado, está
en la Ley de Seguridad Nacional". El año pasado, el Geofísico presentó al Gobierno
un presupuesto de $150 millones, sin respuesta.
¿Alternativas? Los equipos podrían fabricarse en el Departamento de electrónica, pero a
decir de Román se trata de soluciones a largo plazo. Hasta ahora, se han construido
tarjetas electrónicas para manejo de señales sísmicas. (LCF)
'Se inició una mayor actividad'
Según Hugo Yépez, director del Instituto Geofísico, desde fines de mayo el volcán
muestra un importante incremento en su actividad. El 4 de agosto expulsó ceniza en una
magnitud similar a la de noviembre del año pasado. Se estima que son entre seis y
ocho millones de metros cúbicos de ceniza los que han caído, y que han afectado de 45 a
50 mil hectáreas de tierra cultivada.
Los vientos están hacia el suroccidente. Aunque antier se desplazó hacia el lado
suroriental (Sangay); y el viernes al occidente, pero en menor volúmen. "Es el
inicio de una mayor actividad que debería tomar en cuenta el Gobierno Nacional".
Lamenta que los agricultores que estaban recuperándose ('les tomó un año') se queden
otra vez sin nada.
Yépez no habla de cifras, pero dice que por ley les corresponde a las autoridades
gubernamentales atender este tipo de eventos, a través de la Defensa Civil, aunque esta
institución gubernamental argumenta que no maneja un presupuesto fijo.
Están por reponer detectores de lahares, paneles solares y sismógrafos.
Hasta ahora se mantienen con ayuda de organismos extranjeros "que tienen buena
voluntad: estamos poniendo todo nuestro esfuerzo para cumplir con la ciudadanía".
Falta personal: se requiere por lo menos seis personas por turno. Hacen tres
turnos de ocho horas los siete días de la semana. Ahora son 12 fijos de 30; los demás
son estudiantes, voluntarios, técnicos que están terminando sus tesis de grado...
Se está fabricando tecnología nacional y se hacen reparaciones que abaratan los costos
en aproximadamente el 70%. Pero esto no ocurre todo el tiempo.
Por ejemplo, hay gente que como parte de la tesis elaboró un 'vco', que es un procesador
de señales sísmicas que se reciben por radio y se procesan. Opera con un software. (LCF)
Monitoreo
El volcán Tungurahua continua desfogando
ceniza" informó ayer el coordinador de la Cruz Roja de Tungurahua, Juan Yancha.
Además dijo que ayer se produjo un alto número de eventos de largo período.
El Instituto Geofísico hizo un llamado a
la población para que se mantenga atenta ante posibles cambios en el comportamiento del
volcán, así como a la posible formación de lahares debido a la gran cantidad de ceniza
acumulada.
El director nacional de socorro, Daniel
Arteaga, retornó de Bolivia para evaluar los trabajos que realiza la Cruz Roja en las
zonas afectadas con la caída de ceniza del volcán.
Arteaga indicó que la Curz Roja
solicitará ayuda a la Comunidad Europea para atender a las personas afectadas por la
actividad volcánica. (NCC).
Publicado el 19 de agosto de 2001 |