NO
HAY CAMBIO DE ALERTA
El Instituto Geofísico de la Politécnica
Nacional (IGP) desmintió que haya informado sobre el cambio de alerta, de naranja a roja,
por la actividad del volcán Tungurahua.
Según el organismo, no se ha intensificado la actividad como para que se justifique un
cambio en la alerta. Informó que en las últimas horas se han registrado cinco
explosiones, 26 sismos de largo período, cinco hibridos y cuatro vulcanotectónicos, pero
que esto no significa que haya aumentado el peligro en la zona.
El IGP, sin embargo, recomendó tener a punto todos los planes de emergencia y que la
población esté alerta a las instrucciones de las autoridades.
La aclaración se produjo debido a que el Gobernador del Tungurahua Ignacio Vargas había
indicado que existe un súbito hinchamiento y un peligroso comportamiento del volcán y
había llamado a la ciudadanía para que saliera de Baños.
Representantes de la agrupación Hermandad Baneña habían mencionado que los últimos
reportes sobre el volcán no son preocupantes, que la ciudad está tranquila y que la
gente no saldrá del cantón.
Según últimos datos, son 970 familias, con cerca de cuatro mil personas, las que están
en Baños.
Publicado el 29 de enero de 2000
BAÑOS SE REACTIVA
EL TURISMO
La carretera
que parte desde Ambato es la única vía habilitada para llegar a Baños. Camionetas y
camiones que llevan pertenencias de los baneños pasan por Pelileo, donde el comercio de
jeans se ha normalizado.
El pasado domingo, la Virgen peregrina salió a las calles, acompañada por una banda de
pueblo; los pobladores gritaban: ¡viva, Baños! Las lágrimas y los abrazos emotivos de
los moradores no se hicieron esperar; eran cientos de personas que se agolpaban a las
puertas de la iglesia para festejar su primer domingo en Baños desde que fueron
evacuados.
Según María Augusta Muñoz, coordinadora de la sociedad civil de afectados por el
Tungurahua en Baños, ya está el 50% de la población en la ciudad, y se espera el
retorno progresivo de la gente cuando las instituciones educativas reabran sus puertas.
¡äeque baneños!, se lee en un graffitti escrito en una pared de la turística ciudad de
Baños; ese mensaje estremece ahora cuando los residentes se encuentran de vuelta al
pueblo que los vio nacer; estaban repartidos físicamente, pero su corazón siempre se
mantuvo en casa, como ellos mismos lo expresan: "aunque nos hayan tratado bien en
otras ciudades no es lo mismo que estar en casa propia".
El padre Acosta, quien se negó a dejar Baños, calificó al pueblo como luchador y amante
de la libertad, en el que prima la fe y no la razón, porque a pesar de el peligro
regresaron y para quedarse.
Ahora que han recuperado su pueblo, los habitantes de esta ciudad se sienten libres; las
actividades se van normalizando; los tradicionales puestos de melcochas y jugo de caña ya
están abiertos; lo mismo sucede con los negocios de estampas y velas.
Los servicios básicos como agua luz y recolección de basura son normales; el mercado
está abastecido y lo único que falta es restablecer el servicio telefónico.
El pueblo tomó a su cargo el mantenimiento de la tradicional piscina de El Salado, que no
fue destruida por el volcán, pero que el mal tiempo sepultó la mayor parte del complejo.
Turistas nacionales y extranjeros se hicieron presentes a pesar de la caída de ceniza;
expresaron que este fenómeno hay que aprovecharlo turísticamente y no perder una ciudad
productiva y hermosa.
Baños se ha organizado para emprender un programa de capacitación que los ayude a
convivir con el volcán; piensan establecer una oficina de información para los
residentes y turistas; actualmente tienen mapas de las zonas de riesgo como Runtún, y de
seguridad, San Vicente y Santa Ana.
Carretera está destruida
La carretera que conduce a Baños desde Riobamba está destruida en tres tramos lo cual
imposibilita llegar al cantón por esa vía.
Ademas, los baneños piden que esta carretera permanezca cerrada, pues es la zona de mayor
riesgo, ya que en ella se encuentran las poblaciones de Puela, Manzano, Bilbao Yohibug y
El Altar, que también fueron evacuadas; esta zona está totalmente destruida y las
pérdidas son incalculables.
El gobernador de Chimborazo, Fernando Guevara, afirmó que la zona no será reabierta
hasta que la emergencia haya terminado.
Para ayudar a los pobladores siguen activos los Centros de Reactivación Poblacional,
excepto el que funcionaba en la estación del ferrocarril de Riobamba, que estaba ocupada
por los pobladores de Baños.
Con relación a la actividad del Tungurahua, se informó que el volcán ha permanecido
estable en las últimas horas. Entre las
novedades, se han registrado ocho explosiones, pero de poca consideración.
Publicado el 11 de enero de 2000 |