EL
DOMINGO LLOVIO CENIZA EN BAÑOS
Han pasado cuatro dias desde que los
baneños regresaron a su ciudad; los servicos básicos como agua potable, recolección de
basura y transporte son normales; en cambio, los teléfonos aún no funcionan.
En la carretera y en la ciudad es común observar vehículos con las pertenencias de la
gente. Según María Augusta Muñoz,
coordinadora de los afectados por el Tungurahua, un 50% de los pobladores han regresado
para quedarse definitivamente.
La Virgen Peregrina de Baños recorrió la ciudad escoltada por decenas de ciudadanos.
Pese a que durante la madrugada y mañana de ayer 'llovió' ceniza, la iglesia se llenó
para la celebración eucarística del mediodía.
El comercio en Baños está reactivado en 30% lo que beneficia al sector hotelero y
turístico; los pobladores no solo se tomaron la ciudad sino las piscinas municipales.
Los miembros de la Coordinadora tienen plena conciencia del peligro que afrontan, por ello
han decidido emprender en un
programa de capacitación para las personas que están regresando a vivir en Baños.
Publicado el 10 de enero de 2000
DIEZ MINUTOS DE BALA Y GAS
Los militares que custodiaban la vía Ambato-Baños-Puyo y otras zonas de acceso
a Baños volvieron a sus cuarteles luego del incidente del miércoles en Inapí, cuando
más de tres mil personas que burlaron el cerco fueron reprimidas con gas lacrimógeno y
ráfagas de fusil.
El coronel René López, comandante de la Brigada Blindada Galápagos, negó que los
militares hayan disparado sus armas, pero testigos de lo ocurrido, entre ellos periodistas
de Vistazo, El Comercio, HOY y Ambavisión, señalan lo contrario.
Lalo Calle, fotógrafo de Vistazo, acudió al cuartel en Ambato para exigir que le
devolvieran su equipo de trabajo requisado cuando el vehículo de dicho medio ayudaba a
Edison Guato Cando, herido de bala, quien murió en el camino por falta de atención, ya
que los militares impidieron el paso de ese carro. "Fueron los diez minutos más
largos de mi vida", dijo Marlon Puertas, reportero de Vistazo, quien presenció la
acción de los militares que dispararon para obligar a retroceder la gente que intentaba
llegar a Pelileo.
EVACUADOS
El gobernador de Tungurahua, Ignacio Vargas, expresó que muy poca gente de los albergues
ha manifestado su intención de retornar a Baños.
Vargas explicó que en Tungurahua existen 1 600 evacuados, en Riobamba 300 y en el Puyo
200.
El funcionario dijo que el plan de capacitación que ofreció el Gobierno está elaborado
y que solamente se pondrá en práctica si los habitantes de Baños prestan facilidades.
Vargas exhortó a los pobladores a demostrar respeto a las autoridades y a bajar la
euforia, que impide poner en práctica
el plan de capacitación.
Publicado el 8 de enero de 2000
BAÑOS A CONVIVIR CON EL PELIGRO
Luego de tres meses en que fueron obligados
a salir los habitantes de Baños retornaron a su ciudad desafiando al volcán Tungurahua y
asumiendo la responsabilidad de lo que pudiera ocurrir en caso de una erupción.
Luego de los incidentes ocurridos la tarde del pasado miércoles que dejaron como saldo un
muerto y 11 heridos se logró, al filo de la media noche, suscribir un acta de compromiso
de 14 puntos.
En el documento, tanto el Gobierno como los habitantes de Baños, representados por
Hermandad Baneña y otras organizaciones se comprometen a cumplir condiciones
específicas.
El acta contiene puntos como el retiro inmediato de las fuerzas militares en la vía entre
Ambato, Baños y Puyo; instalar los
puestos de vigilancia e información sobre la actividad volcánica, en sectores
considerados de alto riesgo, que estarán a cargo de la Defensa Civil y de la ciudadanía,
tomando como referencia los informes técnicos del Instituto Geofísico.
El segundo punto, que tiene que ver con la apertura inmediata de la vía
Ambato-Baños-Puyo y viceversa se comenzó a cumplir desde la madrugada de ayer. La vía
está totalmente despejada y los militares han vuelto a sus cuarteles. La ciudadanía, que
en forma voluntaria quiere retornar a Baños y a las comunidades aledañas, podrá hacerlo
sin ningún problema.
La capacitación estará a cargo de las autoridades y de acuerdo al acta firmada se
cumplirán ejercicios obligatorios en la ciudad de Baños, con la gente que ha decidido
retornar.
Otro de los puntos del acta tiene relación con los incidentes ocurridos en la tarde del
miércoles en el sector de Inapí, en donde los militares repelieron a bala la marcha de
la gente de Baños que pretendía llegar hasta Ambato.
Hermandad Baneña y los dirigentes de Pastaza deslindan toda responsabilidad por concepto
de pérdida del material, armas y otros objetos pertenecientes al Ejército.
Los objetos militares (fusiles, cascos y pistolas) recuperados por la sociedad civil
fueron devueltos a los militares, tendiendo como garante a Radio Centro, de Ambato.
El Gobierno garantiza el normal funcionamiento de los servicios básicos y se compromete a
ejecutar obras planificadas para la seguridad de la población de Baños y sus comunidades
aledañas.
El gobernador del Tungurahua, Ignacio Vargas, se compromete a realizar las gestiones
tendientes a indenminizar a la cónyuge de Edison Medardo Guato Cando, quien falleció por
una herida de bala en su pulmón. También se garantiza la indenminización a los civiles
que resultaron heridos.
El Ejecutivo se compromete a entregar los bienes incautados a los periodistas que cubrían
la marcha de los baneños.
Las personas que ingresen libre y voluntariamente a la ciudad de Baños y sus zonas
aledañas asumirán su propia responsabilidad en cuanto a su integridad personal respecto
de los hechos del volcán Tungurahua.
AMBIENTE
Ayer, la ciudad de Baños, poco a poco, comenzó a recobrar su normalidad. Los comercios y
tiendas de abastos comenzaron a atender a los baneños que de a poco van retornando a sus
casas.
La Basílica de Baños abrió sus puertas y los religiosos ofrecieron las misas con
intervalos de una hora.
Fue notoria la ausencia de las autoridades seccionales en Baños, ayer; uno de ellos, el
alcalde Camilo Espinosa, quien permanece aún en una oficina que le ha sido cedida en las
instalaciones del Municipio de Ambato.
Publicado el 7 de enero de 2000
ENFRENTAMIENTO DEJA
UN MUERTO
Los baneños desplazados en Puyo (Pastaza)
vivieron un auténtico reencuentro con su pueblo: lograron ingresar a su ciudad, ayer a
las 12:00, después de un intenso y accidentado peregrinaje de más de cinco horas.
Cerca de 3 000 personas, a bordo de 59 carros, llegaron al pueblo y fueron recibidos por
el repique de las campanas de la Basílica de Baños y los saludos que emitían su
coterráneos por medio de Radio La Voz del Santuario, cuyas instalaciones fueron tomadas
por Hermandad Baneña, desde el fin de semana pasado.
De esta manera, los baneños retornaron a su pueblo, pese a la prohibición de las
autoridades, debido al peligro de una probable erupción del volcán Tungurahua.
El contingente, conformado por 400 militares, que custodiaban la vía Ambato-Baños-Puyo,
a la altura del puente de Las Juntas, fue superado por la impresionante manifestación.
Hubo algunos problemas cuando se dio el enfrentamiento, y un baneño, Jorge Villacís,
resultó con una herida en la ceja, tras haber sido alcanzado por una bomba lacrimógena.
Luego, en incidentes en un sector del trayecto entre Pingue y Patate hubo tres heridos de
bala. Ante la fuerza de los manifestantes, liderados por el presidente de Hermandad
Baneña, Fabián Vieira, el coronel Proaño, uno de los jefes militares que custodian
Baños, fue invitado a unirse a la caravana y lo hizo. Los baneños resaltaban la
prudencia con la que actuó el oficial militar.
Una vez en el pueblo, los baneños se organizaron a fin de dialogar con las autoridades.
Las instrucciones para negociar con los responsables de la emergencia eran impartidas por
medio de Radio La Voz del Santuario, en cuyas instalaciones se encontraba un selecto grupo
de personas conformado por guías de turismo, profesionales en diferentes ramas,
agricultores. La emisora emitía música, que era suspendida constantemente para impartir
las instrucciones a los baneños. Los pobladores eran claros en su pedido: que se cambiara
la alerta que rige para Baños. Quieren que de naranja se baje a amarilla. Con ese tipo de
alerta, los moradores podrían volver a su ciudad y los militares tendrían que abandonar
el cantón. Una vez que conocieron los resultados de la manifestación y que los baneños
se habían tomado su ciudad, las autoridades se resistían a dialogar y dijeron que los
pobladores ya sabían cuál era la posición del Gobierno. Al escuchar este mensaje, los
baneños cambiaron de posición y ya no querían hablar únicamente con el gobernador del
Tungurahua sino directamente con el presidente del Comité de Emergencia, el ministro de
Desarrollo Urbano y Vivienda, Teodoro Peña.
Cerca de las 15:30, los baneños lograron superar el Pingue, donde había una resistencia
militar, y se dirigían a Pelileo. Luego se registraron serios incidentes. Los militares
abrieron fuego en contra de los manifestantes, golpearon y quitaron los equipos de trabajo
a los periodistas.
BANEÑOS
La Radio La Voz del Santuario, de propiedad de la Iglesia, fue clave en la movilización
de los baneños. Su señal tiene buen alcance y fue el nexo entre los pobladores y sus
dirigentes.
Otra ayuda importante fue la de los guías de montaña. Ellos, con su sistema de
comunicación, colaboraron para dar instrucciones a la gente.
Una vez que se abrió la vía entre Baños y Pastaza, los buses realizaron su recorrido
normal, con pasajeros. Los choferes se veían contentos en su trabajo.
La organización de la 'toma de Baños' fue coordinada. Había gente con altoparlantes,
que guiaba hacia donde tenía que ir la manifestación.
Publicado el 6 de enero de 2000
TODOS LOS CAMINOS
QUE VAN A BAÑOS SE HAN CERRADO
Fuertemente armados, pero advertidos de
evitar cualquier enfrentamiento con la población civil, cientos de militares han cerrado
todos los caminos que conducen a Baños.
Ubicados de manera estratégica, los uniformados impiden el paso de todas las personas a
fin de evitar 'filtraciones' como la
ocurrida el pasado 31 de diciembre, cuando alrededor de medio millar de baneños rompieron
el cerco militar y volvieron a sus hogares, tras 75 días de un exilio forzado por la
amenaza de una inminente erupción del volcán Tungurahua.
Desde entonces los militares fueron obligados a abandonar la ciudad de Baños que ahora
permanece bajo el cuidado de quienes conforman las agrupaciones 'hermandad baneña' y los
'ojos del volcán'.
Los militares se ubican ahora en la zona del Pingue, en la vía Patate-Baños, y otros
sectores por donde se puede ingresar caminando a Baños. Un equipo de HOY intentó
ingresar a Baños por invitación de moradores del sector, pero lamentablemente resultó
imposible, debido al fuerte resguardo militar que se ha desplegado por las distintas vías
de ingreso a la ciudad.
A pesar del largo peregrinaje que duró toda la noche, por caminos de herradura y la vía
de primer orden, fue imposible sortear el cerco militar. La orden superior que acatan los
uniformados impide el paso de toda persona incluido militares.
Carlos Moncayo, general al mando del contingente militar, lamentó lo ocurrido y
responsabilizó a un pequeño grupo de habitantes de Baños de lo que ocurra al interior
de la ciudad desde el pasado 31 de diciembre día en que los militares fueron obligados a
salir.
Ayudado de material audiovisual el jefe militar explicó el porqué se impide un paso
indiscriminado a Baños y destacó recomendaciones de expertos extranjeros respecto de
mantener restringido el ingreso a la ciudad de Baños, debido a que se pronostica una
erupción de nivel 3.
"Lamentablemente dijo, los dirigentes de 'hermandad baneña' y los 'ojos del volcán'
no han querido escuchar razones lógicas y técnicas que demuestran que las condiciones de
peligrosidad del volcán no han variado.
Un ambiente de tensión se percibe en los alrededores de Baños, Carlos Moncayo,
acompañado de Hugo Yépez, director del Instituto Geofísico, sobrevoló la ciudad de
Baños a fin de observar las zonas de riesgo y determinar las recomendaciones que se
impartirán en el momento de una súbita erupción.
Mientras tanto, desde el interior de Baños Fabián Vieira dirigente de 'hermandad
baneña' señaló que en la ciudad se vive un ambiente de paz y tranquilidad y que resulta
una exageración de las autoridades maximizar este evento natural".
De acuerdo con el dirigente no existe peligro de erupción violenta "eso se comprueba
al leer los informes que han entregado los vulcanólogos al ministro Teodoro Peña,
coordinador de la emergencia en la Provincia del Tungurahua".
Vía telefónica explicó Vieira que una erupción en el Tungurahua sería similar a la
ocurrida en 1916 que según testigos del hecho no provocó daños mayores.
Por esta razón reclaman el inmediato regreso de los más de 19 mil habitantes que fueron
evacuados el 16 de octubre de 1999 y denunció la represión de que fueron objeto con
gases lacrimógenos y disparos de fusil los baneños que ingresaron por la fuerza el 31 de
diciembre pasado.
Vieira insistió que al ingresar a Baños comprobaron que han existido saqueos y robos en
varios domicilios e inculpó directamente a miembros del ejército aduciendo como prueba
un videoaficionado entregado a un canal de televisión.
"Ya hemos desalojado a los uniformados. Estamos solamente civiles y podemos reiterar
que aquí no ocurre nada", puntualizó el dirigente tras destacar que se han
conformado grupos especiales de guardia que custodian la ciudad y los bienes de la gente
que no ha podido ingresar.
El dirigente baneño desconoció la autoridad del gobernador de la Provincia del
Tungurahua, Ignacio Vargas, al igual que la del Ministro de la Vivienda, Teodoro Peña a
quienes acusó de haber manejado la situación a control remoto y haber provocado un daño
mucho mayor del que pudo haber provocado la erupción del volcán.
Publicado el 5 de enero de 2000
BANEÑOS DESACATAN A
MILITARES
Los baneños y las autoridades no lograron un acuerdo para que los pobladores
abandonasen el cantón amenazado por la erupción del volcán Tungurahua.
La reunión realizada, ayer en Ambato, terminó con la promesa de que hoy se llegaría a
una solución, aunque hasta ayer no se avizoraba una probable salida.
Las autoridades solicitaron una vez más a los baneños salir de la ciudad, pero los
representantes de los pobladores señalan que no pueden dejar sus propiedades, ya que no
tienen dinero para sobrevivir.
Los baneños dicen que no quieren que el Gobierno les regale nada, ya que no lo tiene. Lo
que quieren es que se los deje trabajar para poder subsistir. Señalan que los recursos
que tenían cuando salieron de Baños, el pasado 16 de octubre, se han agotado y afirman
que no tienen ni para comprar alimentos. Las autoridades no pudieron rebatir este
argumento.
A fin de buscar una solución, el general Carlos Moncayo y científicos del Instituto
Geofísico realizaron un sobrevuelo por el Tungurahua. Los técnicos se mantienen en que
el peligro no ha pasado y que se permitiría un retorno a Baños, luego de un acuerdo de
estricto cumplimiento.
Entre las condiciones se mencionaron la asistencia obligatoria a charlas de capacitación
sobre los peligros que representa volver a Baños y una férrea disciplina para aplicar
planes de evacuación ciudadana.
Se conoció que si los pobladores no están dispuestos a disciplinarse, se prohibirá el
ingreso a todos los baneños, entre los que se incluirán los campesinos que podían
ingresar a zonas de poco riesgo para efectuar sus labores.
El problema se agravó en las últimas horas, porque los baneños que fueron a la Costa
retornaron luego de cumplir con trabajos ocasionales y a los Centros de Recuperación
Poblacional se les está terminando la comida.
DETIENEN A TRES SOLDADOS
Tres militares que habrían participado en el ingreso sin autorización a un domicilio en
Baños, se encuentran detenidos para investigaciones, confirmó el general Carlos Moncayo,
jefe de la I División del Ejército.
Moncayo, sin embargo, no reveló los nombres de los implicados ni el lugar en el que se
encuentran recluidos.
Explicó que esas personas serán entregadas a la justicia ordinaria, una vez que sean
dadas de baja en las Fuerzas Armadas Ecuatorianas, por falta grave.
Los militares fueron acusados por los baneños de haber ingresado a sus domicilios,
rompiendo los vidrios de sus casas, al aprovechar que sus domicilios están desocupados
por la evacuación de la que fueron objeto ante la probable erupción del volcán
Tungurahua. Esto genera desconfianza, dijeron los baneños.
Publicado el 4 de enero de 2000 |