ALCALDES
ESTUDIAN CASO GUAGUA
Hasta ayer, el Guagua Pichincha se
mantenía en una actividad estable, sin explosiones y con un grado de sismicidad de entre
400 y 600 sismos por día. Además, los eventos fumarólicos eran muy bajos.
Aún cuando la actividad es aparentemente tranquila, durante la última reunión de los
alcaldes saliente, Roque Sevilla, y entrante, Paco Moncayo, realizada el lunes anterior,
se dio la explicación de lo que sucede con el volcán y los posibles riesgos a los que
está expuesto el Distrito Metropolitano de Quito.
Según Hugo Yépez, director del Instituto Geofísico de la Politécnica, es importante
que las autoridades del Cabildo estén dispuestas a reaccionar ante una posible erupción.
Para Yépez, es vital, en el proceso de prevención de riesgo volcánico, establecer
pronósticos correctos, alertas adecuadas y contar con una voluntad política que los
respalde. Yépez insistió en que la ceniza podría representar un peligro para Quito al
formarse lahares. Además informó que en las explosiones anteriores, sobre todo en la de
1660, la capa de ceniza que cubrió la ciudad llegó a 20 cm de altura. En la actualidad
solo se ha registrado caídas por 2 milímetros. (PS).
Publicado el 27 de julio de 2000
EL GUAGUA REGISTRA
OCHO EMISIONES PEQUEÑAS
Desde la noche del domingo hasta la
madrugada de ayer, se registraron ocho emisiones pequeñas en el Guagua Pichincha. Aunque
sin mucha energía, todas ellas estuvieron caracterizadas por haber generado una
importante cantidad de ceniza que se quedó en la caldera del volcán. Este fue el informe
que se obtuvo ayer del monitoreo realizado por el Instituto Geofísico de la Politécnica
Nacional (IGP). Alexander García, técnico del IGP, dijo que en la noche del domingo se
produjeron seis emisiones y, en la madrugada de ayer, dos más.
A la hora de analizar el comportamiento del volcán, el técnico del IGP asegura que no se
puede caer en especulaciones. Sin embargo, ha indicado que existen tres escenarios
posibles.
Según la explicación de García, en primer término, se puede esperar que el domo ocho
(el más grande registrado hasta ahora) continúe creciendo y se produzcan colapsos al
occidente (hacia el flanco del río Cristal); otra situación posible es que se produzca
un colapso más grande que genere flujos piroclásticos importantes. Esto dependería de
si el volcán tiene acumulada suficiente energía.
"La tercera opción sería que el domo se enfriara y quedara emplazado", dice el
experto.
Al realizar una comparación entre las características del comportamiento del volcán de
octubre a diciembre de 1999 y los acontecimientos registrados en estos días, García
considera que son dos períodos distintos, pues el año pasado las caídas de rocas eran
un evento de poca importancia. Y es que a finales de septiembre, los domos que se
destruyeron eran pequeños. Ahora, la caída de rocas se producirá continuamente, debido
al crecimiento del domo.
Por otro lado, pobladores de Santo Domingo confirmaron que el fin de semana pudieron
observar una leve capa de ceniza que se depositó en los autos. El evento habría ocurrido
a las 15:00 del domingo.
Publicado el 25 de julio de 2000
VOLCAN GUAGUA
PICHINCHA EXPLOTA Y ARROJA CENIZA
Entre
las 07:30 y las 09:10 de ayer, 17 explosiones sacudieron el domo ocho del Guagua
Pichincha. Según técnicos del Instituto Geofísico, tres explosiones fueron de tamaño
moderado y la de mayor magnitud tuvo un desplazamiento reducido de 12.
A las 08:23, hubo una lluvia de ceniza en la caldera. La tripulación del vuelo
Quito-Guayaquil de Tame, que en ese momento volaba por la zona, reportó una columna de
ceniza que alcanzó los 15 000 pies y se dirigía hacia el suroccidente. La misma columna
fue divisada por pobladores del sur de Quito. El sismólogo Mario Ruiz, aseguró que la
población de Quito no sentirá los efectos de las explosiones. "No habrá lluvia de
cenizas. Lo que cayó, llegó hasta el río Cristal, en el noroccidente".
Entre tanto, los técnicos del Instituto analizarán las muestras de ceniza para
determinar qué puede ocurrir con el domo ocho, que empezó a colapsar cuando la actividad
del sábado pasado destruyó una parte, posibilitando el ascenso de nuevo material.
Al momento, se mantiene la alerta amarilla pero condicionada. Los habitantes de San Juan
de Chillogallo, a pesar de que ya están acostumbrados a las explosiones del volcán, se
mostraron inquietos. Aunque no pararon de jugar ecuavolei, comentaron que el volcán
había botado vapor de agua durante toda la semana, pero que ayer arrojó, además,
ceniza. No fue mucho como en otras veces, pero sí nos asustó, dijeron. (CPV/CA).
Publicado el 24 de julio de 2000
LOS MILITARES
INVADEN LLOA
En el cuartel del voluntariado de la
Defensa Civil, en Lloa, solamente se escucha una radio al ritmo de la música de moda. Si
alguien espía por una de las ventanas puede notar que este recinto ha vuelto a ser
habitado. Colchones con forros de camuflaje, medias verde oliva en los cordeles, una gorra
de las Fuerzas Especiales que oscila en un clavo de una de las ventanas, son 'pistas'
irrefutables: los militares regresaron al pueblo.
El nuevo comportamiento del volcán Guagua Pichincha ha puesto también en alerta a las
Fuerzas Especiales del Ejército, que desde la semana anterior se encuentran apostadas en
el cuartel de la Defensa Civil "por cualquier cosa que pueda suceder", según
dijeron a este Diario algunos efectivos.
Y es que el pueblo de Lloa, que tiene aproximadamente 2 000 pobladores, se vio afectado
nuevamente, el lunes de la semana pasada, cuando el volcán Guagua Pichincha generó
emisiones de ceniza, una de ellas que alcanzó 14,5 cm2 de desplazamiento reducido.
Desde noviembre del año pasado, los lloanos evacuaron este sector, debido a la
posibilidad de caída de flujos piroclásticos y ceniza en su pueblo. Las nuevas emisiones
traen inquietud.
Por ello, ahora un destacamento de por los menos 12 militares patrulla periódicamente las
calles.
Sin embargo, el presidente de la Junta Parroquial, Abraham Viracucha, advierte desde ya
que ningún poblador está dispuesto a salir de su tierra o su casa.
"La vez anterior se perdió toda la cosecha. Los productos se pudrieron porque no nos
dejaban ingresar y tuvimos que vender el ganado a la quinta parte del precio",
recuerda Viracucha.
Al ser consultado sobre si Lloa está mejor preparada que hace nueve meses para recibir
una nueva arremetida del Guagua
Pichincha, Viracucha es tajante: No, responde.
Según cuenta, el alcalde Roque Sevilla ofreció construir un refugio, lo que no ha
ocurrido.
EL VOLCAN
Ayer se registró un enjambre de sismos
en el norte de Quito, que pese a que no fue sentido por la población, da cuenta de que
existe una importante presión de energía en el Guagua Pichincha.
Según Mario Ruiz, del Instituto
Geofísico de la Politécnica, este evento ocurrió de 04:30 a 06:00.
El Guagua Pichincha, asegura Ruiz sigue
registrando niveles más altos de lo normal.
Los guardianes del refugio aseguraron el
domingo que se pudo ver incandescencia en el volcán. Las fumarolas, según el reporte,
son consideradas pequeñas y medianas, entre 50 y 200 metros de altura.
Un techo para
el refugio
La gente de Lloa, al parecer, ha decidido ignorar cualquier tipo de noticia sobre el
Guagua Pichicha y en estos días se encuentra dedicada a sus labores rutinarias.
El viernes anterior, padres de familia y niños de la zona ultimaban detalles para recibir
a funcionarios de la fundación CARE, una Ong eurpoea, que hace obra comunitaria, y que ha
ayudado en proyectos de invernaderos, cuyeras y en la adecuación del techo de la escuela
de Lloa.
Según el director de la institución educativa, el sábado se inaugurarían las aulas
escolares remodeladas, que en momentos
emergentes servirán como refugio para las personas de los barrios aledaños. Además de
la obra física, CARE ha coordinado la construcción de una cuyera administrada por los
padres de familia. La idea es fomentar la microempresa y que, en caso de erupción, los
animales puedan ser transportados y no se registren pérdidas económicas, como las
ocurridas con el ganado.
Publicado el 18 de julio de 2000
EXPLOSION EN EL
GUAGUA
Una nueva explosión del Guagua Pichincha
se produjo ayer, a las 09:55. La magnitud fue calificada como 'grande' por el Instituto
Geofísico de la Politécnica Nacional, pero la duración fue corta.
Según los expertos de este instituto, la explosión se debió al colapso de una parte del
domo ocho, que cayó hacia el sector del Río Cristal.
Los flujos piroclásticos y la ceniza se habrían depositado en el lecho del río, según
dijo Mario Ruiz, vulcanólogo del IGP.
El evento volcánico tuvo un valor reducido de desplazamiento de 14,5 cm2, lo cual es una
cifra importante, si se considera que el valor de desplazamiento de la explosión ocurrida
el 7 de octubre, cuando se observó el hongo, fue de 17 cm2, dice Ruiz.
Para el experto, este comportamiento del volcán singnifica que podrían ocurrir nuevas
explosiones y caída de ceniza, si es que el domo continúa inestable.
En estos días se buscará realizar un sobrevuelo para verificar las condiciones en las
que quedó el domo.
Publicado el 13 de julio de 2000 |