GUAGUA
LA EXPECTATIVA DE EXPLOSION AUMENTA
Todas las posibilidades están abiertas con
respecto al volcán Guagua Pichincha, según asegura Indira Molina del Instituto
Geofísico de la Politécnica Nacional.
El martes anterior, luego de un período de baja actividad que ha durado cerca de un mes,
se produjo una emisión de gas y ceniza, que, "pese a su bajo valor de desplazamiento
reducido, hubiera podido causar caída de ceniza leve en la ciudad de Quito", dice.
Este hecho vuelve a crear expectativas en los técnicos: "Podemos esperar que se
reactive la sismicidad del volcán, y que este evento termine en una señal de explosión
o erupción importante", comenta Molina.
En un segundo escenario, podría ocurrir que vuelvan a producirse emisiones, como la del
martes, de poco valor reducido, pero de gran duración (la explosión del martes duró 110
minutos). Según Indira Molina, en abril de año anterior sucedieron eventos parecidos.
Finalmente, no queda anulada la posibilidad de que el volcán continúe con su baja
actividad y no existan nuevas erupciones: "El domo ocho ha sido distinto a los
demás. Se ha caracterizado por ser muy estable, e incluso por el tipo de fluidos que
emergieron".
Pero el martes, los técnicos pudieron verificar que la parte occidental del domo colapsó
y a ello se debió la explosión.
Publicado el 27 de enero de 2000
QUE PASA CON EL DOMO
OCHO
Imagen
domo ocho
Llega la noche, y en el Instituto Geofísico de la Politécnica, los técnicos de
monitoreo de turno (la vigilancia se realiza 24 horas diarias) están pendientes de lo que
ocurre con el volcán Pichincha. Sin embargo, amanece y nada ha sucedido. Esta situación
se ha repetido por lo menos durante una semana, y es que el Guagua había acostumbrado a
técnicos y ciudadanos a sus periódicas travesuras. Sin embargo, en estos días, el
Guagua se hace esperar.
Es más, luego de que el fin de semana anterior se anunció el incremento de la actividad
y la casi certeza de que pronto entraría en un nuevo periodo eruptivo, la realidad es que
la sismicidad ha decrecido.
Según Alexandra Alvarado del IGP, no se descarta que el periodo eruptivo del Guagua haya
terminado definitivamente, pero aún es muy pronto para asegurarlo. Explica que si no se
han producido nuevas emisiones de ceniza o lluvias en Quito, por causa del volcán
Pichincha, se debe a que el domo octavo es muy peculiar en comparación con los
anteriores.
"Este ha tenido un crecimiento muy lento, y no ha registrado alturas como las de los
otros domos, que habían llegado a medir hasta 150 m", comenta. En todo caso, el fin
de semana anterior hubo una serie de sismos y emisiones de gases que hacen suponer que se
liberó mucha energía, por lo cual no se esperan en estos días los acostumbrados hongos
de gases, ceniza y vapor de agua.
Aclara Alvarado que en algún momento se calculó que el domo crecería y ocurriría el
mismo proceso que en los anteriores: crecimiento, colapso, emisión de ceniza. Sin
embargo, de las primeras visualizaciones que se han hecho se concluye que el octavo domo
se ha enfriado un tanto y que se estancó su crecimiento. "Se encuentra
estable", explica.
La experta indica que con los volcanes nunca se sabe qué pasar y por lo tanto no se
atreve a cuantificar el porcentaje de probabilidad de que el Guagua se haya vuelto a
dormir.
Publicado el 9 de enero 2000 |