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Volcán Tungurahua en
Alerta Naranja

EXPLORED


CIUDA DIGITAL (1141 bytes)

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'Tungurahuamanía' en Ambato

Fue imposible resistirse: Aída de Salcedo, en sus 60 años de vida, como es lógico, jamás había visto una fotografía de Ambato junto al enorme volcán Tungurahua en plena erupción. ¡Era en 'souvenir' perfecto para llevarlo a Nueva York!, ciudad en donde vive desde hace 10 años.
Ayer, cuando vio pasar a uno de los cientos de vendedores ambulantes que deambulan por Ambato ofreciendo posters de la erupción, no lo pensó dos veces.
Lo llamó y compró, a 8 mil sucres, un afiche que decía "16 de octubre, erupción del Tunguragua, Ambato-Ecuador", que guarda gran similitud con el que se vende en Quito con la imagen del hongo de ceniza, producido por el Guagua Pichincha.
Esa semejanza no es gratuita, pues los afiches del Tungurahua son impresos en Quito, según explica Mario Chimba, uno de los vendedores. No obstante, Chimba asegura que él y sus compañeros no han tenido tanto éxito comercial como las fotografías del Guagua, pues los ambateños no están tan interesados en el tema volcánico como los quiteños. El poster es de baja calidad, con un fotomontaje que coloca a Ambato a merced de un Tungurahua exageradamente grande, con el detalle adicional de que este volcán aún no ha erupcionado.
Pese a estas pequeñas mentiras, doña Aída asegura que ha hecho una gran compra que será presumida a sus amistades de Nueva York. (AR).

Publicado el 22 de octubre de 1999

Diez mil millones de sucres cuesta la emergencia en el Tungurahua

Cerca de 10 000 millones de sucres ha gastado el Gobierno Nacional, desde el pasado 13 de septiembre, en antender la emergencia provocada por la inminente erupción del volcán Tungurahua, informó el ministro de Desarrollo Urbano y Vivienda, Teodoro Peña.
Explicó que se trata de inversiones y gastos en la atención de albergues y evacuaciones de alrededor de 24 mil personas, oriundas de Baños y otras zonas consideradas de alto riesgo que se ven amenazadas por la erupción del volcán.
En albergues y evacuaciones se han gastado mil millones de sucres; en alimentos y medicinas, solamente complementarias, 250 millones; medicinas, 250 millones; gasolinas y combustibles para movilización de personal, mil millones de sucres; arreglo de vías, evacuación de animales, manipulación y preparacion de alimentos y dispositivos de FFAA y Policía, unos cuatro mil millones de sucres.
Explicó que no se trata de un reparto de dinero ni asignaciones a ninguna entidad y que son manejos que se han hecho en el gran conjunto de organismos que se concentran en la Defensa Civil.
Indicó que, de prolongarse la crisis, el costo podría aumentar y por esta razón se ha recurrido a la ONU para que canalice la ayuda y solidaridad internacional y nacional. "De seguir igual, primero por la erupción y luego el tiempo de los efectos,
que puede ser hasta de 20 meses, debemos ir preparándonos'', manifestó.
Por esta razón un grupo de técnicos de la ONU, integrantes de la misión interacción y evaluación de la emergencia del volcán Tungurahua estuvo en Ambato.
Conjuntamente con el ministro Peña, se realizó una evaluación y jerarquización de necesidades, identificación de áreas de riesgo y preparación de un censo socioeconómico.
En igual forma visitaron los albergues en Ambato y Pelileo. También, las instalaciones en donde están operando los técnicos del Instituto Geofísico y la Defensa Civil. (XP)

Fumarolas

  • Más de 40 mil pobladores que han llegado a los distintos albergues no han perdido la esperanza de que la 'Mama' Tungurahua deje su actividad volcánica de lado y vuelva a la normalidad.

  • ''Queremos volver a nuestras casas y trabajar para vivir, no nos gusta vivir de arrimados'', dice uno de los damnificados.

  • En los albergues no falta nada. La canalización de ayuda, gubernamental o privada, ha sido perfectamente manejada por los miembros de la Defensa Civil.

  • En cada provincia del país, en las sedes de la Defensa Civil o la Cruz Roja, se recepta la ayuda voluntaria de los ciudadanos que se solidarizan con los afectados por el volcán. (XP)

De damnificados a vigilantes

Vistiendo un grueso poncho de lana de borrego, gorras pasamontaña y armados de machetes y escopetas, recorren la zona de Cotaló en patrullajes nocturnos para evitar la presencia de personas desconocidas o delincuentes ''que han comenzado a merodear por la loma, quizá para robarse el ganado''.
Son los jefes de familia de Huambaló, Pelileo, Cotaló y Pillate que, en grupos de diez hombres, realizan patrullajes nocturnos para custodiar los terrenos y las casas que dejaron las familias evacuadas por la amenaza de erupción del volcán Tungurahua.
Hipólito Guevara organiza, en la oscuridad de la noche, a dos patrullas que se encargarán de vigilar el caserío de Panguilí. ''Sensibles al dolor de los hermanos evacuados, estamos dando seguridad al ganado que se ha quedado y a las casas
que estan deshabitadas''.
Se trata del caserío San Francisco, parroquia Hambaló, a unos tres mil metros sobre el nivel del mar y con temperaturas bajo cero.
"La preocupacion de las patrullas se fundamenta en el rumor de que en las partes altas de la loma ya se han visto a personas indeseables que han querido sacar el ganado", señala Hipólito Guevara.
Al ser consultado si no es suficiente con la presencia de militares que controlan la zona, Hipólito Guevara agradece ese gesto pero dice que es mejor que los moradores del sector conocedores de la zona ayuden en ese control.
"Los militares no son de esta zona y no conocen los caminos por donde los delincuentes pueden llevarse el ganado'', señala el hombre, que destaca la organización campesina que se junta mediante el Cabildo.
''El patrullaje es permanente, pero por esta emergencia se ha intensificado. Es un mandato del Cabildo al que todos pertenecemos y por ende es obligación de los jefes de familia organizar patrullas de control para salir por las noche''.

Madre del presidente entrega ayuda

El altavoz de la escuela Tirso de Molina, en Ambato, deja escuchar un anuncio: ''Se necesita una pareja de esposos jóvenes, de Baños, para trabajar en casa grande....''. ''A los maestros de Baños: que se acerquen a la secretaría del plantel a recibir disposiciones de la Dirección Provincial de Educación...", es un día en el albergue en donde permanecen las personas que fueron obligadas a dejar sus hogares ante la inminente erupción del volcán Tungura.
La monotonía del día se ve alterada por la presencia de la madre del presidente de la República, Rosa Witt, quien, acompañada de la señora Patricia de Peña, esposa del ministro de Vivienda, llega para entregar una ayuda voluntaria a las personas damnificadas.
''Todo es cariño y buena voluntad...'' manifiesta la señora Witt al entregar un aporte que consiste en frazadas, fideos, galletas, muñecos del programa de televisión Plaza Sésamo y juegos didácticos que servirán para que sicólogos y trabajadoras sociales ayuden a los refugiados. (XP)
.

Publicado el 23 de octubre de 1999

Caravana llega para mitigar el drama de los refugiados

Una caravana de alegría llegó para robar una sonrisa a los niños que permanecen en los albergues de Izamba y Pelileo, en la provincia del Tungurahua, a causa de la inminente erupción del volcán.
El espectáculo, multicolor, lleno de alegría y fantasía, fue ofrecido por la compañía de Títeres Violín de Quito, que llegó hasta el sitio invitada por los miembros de la Defensa Civil.
La caravana cultural, integrada por un zanquero, un maquillista y dos titiriteros, llegó a la Unidad Educativa Tirso de Molina y logró congregar a un centenar de niños que, junto con sus padres, observaron trucos de magia, cuentos de títeres y esbozaron sonrisas dejando de lado, por breves momentos, la angustia y desesperación que significa haber abandonado sus casas y tierras ante la amenaza de la 'Mama' Tungurahua.
La caravana cultural también recorrió otros albergues ubicados en Pelileo y en el sector de Izamba, en el cantón Ambato. (XP).

Ayer se cumplió una semana de la evacuación en Baños

Por Alejandro Ribadeneira
Desde Ambato

Nadia Nolivos se abrió paso entre la atestada y minúscula oficina del Municipio de Ambato en que funciona, de forma provisional, la Alcaldía de Baños, hasta llegar a un escritorio en donde un hombre pequeño y bigotón firmaba oficios.
El gentío estaba constituido por vendedores llegados de Baños que pugnaban por inscribirse y optar por un puesto para vender durante la temporada de difuntos.
Nadia, residente baneña, de 21 años, que estudia en la Universidad Cooperativa de Colombia (sede de Ambato), buscaba al alcalde de Baños, Carlos Espinosa. Como él había salido a una reunión en Riobamba -algo frecuente a causa de la emergencia-, recurrió al hombre de que firmaba con afán los oficios, quien no era otro que el vicealcalde de Baños, Diego Polo, y, por esas cosas de la vida, el médico que la atendió cuando ella sufrió un corte accidental.
Ella expuso su problema: debido a la evacuación, la familia Nolivos atraviesa problemas económicos que le impiden cumplir con el puntual pago de la pensiones.
Nadia solicitó al vicealcalde que intercediera ante el rector, Víctor Reinoso, para lograr que ella y los demás bañenses se beneficiaran de una rebaja en las pensiones.
Luego de escuchar esta petición, una de tantas que ha venido atendiendo desde el sábado 16 de octubre, Diego Polo cayó en cuenta de que se estaba convirtiendo en el vicealcalde de un pueblo disperso y cada vez más necesitado. Hace ocho días, Polo pensó que el recién iniciado éxodo, motivado por la inminente erupción del Tungurahua, duraría tres o cuatro días.
Sí, sufrió cuando puso el candado en la puerta de su casa, construida hace tan solo un mes con los ahorros de toda la vida, pero pensaba que la hospitalidad de su hermano permitiría superar la espera como si se tratara de vacaciones familiares.
Igual que Diego Polo, otros 23 000 baneños y habitantes de pueblos vecinos salieron hacia Ambato y otras ciudades del país: el 80% están hospedados con familiares o amigos, mientras que el resto está en los albergues.
Pero el volcán no erupcionó, sino que se mantiene amenazador. Después de ocho días de espera, los resignados baneños se encuentran buscando empleo y casa.

Publicado el 24 de octubre de 1999

Desesperación en albergues

Ayer, en el volcán Tungurahua, se registró una nueva explosión freática de magnitud, cuyo hongo de ceniza y vapor pudo verse desde Riobamba y la carretera que une a Baños con Pelileo y Ambato, pese a que la montaña estaba cubierta de nubes. Es la octava explosión de este tipo en tres días.
Una vez más, la ceniza descendió sobre la población de Quero y las zonas vecinas, que se empiezan a acostumbrar a convivir con el material volcánico.
El gobernador de Tungurahua, Ignacio Vargas, señaló que esta explosión, que no tuvo la intensidad de la del sábado, es absolutamente normal dentro de la etapa pre-eruptiva que atraviesa el volcán, de cuyo interior salen rocas incandecentes, fenómeno que, según los técnicos del Instituto Geofísico, es constante, así como la emisión de gases y ceniza. Pese a ello, la actividad de este volcán produjo un leve descenso durante 16 horas, lo cual no significa que entró en un proceso de receso.
Mientras, el Guagua Pichincha, en las últimas 24 horas, ha presentado varios episodios de enjambres sísmicos y una clara señal de caída de rocas por su lado occidental.
También, se conoció que la actividad fumarólica fue intensa, especialmente la tarde del domingo, cuando una emisión de ceniza y vapor alcanzó una altura de 1,5 kilómetros. La sismicidad del Guagua es importante y se mantiene entre los 960 y los mil sismos por día, reconocieron los técnicos. Se recomendó mantener la alerta amarilla.

El drama de los pobladores

La angustia y la desesperación comienza apoderarse de los moradores de Baños que, hace nueve días, llegaron a los albergues en Ambato y Pelileo, huyendo de la amenaza de la erupción del volcán Tungurahua.
Los improvisados hogares en que fueron ubicadas más de cuatro mil personas son ahora centros de encuentro de jefes de familia que buscan alternativas para ''no estar ociosos''.
Los hombres deambulan por los pasillos de las escuelas y colegios, que por ahora son su hogar, tratando de organizarse para pedir que los organismos del Gobierno y la empresa privada puedan brindarles una fuente de empleo que les permita subsistir en la emergencia. Las mujeres ayudan en los quehaceres domésticos y en la atención a los niños.
Pero eso no es todo, ''como mujeres trabajadoras éramos productivas en Baños'', señala Fabiola Balseca, que espera con ansiedad que pase la crisis para poder reabrir su negocio en Baños.
Más de 30 familias pugnan por volver a sus haciendas y parcelas, pues sembradíos de maíz, tomate y mora corren el riesgo de desaparecer provocando millonarias pérdidas, por lo que sus propietarios exigen se les otorgue salvoconductos para ingresar a cosechar.
Los hombres, desesperados, reconocen que existe peligro en la zona. "Pero queremos correr el riesgo ya que necesitamos dinero para alimentar a nuestras familias. La fruta está lista para la cosecha y no podemos darnos el lujo de perder todo nuestro capital'', señala Miguel Pérez. Pero el gobernador de Tungurahua, Ignacio Vargas, insistió en que no se permitirá el ingreso de personas a las zonas consideradas de mediano y alto riesgo y que los militares coninuarán resguardando el área para evitar que se violen los cordones de seguridad. (AR/XP).

Publicado el 25 de octubre de 1999

OTROS SITIOS DE INTERES

Escuela Politécnica Nacional - Instituto Geofísico