El lunes 4 de octubre Quito
vuelve a la alerta amarilla
La población de Lloa se mantiene en alerta naranja
La erupción del
Guagua afectará la fotosíntesis

Pobladores de Lloa evacuan su ganado de la zona
Si el Guagua Pichincha llega a erupcionar,
los cultivos de las zonas aledañas se verían afectados, así como el ganado que no pueda
ser evacuado de Lloa.
Para el director del Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias
(Iniap), Vicente Novoa, la caída de ceniza afectará el proceso de fotosíntesis de las
plantas, sobre todo en los cultivos que se encuentren en la fase inicial de desarrollo
vegetativo.
Tomando en cuenta la historia de las pasadas erupciones, Novoa espera que, luego de la
caída de ceniza, se produzcan lluvias que ayudarían a limpiar el material volcánico de
las plantas.
En la erupción de 1660, Lloa fue cuibierta con una capa de ceniza de 15 centímetros con
partículas de hasta 6,5 centímetros de diámetro, mientras que Quito recibió una capa
de ceniza de 10 centímetros con partículas de 2,5 centímetros de diámetro.
Esto, que creará de 24 a 48 horas de oscuridad, complicaría el proceso de fotosíntesis
por el cual las plantas convierten el carbono en oxígeno durante el día.
La ceniza que expulsó el volcán en los años 970 y 1660 correspondió, desde el punto de
vista de la minerología, a las dasitas, del grupo de la andesitas, compuestas
principalmente por anfiboles, ornblenda, plagioclasa, piroxeno y magntita (óxidos de
hierro).
Si se considera que la lava del volcán es de naturaleza ácida, Novoa afirma que las
cenizas que caerán no causarán cambios significativos en el pH de los suelos agrícolas.
No obstante, el Iniap recomendó a los agricultores, en especial a aquellos que poseen
cultivos de alta rentabilidad o intensivos, como hortalizas y frutas, que coloquen
coberturas plásticas a un metro de las plantas.
Otro fenómeno, este con mayor grado de peligrosidad, lo constituyen las nubes ardientes o
flujos piroclásticos, que se desplazarían a grandes velocidades (más de 100 metros por
segundo) y a temperaturas muy altas (entre 600 y 800 grados centígrados), lo que
destruiría por completo cualquier cultivo.
Asimismo, la erupción afectaría al ganado que no haya sido evacuado, pues si la ceniza
es inhalada, producirá en los vacunos polipnea, gastroenteritis y enfisema subcutáneo
generaliazado, debido al efecto irritativo del material volcánico.
Esta situación obligó a evacuar cinco mil cabezas de ganado de Lloa, aunque todavía
quedan cuatro mil, en espera de ser reubicadas, hasta que pase la emergencia. (AR)
Consejos
Para proteger el ganado, el Iniap
realizá las siguientes recomendaciones a los ganaderos:
Evitar totalmente el pastoreo mientras
dure la caída de ceniza. Es necesario esperar hasta que las hojas de los pastizales se
laven con la lluvia.
Albergar a los animales en cobertizos
cerrados y alejados de la zona de riesgo.
Acumular forraje (heno o ensilaje) en
cantidad suficiente para 15 días.
Almacenar agua limpia suficiente para 15
días. Si se dispone de reservorios o pozos, hay que cubrirlos para evitar que caiga la
ceniza.
En caso de que no sea posible
comercializar la leche (Lloa produce 17 mil litros por día), convertirla en queso fresco.
Vigilar a los animales para precautelar
cualquier problema respiratorio.
Publicado el 5 de octubre de 1999 |