Movilizarse en caso de erupción
Grafico
de las rutas de evacuación en Quito
De cuatro factores depende la declaración de alerta roja
En el caso de una eventual erupción del
Guagua Pichincha, un lapso de entre dos y 48 horas podría pasar desde la declaratoria de
alerta roja hasta el momento mismo de la erupción... ¿Ya ha pensado usted cómo y con
qué medios se va a movilizar hasta su hogar o el sitio de refugio que haya elegido?
En esta página encontrará las últimas disposiciones en torno a tránsito y transporte,
proporcionadas por César Arias, director de la Unidad de Planificación y Gestión de
Transporte del Municipio (UPGT), quien ayer sostuvo una reunión de planeación con los
gremios del transporte público en Quito.
Tome nota de las condiciones en que tendrá que manejarse en caso de alerta roja y diseñe
su propio plan de emergencia. (SM)
Si está de a pie...
- Durante toda la alerta roja y hasta el momento mismo en que se produzca la erupción, el
servicio de trolebús y todo el trasporte público funcionarán normalmente, en las rutas
habituales.
- Esto es posible porque los posibles efectos de una erupción sobre la ciudad (como la
lluvia de ceniza o los aluviones) se presentarán al menos una hora después del suceso.
- También los gremios del taxismo han acordado dar su servicio normalmente, hasta el
momento de la erupción, para ayudar a la gente a llegar a sus hogares. Es más, los
taxistas han ofrecido transportar a niños, ancianos y minusválidos sin costo, en esos
momentos de emergencia.
- Dos terminales de emergencia se instalarán en el caso de que se declare una alerta
roja. En lugar de trasladarse necesariamente hasta el terminal del Cumandá, para tomar
buses interprovinciales usted podrá recurrir a la terminal sur de la Morán Valverde
(entre la Panamericana Sur y la Teniente Hugo Ortiz), o a la terminal norte, que estará
ubicada en el sitio que ocupa la feria libre de la Ofelia.
Si está motorizado...
- Para salir de la ciudad a los valles y poblaciones aledañas, estarán habilitadas todas
las vías de salida: Panamericana Norte y Sur, antigua vía a Conocoto, Camino del
Conquistador (vía Guápulo), autopista al valle de Los Chillos, Av. de los Granados y
Nueva Vía Oriental, autopista a la Mitad del Mundo y los caminos a Zámbiza, Nayón y
Llano Chico.
- En alerta roja, estas vías funcionarán de la forma normal y acostumbrada, con
excepción de la antigua vía a Conocoto y del Camino del Conquistador, que se podrán
utilizar solamente para salir desde la ciudad hacia los valles.
- Si llegara a presentarse un flujo mucho mayor hacia las afueras de Quito,
se podrían habilitar carriles en ese sentido, sin eliminar el tránsito en el sentido
contrario.
- Los autos particulares también podrán circular hasta el momento de la erupción. A
partir de ese momento, el tránsito se restringirá a vehículos de emergencia,
identificados con un documento que les será entregado por la Policía y la UPGT.
Tómelo en cuenta
- Desde que se declaró la alerta naranja está prohibido estacionarse en las siguientes
vías: 10 de Agosto, La Prensa, Amazonas, Shyris, Eloy Alfaro, América, Oriental, Napo,
Mariscal Sucre y Maldonado. La idea es mantener libres las rutas de acceso a las vías de
evacuación.
- Las autoridades aún no han aplicado sanciones a los infractores, porque confían en que
"la ciudadanía se sienta unida y comprometida" frente a la situación.
- Durante la alerta naranja, los vehículos que transportan materiales peligrosos solo
pueden hacerlo en la noche. Ya en alerta roja, deben abstenerse de ingresar a la ciudad.
Publicado el 1 de octubre de 1999
De cuatro factores depende la declaración de alerta roja

A la mayoría de quiteños les gustaría conocer
con exactitud el día y la hora en que ocurriría la erupción del Guagua Pichincha. Sin
embargo, es algo imposible, debido a que se trata de un fenómeno natural, que, como
explica el director del Instituto Geofísico, Hugo Yépez, se asemeja al nacimiento de un
niño. "Se puede establecer una fecha aproximada, pero nadie pueda saber el momento
exacto en que nacerá", dice.
Por lo que, al igual que en un alumbramiento, lo único que los científicos pueden hacer
es interpretar los síntomas que el volcán da diariamente, para poder establecer un
patrón de comportamiento que permita predecir el evento. Dependiendo de la cercanía de
la erupción se determina el tipo de alerta. En la naranja (actual) esta podría ocurrir
en días o semanas.
Pero, ¿cuáles son los factores que los geólogos analizan para interpretar el
comportamiento de un volcán?
Según el geólogo Mario Ruiz, son cuatro: el número de sismos registrados, la cantidad
de energía liberada, el ensanchamiento de las paredes del volcán y la cantidad de
azufre.
En el caso del Pichincha, el número de sismos ha aumentado en los últimos 15 días (ver
gráfico 2) de forma tan importante (de 71 en 24 horas a 3 202) que fue el principal
síntoma que obligó a decretar el cambio de alerta. Entonces ¿a cuántos sismos se debe
llegar para decretar la alerta roja? De acuerdo con Ruiz, esta cifra no tiene tanta
importancia, cuanto la cantidad de energía liberada, que es la fuerza que se desprende
cada vez que existen los sismos. "Puede ser que se registren 300 sismos de poca
fuerza. Pero, puede haber uno o dos de mayor energía que todos ellos", explica.
Este factor también se incrementó desde la semana pasada, pero con altos y bajos (ver
gráfico 3). El aumento de esta energía se constata cuando las ondas producidas pueden
ser sentidas por estaciones geológicas más lejanas.
Este síntoma es muy importante porque ha permitido a los científicos del IGP establecer,
por ejemplo, que el comportamiento del Guagua Pichincha se incrementa cada tres días.
Desde ayer, la actividad liberada disminuyó, por lo que, hoy o mañana, podría de nuevo
aumentar. Según Ruiz, para decretar la alerta roja debería existir un registro de 3 ó 4
veces superior al actual.
En cuanto al tercer factor, el ensanchamiento de las paredes, existen evidencias de que
esta se está produciendo, pero no de manera constante. "Es decir, que se expanden y
vuelven a su lugar". Si este ensanchamiento fuera progresivo y constante podría
decretarse la alerta roja. Este fenómeno está estrechamente vinculado con el crecimiento
y fractura del domo (tapón), que actualmente está comprobado que se encuentra fracturado
en su lado occidental.
Estas comprobaciones solo pueden hacerse de manera visual, ya que los lectores de rayos
láser que el IGP había instalado en el cráter se encuentran actualmente cubiertos de
ceniza.
Los técnicos tienen también un problema tecnológico con la medición de la cantidad de
azufre.
El IGP cuenta solo con un aparato capaz de medir la salida de toneladas de SO2, pero este
se encuentra en el Tungurahua.
Los expertos esperan la ayuda del Ejército para trasladarlo cada dos días al Pichincha.
(IO)
Publicado el 1 de octubre de 1999 |