
Agua y ceniza no se juntan...
- Tras la lluvia de ceniza registrada ayer en Quito, la Empresa Municipal de
Alcantarillado y Agua Potable (EMAAP-Q) hizo un pedido urgente a la comunidad, para que no
limpie la ceniza volcánica con agua potable. Al mezclar ceniza y agua, se corre el riesgo
de producir un endurecimiento de los residuos y, como consecuencia, un taponamiento de las
alcantarillas.
- La ceniza acumulada frente a su inmueble o en techos, terrazas, balcones y jardines se
debe recoger y almacenar, de preferencia, en sacos de yute, o en fundas de basura.
- Es imposible que, en este momento, la EMAAP-Q limpie los 76 mil sumideros y rejillas que
existen en toda la ciudad. Se requiere, por tanto, que las organizaciones barriales,
deportivas, de la iglesia, comunitarias y de cualquier otro orden organicen mingas de
limpieza de sumideros, rejillas, alcantarillas y colectores, para asegurar una eficaz
evacuación de las aguas lluvias que pueden presentarse durante una eventual erupción.
- La Cámara de la Construcción de Quito recomienda que, en su hogar, evite acumulaciones
de ceniza de más de 6 centímetros. de espesor en los techos, pues se trata de un
material pesado (ver cuadro).
- Ulitice madera para proteger las áreas de cubierta que tengan láminas traslúcidas.
Las láminas de polietileno en las cubiertas inclinadas facilitan el deslizamiento de
ceniza y otros materiales.
- En las cubiertas planas, en cambio, se deberán abrir desagües en los antepechos que,
permitan el flujo de agua lluvia hacia el exterior.
- No está demás taponar con bolsas de arena los desagües de agua lluvia para evitar el
ingreso y sedimetación de cenizas que causen problemas. (SM)
Laderas, poca
prevención
Mil familias en peligro
Confirman fractura
parcial del domo, pero se forma uno nuevo
Ayer se confirmó que existe una fractura
parcial del domo (tapón de tierra) en la parte occidental del cráter del Guagua
Pichincha, la cual ocurrió debido a la presión del magma. Ese fue el resultado de un
sobrevuelo que realizaron ayer, de 07:00 a 10:00, el presidente de la República, Jamil
Mahuad, el alcalde de Quito, Roque Sevilla, el director del Instituto Geofísico de la
Politécnica, Hugo Yépez y varios vulcanólogos extranjeros.
Según informó el presidente Mahuad, en rueda de prensa, también se constató el
desmoronamiento de una pared del cráter del mismo flanco. No obstante, el primer
mandatario informó que aún no existen las condiciones necesarias para cambiar a alerta
roja.
Las condiciones se establecerían cuando la sismicidad aumente y se registre una
deformación permanente del domo y haya un aumento en la liberación de energía. La
deformación del domo del Guagua no es constante: se ensancha y vuelve a su sitio
después. Además, el número de sismos por hora bajó de 122 el martes a 96 ayer.
El director del IGP, de su parte, explicó que la observación permite también afirmar
que si la erupción ocurriera (90% de probabilidades), sería de tipo no explosiva. Esto
se concluye porque, hasta ahora, el magma está empujando lentamente el antiguo domo y
está perdiendo explosividad, debido a que los gases se filtran hacia el exterior.
Además, según Yépez, el tipo de lava que expulsaría el Pichincha sería de tipo
viscoso, poco fluida y ácida.
Por esta razón, los científicos esperan que ocurra una "explosión por
partes". Es decir, que cuando se inyecte suficiente magma en la chimenea, capaz de
romper totalmente el domo, salga solamente una parte del magma. Esto ocurriría porque,
debido al cambio de temperatura y a la viscosidad de los flujos, se volvería a formar
otra costra. Esta, a su vez, volvería a romperse cuando exista la presión suficiente.
Entre cada rotura podrían trascurrir horas.
Según Yépez, la lava expulsada no se elevaría porque, mientras se forma la nueva
costra, pierde gases y explosividad. Esta, más bien, se vertería por el río Cristal y
ahí, al entrar en contacto con el agua, formaría nubes candentes y flujos de lodo. (IO)
Publicado el 30 de septiembre de 1999
Laderas,
poca prevención
Ayer, Miguel Chalá y su familia intentaban
aprovechar la mañana despejada, la primera de este invierno quiteño, para fabricar
ladrillos.
Su casa y el horno en donde Chalá, su esposa y tres niños pequeños cuecen el adobe
están ubicados al filo de San Jacinto, barrio de las laderas del Pichincha que da la
bienvenida a la quebrada de Rumiurco, lugar por donde pasarían los deslaves si el volcán
llega a erupcionar.
Pero Miguel Chalá no le tiene miedo al volcán, en parte porque ya tiene agua hervida
guardada por si el Guagua Pichincha se enoja, en parte porque nadie le ha dicho que vive
en una zona muy peligrosa, en donde los deslaves invernales son constantes y, a veces,
mortales.
El presidente del barrio, Juan Toapiza, pegó unos afiches de consejos de la Defensa Civil
en las fachadas de las casas, los cuales ha seguido al pie de la letra. Por ejemplo, ya
tiene listas las escobas para limpiar la ceniza de la losa.
Chalá sospecha, porque así le han dicho los vecinos, que en Atucucho (barrio marginal
ubicado en la parte plana de las laderas) encontrará refugio, en caso de emergencia. Pero
no se ha tomado la molestia de averiguarlo porque no piensa abandonar su casa ni su horno.
Una actitud más radical tienen muchos de los moradores de Atucucho, personas
recientemente emigradas que velan cada uno por su seguridad.
La trabajadora social de la Fundación Niñez Internacional, Karina Osorio, vive ese
problema todos los días cuando intenta convencer a los vecinos de que es necesario estar
preparados en caso de emergencia.
No obstante esta situación, la Fundación (ente que ha capacitado a 28 jóvenes del lugar
y otros barrios marginales) y los dirigentes barriales ya han definido los sitios de
albergue (la iglesia, la escuela, la casa comunal y algunas casas de la parte baja) y
algunos planes de acción (mingas y simulacros).
Para hoy está prevista una reunión de los dirigentes con la Defensa Civil para coordinar
las próximas medidas de prevención y de información.
Pero, hasta entonces, Miguel Chalá, como otros desinformados moradores de los barrios
vecinos, seguirá trabajando en su horno, convencido de que prefiere construir, ladrillo
por ladrillo, su futuro. (AR)
Rumiurco
- El comité barrial de Atucucho registró que pocos moradores del sector habían
abandonado el lugar por miedo a una erupción.
- En Atucucho, hace diez meses, se realizó un simulacro de emergencia. El video será
exhibido en el local de la Fundación Niñez Internacional para actualizar los pasos que
seguirán.
- Atucucho es la zona más segura de las laderas. Las partes peligrosas están ubicadas en
las quebradas que rodean al barrio, deforestadas con la llegada de grupos humanos, como
San Jacinto y El Cisne.
- Junto a Atucucho está Santa María, desde donde se contempla la quebrada de Rumiurco en
todo su esplendor. Algunos de sus moradores aseguraron a HOY que ninguna autoridad les ha
informado si deben evacuar o no el sector, aunque sí recibieron, hace tres meses,
instructivos y mascarillas.
- Otra de las quebradas cercanas a Santa María es Singana, en cuyo trayecto trabaja la
empresa "H e H" en la construcción de canalización y alcantarillado.
Publicado el 30 de septiembre de 1999
Mil
familias en peligro
Ceniza del
Guagua contaminan el río Blanco
El Municipio de Quito inicia hoy un programa
de identificación de las casas que corren mayor riesgo en el sector de las laderas del
Pichincha, en caso de una erupción del Guagua Pichincha. Según explicó el alcalde Roque
Sevilla, alrededor de mil familias, cuyas casas están localizadas en el interior de las
32 quebradas que se extienden desde el sector de los Túneles hasta Parcayacu, serían las
más afectadas.
El proceso de identificación consistirá en que funcionarios de la Administración Norte
y brigadistas voluntarios de cada uno de los 12 barrios afectados señalarán con un
calcomanía las viviendas que estén en mayor riesgo. El rótulo, que versa "Peligro,
en caso de alerta roja debe evacuar inmediatamente", será repartido desde las 06:00
de hoy.
Además, los brigadistas informarán sobre los 12 albergues que destinó el Municipio para
recibir a los evacuados. La lista de estos lugares debía definirse la noche de ayer, pero
tres ya se encuentran listos y equipados en la Comuna de Santa Clara de Millán y
Atucucho, al noroccidente de la ciudad. La iglesia adventista San Pablo Apostol, la casa
barrial, en San Santa Clara, y la iglesia principal de Atucucho servirán para recibir a
más de 200 personas.
En un inicio el Cabildo había planificado trasladar a 3 mil personas de las laderas del
Pichincha al Coliseo Rumiñahui, al colegio 24 de Mayo y al colegio Montúfar. No
obstante, después de analizar la distancia y los posibles inconvenientes de
transportación, debido a que la avenida occidental quedaría inhabilitada por los flujos
de lodo, se decidió adaptar colegios y casas comunales cercanos a cada barrio.
Además, según Sevilla, ya no serían 3 mil personas, sino entre 800 y 1 000, porque las
52 obras civiles que el proyecto Laderas del Pichincha realiza desde hace 9 meses han
permitido que algunos sectores ya no estén en zona de peligro inminente.
El alcalde visitó ayer seis de estas obras. Una de las principales es el vaso de
contención que se construye en la avenida Mariana de Jesús y Occidental, que podrá
rtener 40 mil metros cúbicos de lodo. También se finalizó un dique de lodos en la
quebrada Habas Corral.
De acuerdo con Diego Ortiz, director del proyecto Laderas del Pichincha, la idea de todas
estas obras es rstar velocidad a los flujos que desciendan. "Es menos violento que
usted baje las gradas de su casa de dos pisos a que se lance desde la terraza. Esa es la
idea, tratar de que el agua o el lodo pierdan velocidad". (IO)
El magma está cerca del domo
Al parecer, cada vez son más la evidencias de que el magma se encuentra muy cerca del
domo e incluso su fuerza está fracturando el tapón. Según informó ayer el alcalde
Roque Sevilla, varios pasajeros de un vuelo de American Airlines que pasaba, a gran
altura, por encima del Guagua Pichincha, a las 23h00 del miércoles pasado, pudieron
observar una mancha roja incandescente (posiblemente magma) en el cráter del volcán.
Esto significaría, según explicó Sevilla, que el magma que se había filtrado hace un
año y ya había perdido sus gases y, por ende, explosividad, ha fracturado el domo y
estaría escapando.
¿Esto quiere decir que el volcán está erupcionando? Literalmente no, explica el
alcalde. Ya que la erupción sería cuando el magma más profundo ascienda. No obstante,
como este material, en el caso del Pichincha, es viscoso y poco fluido, tendría también
tiempo suficiente para perder gases y fuerza explosiva.
En cuanto a la actividad sísmica registrada ayer, esta había descendido hasta 60 sismos
por hora. Esto, según explicaron los geólogos podría ser interpretado de dos maneras:
que el magma se encuentre en un pequeño reposo o que esté ascendiendo constantemente,
pero ya sin obstáculos que provoquen sismos.
Sin embargo, la geóloga Alexandra Alvarado explicó que, aunque el nivel de sismicidad
varíe, el proceso de erupción es irreversible. Otros síntomas importantes que se
registraron fueron avalanchas de rocas, en el flanco occidental, cerca del sector donde
nace el río Cristal. (IO)
Ceniza del
Guagua contaminan el río Blanco
Las cenizas del Guagua Pichincha llegaron a los ríos de Esmeraldas. Una densa capa de
polvo fue observada por los ribereños que inmediatamente dieron aviso a las autoridades
que, de inmediato, ordenaron suspender el aprovisionamiento de agua potable en Quinindé.
Además, prohibieron la pesca en el río Blanco y el lavado de ropa. Así mismo la planta
de agua potable suspendió el bombeo y el aprovisionamiento de agua a los pobladores. En
un recorrido que efectuó la jefa política de Quinindé, Dolores Villegas, constató una
capa de ceniza que cubrió el afluente.
"Desde el 27 de septiembre el río presenta alteraciones en el color de sus aguas.
Eso nos hace presumir que es consecuencia de lo que ocurre en el volcán Pichincha",
señaló. Ricardo Morcillo, gerente de la empresa cantonal de agua potable de Esmeraldas,
declaró que la ceniza en los ríos no afectará el sistema de potabilización aunque
vigilarán cualquier anormalidad.
Recomendó a la ciudadanía tener, en sus casas, reservas del líquido en previsión de
alguna escasez o contingencia.
Directivos de Petroecuador tomaron sus previsiones. Un plan de contingencia, destinado a
cubrir de cualquier daño sus instalaciones en el bombeo de petróleo, fue puesto en
práctica desde el martes anterior.
En caso de declararse la alerta roja, Petrocomercial suspenderá el bombeo de los
combustibles por el poliducto Santo Domingo-Quito y el terminal del Beaterio paralizará
sus actividades, se informó de manera oficial.
La refinería de Esmeraldas se mantendrá operativa con las reservas adicionales de
hidrocarburos que existen en los tanques. Desde ayer se almacena stock adicional de
combustible en las estaciones de Esmeraldas, Shushufindi, Santo Domingo y Pascuales.
Mientras que el gas de uso doméstico se despachará desde la terminal de Esmeraldas
directamente a las comercializadoras.(AM)
Publicado el 2 de octubre de 1999 |