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Cartel / Criadores de toros de lidia / El toreo: magia y espectáculo / Quito es una ciudad taurina / Juan Pedro Domecq: Ganadero, escritor y toreroEl ganado para el miedo / Balance final /

Del 29 de noviembre al 6 de diciembre

El cartel español para Quito
28 de noviembre de 2001

Por Alberto Ortiz, de 6Toro6
Especial para HOY

El cartel de la Feria Jesús del Gran Poder, en Quito, se completa con figuras del toreo que han cumplido extraordinaria carrera en lo que va del presente año como: 'Joselito' que con su maestría y con su exquisito fondo de torero, fue remontando una temporada que se le puso ligeramente en contra desde su encerrona de Vista Alegre. Tras su entonado paso por Sevilla y Madrid, le avalan un puñado de buenas faenas, como las de Valencia, Aranjuez, Albacete, Salamanca y la gran última tarde de Zaragoza, de las que más huella dejó en un año plagado de torería.
La temporada de 'Finito de Córdoba' ha sido la más intensa de sus diez años de alternativa. Y la solventó de manera aparentemente asequible, pese a que mató más de 200 toros y pisó todas las plazas importantes.
Con su depurada técnica y su gran calidad, 'Finito' cuajó faenas en Sevilla, Córdoba, Barcelona, Málaga y Jaén, con el indulto de un toro de Buenavista. El mejor final a tanta clase derrochada.
En una temporada especialmente dura, por las tres cornadas sufridas en Madrid, Málaga y Bilbao, estas dos últimas muy seguidas, 'El Juli' tuvo que superar estos obstáculos para luego afianzarse en el lugar más alto del escalafón, no por número de corridas sino por número de éxitos.
Vicente Barrera (4 corridas y 41 orejas) afrontaba con mucha responsabilidad su único compromiso en Fallas, tras una anterior temporada casi en blanco debido a una lesión ósea. Lo saldó con una oreja, que se añadió a la lograda en la Feria de Julio, lo que le hizo no perder crédito antes sus paisanos que retomaron la confianza en él.

Para leer la reseña de las corridas de un click en la fecha

Jueves 29
Festival


- Diego Ventura (rejoneador)
- José Luis Galloso
- Manolo Cortés
- Francisco Ruiz Miguel
- Víctor Mendez
- Rodrigo Marín
- Iván Reyes

Viernes 30
Ganadería de Carlos Manuel Cobo


Toreros
- Finito de Córdoba
- José Tomás
- Guillermo Albán
Sábado 1
Ganadería de Campo Bravo


Toreros
- Víctor Puerto
- Antonio Campana
- El Califa
Domingo 2
Ganadería de Triana

Toreros
- Diego Ventura (rejoneo)
- Leandro Marcos
- Davis Galán
- Juan Pablo Díaz

Lunes 3
Ganadería de Huagrahuasi

Toreros
- Joselito
- El Juli
- Guillermo Albán

Martes 4
Ganadería de Mirafuente

Toreros
- Víctor Puerto
- José Tomas
- El Juli

Miécoles 5

Ganadería de Santa Coloma


Toreros
- Diego Ventura (rejoneo)
- Matías Tejela
- David Galán
- Diego Rivas

Jueves 6

Ganadería de Huagrahuasi y Triana


Toreros

- Joselito
- Finito de Córdoba
- Juan Pablo Díaz

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Grandes criadores de toros de lidia se citan en Quito

23 de noviembre de 2001

Se trata de una cita única: los mejores y más afamados ganaderos del mundo se reunirán en la capital ecuatoriana desde este domingo. Se espera que sea una cita para intercambiar anécdotas, experiencias y afirmar la amistad de algunos de ellos. Incluso, será la gran ocasión para que los criadores ecuatorianos conozcan de cerca cómo se han constituido las mejores ganaderías de América y Europa. Luego vendrá la semana de la Feria, y con ello se encenderá la fiesta taurina.

Por Santiago Aguilar C.
Especial para HOY

La crianza del toro de lidia en el Ecuador se remite a épocas coloniales, tiempos en que los conquistadores españoles trasladaron al nuevo mundo los juegos de toros y con ellos marcaron el futuro taurino de varios países iberoamericanos.
La Conquista determinó una maravillosa fusión encarnada en el mestizaje y presente en la adopción de nueva fe y nuevas costumbres que con el paso del tiempo se convirtieron en elementos propios, muy propios, del continente americano.
La fiesta de los toros no se mantuvo al margen de la asombrosa simbiosis, el andino entorno le dotó de un escenario espectacular para su rápida expansión y permanente evolución.
La crianza del toro de lidia es sin lugar a dudas el hecho que determinó la pervivencia de los espectáculos taurinos en nuestro país.
Para interpretar este fenómeno y mejor entender las particulares características del toro bravo, desde el próximo domingo se reunirán en Quito los más destacados criadores de ganado de lidia del mundo, encabezados por personalidades de la talla de los españoles Juan Pedro Domecq, Victorino Martín e Ignacio Pérez Tabernero; los mexicanos Ignacio García y José Chafick; los colombianos Miguel Gutiérrez y César Rincón, a los que se sumarán ganaderos peruanos, venezolanos y franceses.
Los criadores de ganado bravo de nuestro país expondrán sobre la crianza del toro en los Andes, tema que se aguarda con expectativa, pues se observa con especial admiración la notable tarea de los ganaderos compatriotas.
Más allá de las actividades académicas la agenda del V Congreso Mundial de Criadores de Toros de Lidia incluye actividades sociales y culturales rematadas con un festival taurino que marcará el inicio de la Feria de Quito 2001.

AL QUITE
El sentir del toreo

Por Juan Sebastián Roldán
Especial para HOY

Cuando veo un toro arrastrado desde el tercio hasta la puerta de cuadrillas, en medio de la indiferencia del público, pienso en la vida que dejó sus últimas gotas de sangre, entre la algarabía de la fiesta en los tendidos y el miedo de aquel que se la llevó.
He vivido cuánto cuesta que un toro llegue a salir por la puerta de toriles; desde la tienta de su madre hasta su nacimiento, desde su herradero hasta su reseña, desde su embarque hasta su lidia, desde los primeros lances que toma hasta cuando muere.
Pensemos en las características que una becerra debe cumplir para que a su hijo se le aplauda al morir, para que, cuando se lo lleven las mulillas, las miradas de quienes pueblan los tendidos lo acompañen con la misma nostalgia que su ganadero tiene al verlo nacer.
Esa mirada nos permite entender a quienes aman a la fiesta; a los aficionados a los que se les eriza la piel con un detalle, porque sienten que el toreo 'tiene duende' y el arte se derrama en cada muletazo; a los matadores de toros que esperan el año entero hasta diciembre, para que su sueño se cumpla y la puerta grande se abra; a los vaqueros, que madrugan cada mañana para dar la noticia de que otro becerro ha nacido. Y a quien va por primera vez a una plaza de toros y sale cautivado por el aroma que emana nuestra fiesta.
Hay quienes esperan cada corrida para cumplir con su papel dentro la fiesta, sin figurar frente al público, ni llevarse glorias por su trabajo. Ellos sueñan con estar en las zapatillas de quien hace el paseíllo al son de un pasodoble torero, se pone delante de un toro y, con 20 muletazos justos y una estocada en el sitio, se lleva la gloria.
Ellos entenderán lo que dice Rafael de Paula, uno de los más sublimes toreros de arte que han tenido España y el mundo, porque es algo que se dice fácil pero se siente dentro: "No se necesita torear para sentir el toreo".

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El toreo: magia y espectáculo

24 de noviembre de 2001

La corrida de toros es sinónimo de alegría y emoción. Los ritos y la intensidad que envuelven a la lucha entre el hombre y el animal ofrecen a los espectáculos taurinos un carácter especial y único, el toreo como hoy lo apreciamos, ha sido materia de una larga evolución que determinó cambios trascendentales en las condiciones del toro y en la técnica del toreo. La corrida actual es muy distinta a los juegos de toros originales.

Por Santiago Aguilar C.
Especial para HOY

El espectacular encuentro entre el toro y el hombre da lugar al toreo, cuyos orígenes se remontan a la propia prehistoria hasta llegar a nuestros días, merced de un constante proceso de evolución que supuso la transformación del toro y con él de la forma de torear.
La repetida conjunción de toro y torero, la increíble cita de la fuerza y el instinto con la razón y la destreza, construyen el toreo, ejercicio plagado de riesgos e imponderables, que con la marcha del tiempo mutó su naturaleza defensiva a una propuesta esencialmente artística.
Las acometidas del animal inteligentemente burladas por el torero, dieron lugar a las maravillosas suertes que constituyen una intensa representación cargada de color, drama y arte. Sin embargo al aparente predominio de los elementos estéticos y emocionales, el torear reclama de sus actores habilidades físicas sostenidas por un conocimiento técnico que faculte la adecuada interpretación de las características de cada uno de los toros y la aplicación de la lidia correcta.
La puesta en escena del toreo obedece a una serie de consideraciones técnicas y rituales, definidas en el tiempo por la experiencia y la tradición. Desde el paseíllo hasta el arrastre del toro, el toreo se ajusta a un 'libreto' que aproxima las necesidades técnicas a los requerimientos artísticos.

AL QUITE
El sentir del toreo

La lidia se divide en tercios: el de picar, el de banderillar y el de matar. En el desarrollo de cada uno de estos capítulos los diestros utilizan herramientas, como capotes, muletas, puyas, banderillas y espadas para dominar primero y más tarde dar muerte al toro.
El manejo del capote prepara al toro para el primer tercio. Tras los lances iniciales que atemperan la violenta salida surge la belleza del toreo de capote, en el que la verónica constituye su base.
Con los picadores en el ruedo se lleva a cabo el tercio de varas, polémica suerte que cumple el doble cometido de medir los niveles de raza o bravura del animal y además restar violencia a las embestidas del toro para el mejor desarrollo de la faena de muleta.
El segundo tercio, emocionante y vistoso, se consuma cuando el hábil torero coloca las banderillas en lo alto del morillo del toro, con la intención de reanimarle tras el severo castigo de la vara.
La faena de muleta antecede al último tercio y consiste en la preparación del toro para la muerte. El toreo moderno se basa en la faena de muleta, de hecho el triunfo del diestro dependerá en gran medida de la habilidad y arte que demuestre en esta fase de la lidia.
Finalmente, el tercio de matar, la suerte suprema, la estocada; culmina todo cuanto sucedió en el ruedo. Es el momento de mayor peligro para el matador y de máxima emoción para el aficionado.

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Quito es una ciudad taurina

26 de noviembre de 2001

La capital se prepara para vivir un capítulo más de su tradicional Feria Jesús del Gran Poder; el anuncio de los carteles generó gran expectativa; la contratación de destacadas figuras del toreo ubica al ciclo taurino quiteño entre los más importantes de América.
A la par de la presentación de famosos espadas y prometedores novilleros, se anticipa la lidia de siete encierros de las más destacadas ganaderías nacionales, entendemos seriamente escogidos y calificados por las autoridades de la plaza de toros.

Por Santiago Aguilar C.
Especial para HOY

Durante un puñado de días al año, Quito se convierte en una ciudad taurina. El anuncio de los carteles que configuran la Feria Jesús del Gran Poder desencadena una pasajera e intensa fiebre, que alcanza mayor temperatura al aproximarse el día y la hora. La ansiedad y la euforia son los principales síntomas que presentan quienes resultan afectados por el contagioso fenómeno. Ansiedad presente en los rostros de las multitudes que se agolpan de la apertura de la plaza de toros, frente a las boleterías, y, euforia manifiesta en una incontrolable necesidad de participar del espectáculo.
De la noche a la mañana, los habitantes de esta, hasta hace pocos días, futbolizada capital reemplazan en sus conversaciones los nombres de directores técnicos y goleadores por los de toreros y ganaderías. De hecho, el rectángulo de verde pasto que reclamó la atención de miles de personas, hoy por hoy, es sustituido por el dorado círculo de arena que forma el escenario taurino. Así es, en el Quito de estos días se habla de toros.

Figuras y novedades

El excepcional ambiente que vive la ciudad refleja lo interesante de las combinaciones de toros y toreros diseñadas para este año. Destacamos la contratación de varios diestros de primer nivel encabezados por Julián López 'El Juli', sin duda, el diestro de mayor poder de convocatoria en plazas españolas. Junto a él se anuncian toreros de la talla de Finito de Córdoba, Joselito y Vicente Barrera, quienes comparecerán una vez más en el ruedo capitalino con la intención de confirmar sus condiciones de figuras del toreo.
A la hora de las novedades, atrae con especial fuerza el debut de José Tomás, torero de clase y personalidad esperado en Quito desde hace dos temporadas. Juan José Padilla y El Califa llegan a Quito con la marca de coletas de entrega, con pundonor han logrado abrirse espacio en las ferias españolas, en nuestro medio deberán demostrar su capacidad.

Los ecuatorianos

La representación de la torería nacional la encabeza Guillermo Albán, sin duda la máxima figura del toreo local, y triunfador absoluto de la feria del año pasado. Albán se presentará junto a grandes figuras con la obligación de confirmar su gran momento. Vuelve a la primera plaza del país Antonio Campana, un rotundo éxito en la feria carnavalera de Ambato lo catapultó al ciclo capita lino.
Los quiteños aprecian y disfrutan el toreo a caballo, el anuncio de la contratación de Diego Ventura satisfizo a los aficionados; el joven jinete, en el presente año logró participar en las más importantes ferias de España.

Los novilleros

Los carteles se completan con los novilleros españoles Leandro Marcos, David Galán y Matías Tejela, los compatriotas Diego Rivas y Juan Pablo Díaz, que en la ultima corrida se convertirá en matador de toros.
Las 7 tardes de feria tendrán como prólogo un importante festival taurino en homenaje a los participantes en el Quinto Congreso Mundial de Criadores de toros de Lidia, que se celebra en esta ciudad. En el festejo actuarán recordadas figuras como José Luis Galloso, Manolo Cortés, Francisco Ruiz, Miguel, Víctor Méndez, junto a Rodrigo Marín e Iván Reyes.
La correcta conjunción de nombres ubica a la feria Jesús del Gran Poder entre las más importantes de América; sin embargo, no podemos olvidar que la auténtica jerarquía de los espectáculos taurinos se determina por la seriedad y legitimidad de todo cuanto sucede en el ruedo a partir de la presentación de los encierros.

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ENTREVISTA
Ganadero, escritor y torero

28 de noviembre de 2001

Pocos ganaderos en el mundo tienen hoy tanto peso en la fiesta de los toros como Juan Pedro Domecq Soliz. El asiste en estos días al Quinto Congreso Mundial de Ganaderos de Toros de Lidia, en Quito.
"No es Domecq el nombre importante en la fiesta de los toros, sino que es Juan Pedro Domecq el creador del encanto", dice este monstruo de la fiesta brava, quien ha toreado por cuatro décadas "ciento y pico de animales cada año".

Por Juan Sebastián Roldán
Especial para HOY

Hablemos del legado que recibió de su padre, ¿cuales han sido los cambios que ha buscado en los Juanpedros y cuál es la herencia que quiere dejar a su hijo para que el encaste de Juan Pedro Domecq continúe en la fiesta durante mucho tiempo?
- Mi padre me dejó un encaste hecho y del que no llegó a disfrutar en su máximo esplendor. Desde que empecé, por mi información de ingeniero tuve una tremenda avidez por buscar sistemas técnicos que mejoraran la selección, y hoy, después de casi 30 años, he conseguido tres o cuatro sistemas fundamentales para hacer que el toro y su lidia sean mejores, enfocándome en herramientas genéticas. He reunido toda la información que he podido y la he codificado en sistemas accesibles, para que les sea muy fácil a mis hijos continuar. A pesar de que en la mayoría de los casos los hijos son el retrato de uno mismo y de que la ilusión de cada padre es perpetuarse en ellos; la forma más fácil de que adquieran la sensibilidad ganadera, es que participen desde muy pequeños. Al final no hay un solo legado para continuar dentro de la familia, yo soy el tercer Juan Pedro Domecq ganadero, mi hijo será el cuarto y espero que haya también un quinto...

-¿Cómo incididó un padre poeta a la vez que ganadero?, ¿cuánto se expresa el sentimiento del ganadero en el toro que lidia?
- El arte es la expresión de un sentimiento, el sentimiento el artista lo expresa en su obra y esa expresión tiene que trasmitirse al público. En mi familia, mi padre tenía una enorme facilidad para la poesía; mi tío Alvaro, una enorme facilidad para una prosa poetizada; yo, una gran facilidad de palabra y escribo. Pero al final, creo que esas simplemente son demostraciones de sensibilidad. En la crianza del toro, hay que conocer las técnicas y apegarlas según su propio sentimiento. En cuanto a torear, he toreado muchísimo, casi 40 años, ciento y pico de animales al año, y entonces he vivido cómo ha ido evolucionando el toreo. Esto me ha ayudado mucho para hacer el toro que yo quiero hacer, para que dé el espectáculo que a mí me gusta y que al final le gusta público.

-¿Cuáles son las características básicas que debe cumplir un ganadero para poder dejar algo de sí, en la fiesta de los toros?
- La condición más necesaria es estudiar y leer muchas de las cosas que hay sobre la cría del toro; hay muchos libros que no tiene gran importancia y otros que sí, pero uno mismo los tiene que seleccionar con su propio sentido, porque el conocimiento se adquiere a través del estudio y la lectura. Es bueno ver a conciencia las corridas de toros, las más posibles, en los más sitios posibles. Si no es posible en los sitios que se dan, las pueden ver en TV y hablar con gente, y escuchar muchas cosas absolutamente contradictorias y después definirse por una línea, aquella que se sienta como la más adecuada.

-¿Qué le deja el encaste Domecq a la fiesta, y qué Juan Pedro Domecq Soliz como ganadero?
- Hago hincapié en que no es Domecq el nombre importante en la fiesta de los toros, sino que es Juan Pedro Domecq el creador del encanto. Hoy en día este es el encaste más importante y el más entendido que hay en la tauromaquia, y el antecesor de Juan Pedro Domecq Diez, mi padre, era mi abuelo que también se llamaba Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio. Domecq somos más de 600, hay unos que se dedicaron al polo, otros que se dedicaron al golf y solo una rama se dedica al toro de lidia, que es la rama Domecq Diez. De esta rama hay una sola que es distinta, la de Alvaro, mi tío, que creó Torrestrella que viene de otro encaste. Yo digo siempre al ganadero que tiene que ser creativo y no normativo, que se tiene que adaptar a su tiempo y tiene que tener la inquietud de mejorar, constantemente, los métodos que utiliza. Haciendo lo que he dicho se puede ser siempre ganadero.

¿QUIEN ES?

Los Domecq Soliz son ganaderos de tradición. Juan Pedro Domecq es el tercer ganadero de la familia, su hijo será el cuarto y espera que haya un quinto.
Su tío Alvaro es un reconocido rejoneador y muy conocido ganadero, también.
Vive con su familia en Lo Alvaro, su finca, cerca de Andalucía.

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El ganado para el miedo

29 de noviembre de 2001

Hoy se inicia la Feria Jesús del Gran Poder, evento inscrito con caracteres de importancia en el calendario taurino americano. La ciudad entera derrocha taurinismo desde la publicación que muestra las combinaciones de toreros y toros, que constituye la oferta empresarial para el presente año. Los aficionados dejaron traslucir su satisfacción en una masiva concurrencia a las taquillas de la plaza, con la intención de obtener las mejores localidades. Los toreros llegan a la ciudad y los ganaderos nacionales concentran sus atenciones en los siete encierros de toros y novillos que se lidiarán a lo largo de la semana taurina quiteña.

Por Santiago Aguilar C.
Especial para HOY

A la hora meridiana de hoy se llevará a cabo un festival taurino en homenaje a los participantes del V Congreso Mundial de Criadores de Toros de Lidia que hoy concluye en esta ciudad. Un grupo de recordadas figuras serán los actores principales del poco usual festejo. Los españoles José Luis Galloso, Manolo Cortés, Francisco Ruiz Miguel y el portugués Víctor Méndez, acompañados de los espadas compatriotas Rodrigo Marín e Iván Reyes, junto al joven rejoneador Diego Ventura; tratarán de reverdecer viejos triunfos y de trasladarnos en el tiempo al toreo de hace 20 años. Sin duda, un prólogo extraordinario para una feria que sobre el papel promete mucho.
La fiesta de los toros forma parte del patrimonio histórico y cultural del Ecuador. Sus raíces se remontan a épocas coloniales. Ya en la República el rito taurómaco, lejos de extinguirse, adquirió mayor fuerza y consolidó su carácter de celebración popular.
Con el paso del tiempo, la tauromaquia en nuestro país vivió un proceso de constante evolución, manifiesta en la construcción de plazas de toros y en la conformación de ganaderías.
En 1978, el campo bravo nacional marcó un punto de inflexión en su historia: la masiva importación de vacas y sementales españoles de tradicionales encastes determinó el surgimiento de la nueva ganadería de lidia en el Ecuador.
El salto cualitativo fue notable; hoy por hoy, el país cuenta con un grupo importante de divisas que otorgan, en medida de lo posible, las garantías suficientes para el resultado artístico de los espectáculos.

LOS ENCIERROS
Los toros de la feria

En los siete festejos que componen el abono ferial del presente año se lidiarán toros y novillos de seis distintas ganaderías nacionales.

Carlos Manuel Cobo
Se crea en 1978, con la importación de 120 vacas y 6 sementales de Juan Pedro Domecq. En 1991 obtiene un rotundo triunfo en Lima, y en 1993 lidia el mejor encierro de la feria de Quito.

Huagrahuasi
Es una de las ganaderías de mayor tradición en nuestro país. Se crea en 1968 y renueva en 1978, con vacas y sementales de Juan Pedro Domecq. Presenta sus productos con gran suceso en Ecuador y Colombia. En la feria del año pasado lidia el toro más bravo del ciclo.

Triana
Al ser una derivación de Huagrahuasi procede del mismo encaste. Se conforma en 1987 y de allí en adelante ha presentado sus productos en tono ascendente.

Campo Bravo
Sin duda es una de las ganaderías que más triunfos ha logrado en el Ecuador desde su creación en 1984 con vacas y sementales procedentes de Baltasar Ibán. Debuta en Quito en 1988, y los años 1994, 1996 y 1998 lidia los toros más bravos de la feria.

Santa Coloma
En septiembre de 1995 llegan al país vacas y sementales de José Luis Buendía para formar la extensión de Santa Coloma en el Ecuador. Debutó en Guayaquil en 1998, y se presentó en Quito en 1999, año en que lidió al toro más bravo de la feria.

Mirafuente
Se crea en 1998 con vacas y sementales de El Torreón con procedencia de Juan Pedro Domecq. El mismo año presenta en Quito el que fue considerado el mejor encierro de la feria.

Resulta curioso que de las diferentes ganaderías que presentarán sus ejemplares en la Feria de Quito, cuatro procedan de un encaste común: el de Juan Pedro Domecq.

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Los quiteños llenaron la plaza de toros

8 de diciembre de 2001

Un total de 14 orejas se cortaron en los siete festejos, cinco corridas de toros y dos novilladas que se realizaron en la Feria Jesús del Gran Poder. El número de trofeos, sin embargo, no evidencia con precisión lo que sucedió en el ruedo, pues varias actuaciones importantes fueron borroneadas a la hora de matar. Los aficionados acudieron a la plaza dispuestos a aplaudir a los toreros y, con corrección, manifestar su rechazo cuando las cosas no anduvieron bien.

Por Santiago Aguilar C.
Especial para HOY

Al valorar lo que nos deja la semana taurina de Quito, debemos sobre todo destacar la multitudinaria respuesta de los aficionados que, en forma masiva, tradujeron la oferta empresarial en éxito taquillero. En las siete tardes de abono, los tendidos se poblaron de público, anotamos cinco llenos espectaculares. La generosidad de los quiteños sustenta la feria, otorgándole vida y permanencia.
En lo taurino, anotamos como hechos sobresalientes varias faenas interesantes y en especial, un par de trasteos que quedarán inscritos en la historia de la plaza de toros de Quito, marcados en el alma de los buenos aficionados.

Los toros, un sumario inquietante

El saldo ganadero es modesto, pues de los 48 toros y novillos que se estoquearon a lo largo del ciclo, pocos, muy pocos, demostraron raza, fuerza y movilidad. Si bien el conjunto de los encierros estuvo aceptablemente presentado, más de una res no exhibió el trapío necesario para ser lidiado en la primera plaza del país.
Huagrahuasi, una vez más, envió animales de impecable presentación e interesante lidia. Notable fue Picaflor, desorejado por 'Joselito'.
Triana tuvo un paso desigual por la feria, descastados y flojos los novillos, pero bravo, muy bravo el toro Gitanito lidiado en la última corrida.
Campo Bravo mantuvo la tónica de hace un año, con falta de raza como característica común de la corrida.
Desilusionante fue el resultado de la corrida de Carlos Manuel Cobo; la falta de bravura y fuerza de los ejemplares causan preocupación. El encierro de Mirafuente tampoco rompió a embestir, justos de raza y trapío, excepción hecha de Embromado, un toro bravo y encastado. Los novillos de Santa Coloma cumplieron en distintos tonos de bravura y movilidad.

Los toreros, la entrega fue la constante

La estupenda configuración de los carteles determinó que en el ruedo de la plaza Quito se vieran tardes de una sana competencia taurina, que supusieron la construcción de faenas de gran mérito.
En lo inolvidable se inscribe la actuación de José Miguel Arroyo 'Joselito', quien cortó cuatro orejas ejerciendo su maestría para convertirse en triunfador de la feria.
En igual dimensión de torero grande anduvo Juan Serrano, 'Finito de Córdoba'. Estropeó con la espada cuadro grandes trasteos y apenas cortó una oreja.
'El Juli', el punto de máxima atracción del ciclo, no logró cuajar una gran feria. Reconocemos su entrega, pese a la poca fortuna al sortear a sus oponentes y a los equívocos a la hora de matar. Cortó dos orejas.
La honestidad fue el denominador común del paso por nuestra plaza de José Tomás. Buscó el éxito sin conseguirlo, al punto que resultó herido en el intento. Cortó una oreja demostrando su personalidad y sabiduría.
Entre los compatriotas, anotamos la muy digna actuación de Guillermo Albán y Juan Pablo Díaz, el primero confirmó sus condiciones de muletero inteligente y seguro estoqueador. Consiguió dos orejas. El segundo, se despidió de la novillería y tomó la alternativa, alcanzando tres orejas.
Juan José Padilla trocó su valor por triunfo, su toreo expansivo gustó a Quito, fue herido y se alzó con una oreja.
Inéditos se marcharon de la feria los españoles Vicente Barrera, José Pacheco 'El Califa', Leandro Marcos y el compatriota Antonio Campana.

LOS NOVILLEROS
Valor e ilusión


En el capítulo novillero reconocemos la entrega de los jóvenes espadas que actuaron en los dos festejos menores. Llegaron a trascender David Galán y Matías Tejela. El paisano Diego Rivas cumplió.
El joven rejoneador Diego Ventura no logró triunfar, en un quehacer caracterizado por la falta de acoplamiento con las cabalgaduras, la poca colaboración de los novillos y las imprecisiones al manejar el rejón de muerte.

LAS CUADRILLAS
Los subalternos, hacia arriba


Una importante mejora técnica y física anotamos en las cuadrillas nacionales.
Como siempre, unos lograron destacar más que otros a la hora de bregar, picar y prender las banderillas.
En la nómina de los que brillaron se anotaron Milton Calahorrano, Eduardo Cevallos, Manolo Marín, Gregorio Escobar, Hernán Tapia, Braulio Almeida y Naún Salazar.


LOS TRIUNFADORES
Trofeo Jesús del Gran Poder


Triunfador absoluto:
José Miguel Arroyo 'Joselito'.
Mejor matador nacional:
Guillermo Albán
Mejor Novillero:
Juan Pablo Díaz
Mejor Subalterno:
Miltón Calahorrano
Toro más bravo:
Embromado de Mirafuente.
Premio Ciudad de Quito
Entregado por el Municipio
Triunfador:
José Miguel Arroyo 'Joselito'
Toro más bravo:
Picaflor de Huagrahuasi.


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   PANORAMICAS DE QUITO
Fiestas de Quito 2001

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