Día: Lunes 6 de
diciembre
6 Toros 6
GANADERÍA: Huagrahuasi y Triana
EL JULI
GUILLERMO ALBÁN
EL CID
Guillermo Albán exhibe su valor
El guayaquileño hizo un gran esfuerzo por triunfar y el público agradeció su
gesto
Por Juan Antonio de Labra
Especial para HOY
La feria estaba un tanto cuesta arriba para Guillermo Albán, que venía a cerrar el ciclo
en un cartel muy fuerte, al lado de "El Juli" y "El Cid". El torero de
Guayaquil hizo un gran esfuerzo y al final mantuvo su caché gracias a una actuación
repleta de entrega. La oreja que cortó al tercero, fue quizá el premio al conjunto de
dos tardes en las que por momentos tuvo que salirse de su estilo para estar a la altura
del compromiso.
Sus verónicas de recibo al tercero tuvieron trazo y el quite por gaoneras, arrojo. El
toro era reservón y cuando le dejó la muleta en la cara repitió con emotividad. Pero la
faena no terminaba de romper debido a las pausas, hasta que Guillermo sufrió una
aparatosa volterera que asustó a la gente, cuando ejecutaba estrujantes
bernadinas. Aunque al primer viaje señaló un pinchazo y después colocó una
estocada caída, la gente solicitó con mucha fuerza la oreja que fue concedida.
Consciente de que tenía la puerta grande entreabierta, Albán salió a por todas en el
quinto. El comportamiento del toro de Triana correspondió a sus feas hechuras y tras dos
primeros tercios carentes de orden, Guillermo sacó la casta en una faena vibrante en la
que ahora sí ligó los muletazos en un palmo de terreno. Cuando ejecutaba una manoletina
recibió un fuerte golpe en el escroto y el pitón del toro le rompió la taleguilla.
La preocupación creció en el instante en que se metió a la tronera de un burladero para
ser asistido.
La gente pensaba que el guayaquileño estaba herido seriamente, pero el apuro era porque
le había quedado al descubierto el pene y cuando el improvisado vendaje que le pusieron
se aflojó, la hilaridad recorrió el tendido en una situación tan extraña como chusca.
Guillermo trató de devolver la seriedad al momento y colocó un estoconazo al tercer
intento. La ovacionada vuelta al ruedo la dio con un pantalón de médico sobrepuesto a la
taleguilla rota. En resumen, fue una tarde en la que, literalmente, Albán exhibió su
valor.
A Julián se le nota feliz y ésta situación la refleja en su toreo de buen gusto, dotado
de una difícil facilidad que impresiona. Los dos toros de su lote se rajaron en el
último tercio y el madrileño tuvo que emplearse a fondo, con esa raza indómita que le
caracteriza. La gente se entregó a la par que el torero se ponía a centímetros de los
pitones y sacaba muletazos donde no los había. La suya fue una tarde en la que volvió a
combinar inteligencia, calidad y valentía.
Lo más importante de este paso de "El Juli" por Quito es la evolución que
está experimentando su toreo, ahora más en la cuerda del estilismo pero sin dejar de
lado su combativo sentido de la responsabilidad.
Manuel Jesús "El Cid" solamente pudo bosquejar detalles ante un lote de escaso
juego. El primero se rajó demasiado pronto, ya cuando el sevillano le había cuajado un
gran inicio de faena por estatuarios que remató con un interminable desdén. No había
dado cuatro o cinco naturales de excelente concepto cuando el de Triana se marchó a las
tablas y no quiso saber nada más del torero.
El sexto desarrolló mucho peligro después del achuchón que le propinó cuando estaba
probándolo por el pitón izquierdo. A partir de entonces, el de Huagrahuasi comenzó a
defenderse con un genio agresivo y no quedó más remedio que abreviar.
El capote de Julián López
Nuevamente, el madrileño mostró dos facetas de su toreo. Por una parte, cadencia y
calidad con el capote; por otra, oficio y raza con la muleta ante dos toros que ofrecieron
muy pocas oportunidades de lucimiento. Al cuarto le cortó una merecida oreja, la tercera
que obtuvo en
su paso por la feria.
LA FICHA
SEXTA CORRIDA
y noveno festejo de feria. Lleno en tarde de clima cambiante, con algunas ráfagas de
viento.
TRES TOROS de Triana (1.º, 4.º y 5.º) y tres de Huagrahuasi (2.º, 3.º y 6.º), bien
presentados pero descastados en líneas generales.
PESOS: 497, 500, 528, 538, 510 y 544 kilos.
JULIÁN LÓPEZ "EL JULI" (verde esmeralda y oro): saludos y oreja.
GUILLERMO ALBÁN Albán (nazareno y oro): oreja y vuelta.
MANUEL JESÚS "EL CID" (berenjena y oro): vuelta y ovación.
"El Cid" confirmó la alternativa con el toro Repipi, número 290, negro,
perteneciente a la ganadería de Triana.
DESTACÓ en varas Braulio Almeida, y con las banderillas "El Tortuga" y
"Alcazareño".
Castella y "El Juli" disputan la supremacía
Premio de Citotusa para torero francés, de Municipio para el
español
Anoche se realizó la premiación a los ganadores de la Feria Jesús del Gran Poder, que
se desarrolló entre el 27 de noviembre y al 6 de diciembre y que contempló el desarrollo
de seis corridas, dos novilladas y un festival.
La empresa Citotusa, organizadora del ciclo ferial de diciembre, premió al francés
Sebastián Castella con el trofeo Jesús del Gran Poder, en merced a las tres orejas que
cortó el viernes 3 de diciembre.
El matador español José Ignacio Uceda Leal recibió el premio a la mejor faena, y
Salamero, de la ganadería de Mirafuente, fue elegido como el mejor toro de la feria.
El Municipio de Quito, en cambio, premió al matador español Julián López "El
Juli" como el ganador de la Feria, y le entregó el trofeo San Francisco de Quito.
Para la Comisión Taurina Uceda Leal también realizó la mejor faena y se entregó el
premio Agustín Galárraga a Mariano Cruz Ordóñez como el mejor torero ecuatoriano de
esta feria.
El premio Luis de Ascázubi, al mejor toro de la feria, se entregó al ganadero José Luis
Cobo por el ejemplar nombrado, que se lidió en quinto lugar, el viernes 3 de diciembre y
que fue toreado por Cruz Ordóñez.
El premio Alcalde de Quito, que consistió en una hermosa Virgen de Legarda, también fue
para el torero de Riobamba por el ser el triunfador de la Corrida del Torero Ecuatoriano.
Este año, se declaró desierto el premio al mejor subalterno y al mejor picador. (MCA) (7
DIC 2004)
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