Tres toros
bravos y el toreo de César
Jiménez y 'Joselito' destacaron en la
tercera corrida de Feria
Oreja
en el debut de Jiménez

El templado
toreo al natural de César Jiménez
a Malasombra de la ganadería de Carlos Manuel Cobo
Por
Santiago Aguilar C.
Especial para HOY
La oreja que obtuvo el matador de toros español César Jíménez no refleja con
precisión el desarrollo del tercer festejo de Feria, se lidiaron tres toros importantes
de la ganadería de Carlos Manuel Cobo, que dieron lugar a que varios pasajes de la tarde
se desarrollen en medio del interés y a momentos el entusiasmo del público quiteño que
ocupó los tres cuartos del aforo de la plaza.
La corrida resultó desigual en presentación; así como se lidiaron toros con cuajo y
seriedad, dos ejemplares fueron terciados o justos de trapío. El segundo de la tarde, el
primero del lote de Juan Pablo Díaz, fue un toro de alta nota, bravo y repetidor que
tomó los engaños con nobleza. El tercero tuvo calidad y permitió que el joven César
Jíménez le instrumentara una rítmica faena. El quinto también fue bravo, pese a que al
final descompuso su embestida producto de los equívocos en su lidia. Los corridos en
primero, cuarto y sexto lugares resultaron bruscos e incómodos.
José Miguel Arroyo Joselito cumplió su segunda y última actuación en el
ciclo, como sucedió el sábado por la tarde, ayer no contó con la materia prima básica
que le permitiera exhibir su toreo. Sin embargo, dejó la impronta de su mestría al
ofrecer breves pasajes de calidad. Al primero le extrajo muletazos aislados de buen trazo,
en especial por el pitón derecho cuando así lo permitía la aspera embestida de su
oponente En el que completó su lote, toreó a la verónica con una rodilla en tierra,
luego su trasteó muleteril brilló de manera inermitente, no obstante le apuntamos
muletazos de calidad y cadencia. Escuchó dos unánimes ovaciones.
El torero ecuatoriano Juan Pablo Díaz cumplió una deslucida actuación, no supo
aprovechar las notables condiciones del segundo de la tarde, un toro serio de gran nobleza
y calidad que reclamaba mayor seguridad y disposición. Las prisas y la falta de aplomo se
repitieron en el quinto tanto en el capote, las banderillas y la muleta.
El torero madrileño César Jíménez efectuó su primera presentación en el ruedo
quiteño y mostró las dos caras de su toreo. En el tercero, el toro del triunfo, anduvo
centrado, solvente y sobrio. Lanceó por verónicas y chicuelinas y ejecutó una entregada
faena de muleta en la que apuntamos la serie de derechazo de rodillas y la armonía y
templanza de varias series de derechazos. Lugo de pinchar cobró una estocada entera y
cortó una oreja. En el sexto, un toro brusco, pasó más de una fatiga al intentar torear
de muleta y la labor bajó de tono. Pese e ello fue ovacionado.
A la hora de las banderillas destacó Milton Calahorrano, quien volvió a colocar los
rehiletes con seguridad y precisión.
El triunfador
César Jiménez
El joven torero de Madrid realizó su primera presentación en Quito, confirmando
su categoría de nueva figura del toreo. Cortó una oreja tras una vibrante y sobria
faena. (SAC).
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