Los
recuerdos y las emociones fueron la constante
del festival en homenaje a Manolo Cadena Torres,
precuros de la Feria de Quito
Gran
faena de Dámaso González

Ruiz Miguel
torea con el capote al bravo Gitano de Trinidad
Por
Santiago Aguilar C.
Especial para HOY
Una gran faena de Dámaso González y el entonado quehacer de Ruiz Miguel, Mena y
"Frascuelo" fueron el resultado del festival taurino realizado ayer en la Plaza
de Toros Quito. Seis veteranos toreros tributaron un justo reconocimiento a Manolo Cadena
Torres precursor de la Feria de Quito, en una tarde cargada de recuerdos en la que las
emociones se sucedieron una tras otra.
La presencia de las rememoradas figuras acompañadas de banderilleros y picadores que
fueron protagonistas de los 42 años de existencia de la Plaza de toros Quito crearon un
especial un ambiente de reminicencias y añoranzas.
Se lidiaron siete novillos de distintas ganaderías nacionales entre los que destacaron
por su bravura y calidad los corridos en segundo, tercero y séptimo lugar, de Trinidad,
Santa Rosa y Charrón, respectivamente.
El gran triunfador de la tarde fue Dámaso González que instrumentó una faena de muleta
cargada de templanza y mando; alargó las embestidas de su oponente en interminables
muletazos circulares que desencadenaron el fervor de los aficionados. Al final cortó dos
orejas.
Francisco Ruiz Miguel al fallar con la espada malogró una interesante labor muleteril en
la que primó la técnica y el poder frente a un bravo novillo de Trinidad - Peñas
Blancas.
Carlos Escolar "Frascuelo" también cortó una oreja tras demostrar la solvencia
que supone el permanecer en el toreo activo. Su tarea se caracterizó por la compostura y
la seguridad.
Un novillo blando de Huagrahuasi redujo la actuación de José Fuentes a un puñado de
aromáticos detalles, debemos reconocer su disposición para actuar en el festival.
Fabián Mena a punto estuvo de triunfar al aprovechar las facilidades ofrecidas por un
suelto ejemplar de Triana. Le apuntamos naturales aislados de buen trazo. Anduvo
desatinado al manejar la espada.
Rodrigo Viteri, pese a su volunad, acusó la falta de actividad ante un repetidor novillo
de Mirafuente y un noble ejemplar de Charrón.

El temple de Dámaso González alargando la embestida de
Sandokan de Santa Rosa
El
triunfador
Dámaso González
El nombre de Dámaso González quedará inscrito en la historia del toreo en el capítulo
correspondiente a los diestros que con mayor poder y técnica manejaron la muleta. Ayer,
Dámaso González, en el ruedo de Iñaquito, efectuó una gran demostración de mando y
templanza. Largas series de muletazos en redondo, inacabales circulares con la muleta
planchada y valientes desplantes le permitieron cortar dos orejas. Al final se le abrió
-con sobra de merecimientos- la Puerta Grande de la Plaza de Toros Quito. (SAC).
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