¿Qué es una
Navidad única?
NOCHE DE PAZ
Un tío abuelo mío, que estuvo en la batalla de Verdún en la Primera Guerra Mundial,
superviviente milagroso de la masacre que le valió la más alta condecoración militar,
la Cruz de Hierro, le contó a mi madre que en la nochebuena de 1914, los soldados
comenzaron a cantar villancicos en uno y otro bando, y se produjo un alto el fuego. Esa
historia forma parte de la mitología de mi infancia, pero, contra todo pronóstico he
podido
comprobar más adelante que era una historia cierta.
La batalla en el frente fue un espejo cegador para mi tío abuelo, un maestro de primaria,
embutido en una cultura alemana, que creía que había llegado el momento histórico de su
verdad, de su afirmación en el medio de la nada que le había tocado vivir en Europa.
Desde aquella guerra todo lo vio borroso, sin contornos. La única luz que surgía de
aquella guerra era la de la tregua de la nochebuena de 1914.
Como decíamos, ambos bandos
empezaron a cantar sus villancicos, pero llegado el momento, los Fritz alemanes empezaron
a tocar la canción de Noche de Paz con sus guitarras y flautas, y los Tommy ingleses a
cantarla, formando un coro que se saltó el muro de las trincheras. Minutos más tarde
ambos bandos pidieron un alto el fuego, salieron de las trincheras, intercambiaron
cigarrillos y se contaron chistes en la tierra de nadie del frente mientras bebían whisky
y schnaps.
Ese villancico fue el que abrió la puerta de ese milagroso alto el fuego, porque Noche de
Paz es una canción mágica. Noche de paz es "el villancico" de nuestro planeta,
conocido en todos los rincones de nuestro orbe, traducido a más de. ¡300 idiomas y
dialectos!, es una prueba evidente de que la humanidad no está tan dividida como parece,
sino que es posible superar todas las barreras culturales provocadas por la inserción en
una estructura socioeconómica determinada.
Noche de Paz fue cantado por primera
vez el 24 de Diciembre de 1818 por el coro de la parroquia de María, del pequeño pueblo
austriaco de Oberndorf. Dicen que la causa fue que el órgano de la Iglesia estaba roto, y
que el párroco, un tal Joseph Mohr, se vio obligado a inventar algo para suplir al
órgano.
Las guerras, tienen un resultado incierto, y el triunfo de un bando
siempre se paga con la sangre de los dos. En las guerras los moribundos siempre gritan
buscando a su madre, como cuando eran niños, y no es por casualidad que la canción que
habla del regalo de un niño en un pesebre, fuera la que lograra traspasar el odio de una
guerra y la incomprensión de nuestras islas culturales. www.cmartinezmockel.blogspot.com
E-mail: c.mmockel@gmail.com
Todas las navidades han sido
especiales. Recuerdo que tuve varias noches en vela, esperando la llegada del hombre de
barba blanca y traje rojo; pero sin resultados. Cuando comencé a perder la ilusión y
dude de su existencia, misteriosamente apareció en mi habitación. ¡No lo podía creer!
Su mirada me era familiar, pero decidí disfrutar el momento y no descubrir a la persona
que estaba tras del disfraz.
Dos o tres navidades me visitó y siempre le esperaba con ansias. Además de su presencia,
yo me divertía con las miradas cómplices de mis padres, tíos y abuelos.
María Durango M
isadurango@yahoo.com
La mejor navidad que pasé, fue hace
tres años. Desde octubre organizamos con mi familia, recoger la mayor cantidad de ropa
usada, personas conocidas nos donaban, fue increíble pudimos recoger como 50 cajones de
ropa, la clasificamos por edades, y regalamos junto con los directivos de una Parroquia de
Pichincha a personas pobres que viven en hogares que ni siquiera nos imaginamos, tan
pobres!!!. Lo mejor es sentir un abrazo, una sonrisa, con eso está pagado hasta con
intereses todo el esfuerzo realizado.
Compartir en cualquier época del año, especialmente a alguien que realmente lo necesita,
es la verdadera solidaridad que nos pide Jesús en su nacimiento cada año.
Felicidades para todos
E-mail: crisjacosta@yahoo.com