Dos
orejas entre lluvia y sangre

Grave cogida
Eduardo Cevallos, subalterno de la cuadrilla de Carlos Yánez, sufrió una fuerte
cogida a la altura de la cintura, en el costado izquierdo, durante la lidia al tercer
toro de la tarde.
El mayor daño se habría producido en las vértebras lumbares, cuatro de las
cuales están perforadas. El banderillero necesitó seis pintas de sangre.
Hasta el cierre de la presente edición seguía en la sala de operaciones, donde
la intervención se inició a las 16:00. (ALF)
Por Santiago Aguilar
Especial para HOY
Sombrero, bota de vino y entusiasmo fue lo que llevaron los aficionados a la plaza de
toros, dispuestos a vivir con intensidad su espectáculo favorito. Es que la tarde del
día 5 de diciembre es esperada con impaciencia por los quiteños que, a propósito de la
celebración, hacen acopio de buen ánimo y alegría para festejar a su ciudad.
Los mayores atractivos de la tarde fueron, sin duda, el ambiente inigualable que se vive
en el interior del escenario taurino y la esperada presentación de los toros de Santa
Coloma; sin embargo, a la hora de la hora, el público presenció un festejo de modesto
saldo artístico, plagado de circunstancias especiales y marcado por la tragedia.
Poco a poco fueron desapareciendo el interés y el entusiasmo. La desigual lidia que
plantearon los toros de Santa Coloma, el deslucido juego de las reses que completaron la
corrida, la grave cogida de un banderillero y, finalmente, la lluvia malograron el
festejo.
Banderillero herido
Sucedió durante la lidia del tercero de la tarde, Guindaleto, de Santa Coloma; Eduardo
Cevallos tropieza tras prender un par de banderillas y es corneado en la espalda de manera
aparatosa. El público mira sobrecogido y con dramática claridad, cómo el pitón derecho
del toro hiere al subalterno.
Ocho toros
Este episodio trágico sería el primero de una serie de hechos irregulares que se dieron
en la corrida de ayer. Más tarde, un precioso toro cárdeno de Santa Coloma se
inutilizaría apenas aparecido en la arena. Con la lidia de los sobreros, la tarde caería
en un bache en el que predominaron la mansedumbre de los astados, el desorden en el ruedo,
el desconcierto de los toreros y el desencanto del público.
Se anunciaron seis toros de Santa Coloma, los rigores de las autoridades calificaron a
cinco y las contingencias determinaron que finalmente solo se lidiaran cuatro reses de
esta ganadería, entre las que destacaron por su raza y temperamento Mochuelo y
Guindaleto, corridos en segundo y tercer lugar, y, Guerrito, el sexto, bravo en varas.
Se corrió además a Revoltoso con el hierro de Corinto y Oro que hizo una interesante
pelea con el caballo, tras sustituir al manso Airoso, de la misma ganadería.
Lunático de Puchalitola, fue un intoreable manso de solemnidad.
Los toreros
Raúl Gracia 'El Tato' pechó con un lote que no colaboró. No se acopló en su primero y
apenas cumplió en el cuarto. Pitos.
Ruiz Manuel debutó en la plaza Quito y justificó plenamente su inclusión en el cartel.
En su primero exhibió voluntad, entrega y buen toreo de muleta. Cortó una merecida
oreja.
Carlos Yánez anduvo en plan de torero cerebral y elegante. No se desdibujó por el curso
anormal que tuvo la corrida y recetó dos correctas faenas que le permitieron cortar una
oreja en el tercero de la tarde.
Ficha técnica
ASISTENCIA
Plaza casi llena, muy pocos vacíos en contrabarrera de sombra.
CLIMA
Tarde lluviosa, ventosa y fría.
GANADO
Ocho toros fueron necesarios, cinco de Santa Coloma, dos de Corinto y Oro y
uno de Puchalitola.
ALTERNANTES
Raúl Gracia 'El Tato', pitos en el primero, silencio en el cuarto.
Ruiz Manuel, oreja en el segundo y palmas en el quinto.
Carlos Yánez, oreja en el tercero y palmas en el sexto.

Carlos Yánez mereció una oreja en el tercero de la tarde.
Una triste muerte

El cuarto ejemplar de la tarde de ayer sufrió un lamentable accidente y, tras una salida
alegre, se lesionó de manera tal que quedó inutilizado para fines de la lidia. Tuvo que
ser apuntillado, lo cual es una pena de muerte para un animal cuyo destino final debió
estar cubierto de nobleza y arte.
Solidaridad de
toreros

Apenas fue cogido Eduardo Cevallos, varios compañeros de oficio, que se encontraban en el
callejón saltaron al ruedo y lo cargaron en brazos para llevarlo a recibir los primeros
auxilios. Entre los que más rápido reaccionaron se pudo distinguir a David Fandila, 'El
Fandi'.
Publicado el 6 de diciembre de 1999
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