Albán
es doctor con justicia

La ceremonia de la alternativa es el momento más importante
en la vida de un
torero. Albán recibe su doctorado de manos de 'Finito de Córdoba' ante la mirada de
'El Juli'
Por Santiago Aguilar
Especial para HOY
Esta es la historia de tres jóvenes de diferentes orígenes y trayectoria, pero
semejantes en la causa de vida que abrigaron. Es que los tres, movidos por la incontenible
fuerza de su vocación, consagran sus adolscencia y juventud, al aprendizaje y ejercicio
del duro oficio de torero.
El uno creció en Córdoba, el otro nació en Madrid y el terecro en Guayaquil; los tres
se reunieron la tarde de ayer en la Plaza Monumental de Toros Quito, para oficiar la misa
mayor del espectáculo taurino, rito con el cual se elevó a uno de ellos a la categoría
de matador de toros.
Rostros juveniles y cuerpos vestidos de seda y oro, se mezclaron en los movimientos y
gestos propios del viejo rito, especialmente emocionante en el momento en que el sumo
sacerdote, el padrino de la ceremonia, en este caso Juan Serrano 'Finito de Córdoba',
otorgaba el doctordo en tauromaquia al compatriota Guillermo Albán; la entrega simbólica
de muleta y espada, contó con un testigo de excepción, Julián López "El
Juli", especie de niño prodigio o genio del toreo de fin de siglo.
'Finito' y 'El Juli', escrutaban el semblante aparentemente sereno de Guillermo Albán,
quien se esforzaba por ocultar las imágenes y emociones que se agolpaban en su mente y en
su alma. La ovación del público les recordó a los tres que un encierro de Mirafuente
aguardaba en los chiqueros.
Tras ese vibrante momento, los protagonistas de nuestra historia se separaron. Cada uno se
concentró en cumplir su papel.
Al abrirse de capote, Guillermo Albán pensaba que la alternativa, más que una meta, es
un punto de partida y que el futuro de su prefesión deberá construirlo toro a toro y
tarde a tarde. La de ayer fue, para el torero compatriota, una fecha inolvidable. La
seguridad y la calidad marcaron el rumbo de una excelente faena a Barbero, el toro de la
alternativa. Si bien las series de muletazos sobre las dos manos merecen mencionarse,
destacó en forma nítida la ejecución de la estocada que le permitió cortar una
merecida oreja.
Si el novel matador se mostró sobrio y sapiente; el padrino y el testigo, debían mostrar
sus credenciales y el milagro sucedió.
'Finito de Córdoba' edificó con su capote y su muleta una de las faenas más bellas que
se han visto en la Plaza de Toros Quito, aunque un espadazo enhebrado la malogró. Toreó
despacio, muy despacio, con una clase y categoría que sobrecogieron a los aficionados. Si
bien cortó una oreja a su primero, lo del cuarto se inscribe en lo inolvidable.
La fiesta de los toros tiene mucho de juego de azar, y 'El Juli' no tuvo suerte a la hora
el sorteo. Lidió los dos ejemplares de menor nota de la corrida. Sin embargo, demostró
que además de ser una figura del toreo, es un fenómeno social que apenas se anuncia en
los carteles abarrota las Plazas de Toros. Anduvo entregado y valiente y cortó una oreja.
Con el arrastre del último toro, terminó la ceremonia y los tres se marcharon del gran
escenario con un recuerdo común y las ilusiones intactas. Los aficionados también.
El encierro
La nobleza fue el mayor atributo del
encierro de Mirafuente - Torreón.
A excepción del segundo, justo de
trapío, la corrida fue de correcta presentación pero blanda y escasa de fuerzas.
El tercero y el quinto -el lote de
"El Juli"-, descastados y buscaron las tablas.
El sexto, resultó descompuesto y
violento.
De extraordinaria calidad fueron el
primero, el segundo y el cuarto. Colaboraron con los toreros.
Mención especial merece la capa o pelaje
de las reses, su variopinta lamina entusiamó a los aficionados.
En cuanto a los pitones, la corrida fue
cómoda de cabeza.
Gran faena, pero...

Juan Serrano ´Finito de Córdoba´ dio una de las más hermosas faenas de las que se
tenga recuerdo en Quito. La parsimonia y hondura de los pases, la sapiente paciencia del
joven matador fueron construyendo, pase a pase, un espectáculo inolvidable de toerería y
arte.
Que pena, la espada desdibujó un trabajo que, de otra forma, cortaba una oreja (ALF).
FICHA TECNICA
- ASISTENCIA
La Plaza estuvo llena hasta la bandera y la afición, alegre, participó con entusiasmo
del festejo.
- GANADERIA
Encierro de Mirafuente, noble y de correcta presentación.
- ALTERNANTES
Guillermo Albán, tomó la alternativa. Oreja en el primero y palmas en el sexto. Juan
Serrano 'Finito de Córdoba', oreja en el primero y extraordinaria faena en el cuarto,
malograda con la espada. Vuelta al ruedo. Julián López Escobar 'El Juli', oreja en el
tercero. Ovación en el quinto.
- CIELO
Tarde nublada pero de al agradable temperatura. Presencia esporádica de viento.
- CUADRILLAS
La brega se desarrolló sin complicaciones y con mayor orden respecto a la tarde de ayer.
- AUTORIDAD
Guido Páez, presidente de plaza. Correcto en la concesión de trofeos.
Publicado el 3 de diciembre de 1999
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