'El
Tato' vuelve y triunfa

Raúl Gracia 'El Tato', viejo conocido de la afición quieña,
cortó la única oreja de la
tarde al segundo toro de su lote. 'El Tato' sustituyó a José Ignacio Uceda Leal,
quien a última hora se cayó del cartel
Por Santiago Aguilar
Especial Para HOY
El primer festejo de la temporada se caracterizó por los claroscuros, tanto en lo taurino
como en lo climático, pues de momentos de emoción pasamos a episodios deslucidos;
después de lapsos de agobiante sol vivimos frescos períodos de sombra.
La irregularidad se hizo evidente también en el ruedo de la plaza de toros Quito, desde
la calificación de los ejemplares que se corrieron, hasta la lidia planteada.
De todo un poco
Seis ejemplares, de cuatro distintas ganaderías, con evidentes diferencias tanto en
presentación como en bravura, determinaron el modesto saldo final de un festejo en el
cual una vibrante faena del 'El Tato' y un encastado toro de Triana fueron las notas
destacadas.
La desigualdad fue la constante de una corrida convertida en una verdadera ensalada
ganadera, aderezada por el entusiamo sin límite del público de Quito y el esfuerzo de
Pablo Hermoso de Mendoza, Raúl Gracia 'El Tato' y el compatriota Carlos Yánez.
Es que en el ruedo de la Plaza de Toros Quito irrumpieron reses de Mirafuente, El Arriero,
Atocha y Triana, el conjunto -por lógica- resultó deslucido, aunque la tarde se llenó
de detalles de torería.
Al hablar de los ejemplares lidiados, merece destacarse el toro corrido en quinto lugar,
de nombre Marchoso, de la ganadería nacional de Triana, ejemplar de correcta
presentación y de notables fijeza y bravura. Debemos mencionar las calidad y nobleza del
tercero, Caramelo, de Atocha, bueno para el torero, pero justo de trapío y fuerza.
Deslucidos los corridos en primero, segundo y cuarto lugar, de Mirafuente, El Arriero y
Atocha, respectivamente. Manso de solemnidad Marquesito, de Triana, lidiado en último
lugar.
Pablo Hermoso de Mendoza
Anduvo sin suerte el rejoneador español, pues sus extraordinarias condiciones de jinete y
torero se encontraron con un lote que poco colaboró. En su primero, Corretón, de
Mirafuente, alcanzó sus momentos más importantes. Acertado en la colocación de los
rejones de castigo y de las farpas, espectacular en la preparación y culminación de las
suertes y desafortunado en el manejo del rejón de muerte.
Montando a Batista, citó de frente con verdad y templó en repetidas ocasiones las
inciertas embestidas de su oponente. Fuerte ovación.
En el quinto, ofreció una demostración de la técnica del toreo a caballo, para resolver
las graves dificultades presentadas por el manso Rondeño, de Atocha.
Mató de una rejonazo eficiente pero atravesado y dio la vuelta al ruedo.
El Tato y la intensidad del
toreo
A su cargo corrió lo más destacado de la corrida abre feria. Tuvo la suerte de lidiar un
ejemplar a su medida, pues Marchoso, de Triana, el quinto de la tarde, fue un toro
encastado de gran acometividad y fijeza, al que 'El Tato' le cuajó una faena intensa y
emotiva.
El diestro no se amilanó por la seriedad del toro, lo plantó cara apenas se abrió de
capote, tuvo la claridad mental para dosificar el castigo en varas y lo sometió con la
muleta. Buenas series sobre el pitón derecho, sasonadas con muletazos de rodillas y
desplantes. Gran estocada al segundo intento y una merecida oreja.
La madurez de Carlos Yánez
Satisfechos dejó a los aficionados el torero nacional Carlos Yánez, quien toda la tarde
anduvo en plan de torero maduro. Con serenidad y gusto, recetó una aseada faena a su
primero, Caramelo, de Atocha, un dechado de calidad y bondad, pero falto de trapío y
fuerzas.
Carlos Yánez instrumentó series de gran temple por el pitón derecho, en las que la
pulcritud fue la constante. La pena es que la fragilidad del astado restó emoción a una
faena finalmente malograda con la espada.
En el sexto, un manso de solemnidad, nada pudo hacer.
La autoridad
Correcta en la conducción de la corrida, sus decisiones no incidieron el el resultado
final del festejo. Con buen criterio enn los cambios de tercio y en la concesión de
trofeos. Algo apresurada al premiar con música las faenas.
En la plaza
El inicio de la Feria estuvo cargado de
emoción. Un justo homenaje recibieron el doctor Guillermo Acosta Velasco, Manolo Cadena
Torres y el ya desaparecido Rodrigo Darquea Moscoso, tres caballeros de la fiesta,
auténticos impulsores del espectáculo taurino en Quito.
La emoción estuvo precedida por el
colorido y la tradición. Al cabo de varios años se reeditó el desfile de las 'Carretas
del Rocío' y caballos españoles.
La Reina de Quito, su corte y un grupo de jóvenes aficionados recorrieron la avenida
Amazonas y llegaron a la plaza.
El sol y el viento, a momentos,
levantaron nubes de ceniza volcánica que molestaron a los aficionados, entre ellos al
ingeniero Hugo Yépez, que presenció la corrida desde una barrera de sol y sombra.
Al otro extremo de la plaza, en barrera
de sombra, el alcalde Roque Sevilla comentaba con el ex Presidente Oswaldo Hurtado, el
incierto comportamiento del Guagua Pichincha.
La banda del Municipio de Quito, estrenó
con gran suceso el pasodoble 'Feria de Quito'. Otra composición que se suma al repertorio
de este grupo de músicos que matiza las tardes de toros.
El economista Guido Páez, asesorado por
los doctores Manolo Franco y Rodrigo Maya, desde el palco presidencial condujo la primera
corrida. El grupo de autoridades se completó en el callejón con Juan Carlos Maldonado,
Juan Carlos Rosero y Bolívar Borja.
El toreo pulcro de
Carlos Yánez

El diestro quiteño Carlos Yánez demostró, la tarde de ayer,
que se encuentra en buen momento.
Su labor con la muleta fue lo mejor que Yánez ofreció a una afición que aplaudió su
faena.
Tras su buena actuación en la tarde de ayer, la gente espera volver a verlo en la corrida
del cinco de diciembre. (ALF)
En resumen
H. de Mendoza
Mala suerte con el ganado para el rejoneador navarro. La mansedumbre de las reses que
lidió no permitió al caballero ni a sus jacas desplegar su arte y espectacularidad. Sin
embargo de ello, la entrega del jinete fue premiada por las ovaciones que el público le
brindó tras sus faenas con el primero y el cuarto de la tarde. Tras su quehacer, Pablo
Hermoso de Mendoza recibió el aplauso y respeto de la afición durante la vuelta al
ruedo. Se espera con interés su participación en la tarde de hoy.
'El Tato'
Buena reaparición del diestro español a la plaza de Iñaquito. En el segundo de la tarde
y primero de su lote demostró voluntad y ganas de gustar ante un toro que no colaboró.
En el quinto, 'El Tato' hizo una exposición de buen toreo, templanza y valor. Comprendió
al animal a la perfección y aprovechó sus no escasos méritos. Remató su faena con una
muy buena estocada. Al final fue premiado con el único trofeo de la tarde.
'El Tato' llegó a Quito en la madrugada de ayer y sustituyó al diestro Uceda Leal.
Carlos Yánez
Muy buena presentación en la Feria de Quito del torero de la tierra Carlos Yánez. En el
primero de su lote, Yánez demostró madurez y calidad toreras. Consiguió buenos
muletazos, en los cuales primaron el temple y la hondura. Lamentablemente, un pinchazo,
una estocada atravesada y tres golpes de descabello le privaron de una oreja que tenía
ganada.
Con su segundo, un precioso toro castaño y chorreado, desafortunadamente manso, nada pudo
hacer. Cumplió en matarlo con prontitud
Ficha técnica
Público
Tendidos casi llenos, con pocos espacios en contrabarrera de sombra y medios de sol. La
afición quiteña se entregó con corazón y entusiasmo al festejo.
Cielo
Variable, entre soleado y con nubes. Casi no hubo molestias por viento en el ruedo.
Ganado
Toros de Mirafuente, El Arriero, Atocha, y Triana. Reses de desigual presentación y
bravura. Destacó el quinto, de Triana, lidiado por 'El Tato'.
Cartel
Pablo Hermoso de Mendoza: ovación en el primero, vuelta en el tercero.
Raúl Gracia, 'El Tato', ovación en el segundo y oreja en el quinto.
Carlos Yánez, ovación en el tercero y silencio en el sexto.
Cuadrillas
Sin inconvenientes en la brega, deslucidos al poner banderillas.
Publicado el 28 de noviembre de 1999
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