Los
iluminados
JUAN BELMONTE
'Durará lo que un suspiro'

Juan Belmonte es el padre del toreo tal como se lo
conoce hoy en día
La aparición de Juan Belmonte en los
ruedos produjo estupor y en todos los ámbitos circuló la famosa frase de Rafael Guerra
'Guerrita' que decía: "Así no se puede torear, el que quiera verlo que se dé
prisa, porque ese durará un suspiro".
Toreaba de un modo desconocido y rompió el axioma de "o te quitas tú, o te quita el
toro". El puso en práctica los tres tiempos de la lidia: parar, templar y mandar, a
lo que más tarde agregó cargar la suerte. Toreó más cerca del toro que nadie y ninguno
ha realizado como él la serie de veróincas o el pase natural. |
EL MANOLETE
Templar la vida en la muleta

La figuta de Manolete, austera como su toreo
Impuso un estilo propio y dejó una huella
que aún perdura. Casi prescindía de la lidia con capa y se centraba sobre todo en la
faena con muleta. Extrajo lo esencial del toreo. La verticalidad de su escuela destaca, al
punto que se podría decir que el astado gira alrededor de un poste: el torero no mueve
los pies, baja la mano, cita con la muleta retrasada, impone su perfil y le vale cualquier
toro. Fue un insigne estoqueador. Además, cambió el tipo ideal del toro de lidia,
prefiriendo reses anovilladas, jóvenes y nobles. Murió matando a Islero, un toro Miura,
en la plaza de Linares, en 1947. |
'EL CORDOBES'
O el tremendismo puro

A pesar de sus 57 años, "El Cordobés" cuando torea lo hace igual que siempre
A principios de los años 60 apareció en
los ruedos un diestro que rompió todos los esquemas de lo que el toreo 'debía' ser. 'El
Cordobés', criticado hasta el cansancio por los aficionados más clásicos, llenó las
plazas de todo el mundo. Centraba su lidia en la inmovilidad de las reses. El diestro
parecía haber perdido del todo la cabeza cuando arrojaba la muleta a un lado y se ponía
de rodillas entre los pitones y giraba y quedaba de espaldas a la muerte. Un segundo
después se levantaba y caminaba, entre el aplauso contenido de la afición. Hoy, incluso
los entendidos reconocen su valor y su entrega.. |
JULIAN LOPEZ ESCOBAR
'EL JULI'
El torero que ya vive el mañana

'El Juli' es el mayor fenómeno del mundo de los toros en tres o cuatro décadas
"Rostro de niño, corazón de
hombre", exclamaba emocionado Fernando Fernández Román la tarde en la que Julián
López Escobar, 'El Juli', tomaba la alternativa en septiembre del 98 de manos de José
Mari Manzanares, en la plaza francesa de Nimes. "Ha entrado en el escalafón superior
con una categoría indiscutible", completaba igual de atrapado el ex matador, Roberto
Domínguez.
Este niño prodigio, el más joven en doctorarse, a los 15 años de edad, mantiene cautiva
a la afición taurina de todo el mundo. Pese a su juventud es un clásico consumado que ha
devuelto a las plazas de América y España el espectáculo del capote, que parecía haber
estado disminuido por algún tiempo. 'El Juli' está fundando el nuevo toreo, el toreo del
siglo XXI, con una fórmula en la que se suma la lidia de Belmonte, el temple de Manolete
y la simpatía ante la afición de 'El Cordobés'. Es un fenómeno como nunca se ha visto
en la fiesta brava. |
Otros gigantes
Joselito, 1895-1920.
El gran amigo y competidor de Juan Belmonte. Para muchos, el mejor de todos los
toreros.
Antonio Ordóñez,1932-1998
Cabeza del escalafón en España en 1952 y 1959, triunfó en Madrid en 1968,
donde cortó dos orejas y un rabo.
Paco Camino, 1940
Uno de los mayores toreros de los años 60 y 70. Disputó el primer lugar del
escalafón con Paquirri. Tuvo 1049 actuaciones, cortó 1176 orejas y 126 rabos.
Paquirri,
1948-1984
Uno de los más populares toreros de los últimos 20 años. Cabeza del
escalafón en varias temporadas, ganó los trofeos más importantes. Murió toreando el 26
de setiembre del 84.
Palomo
Linares, 1947
En 1965 toreó 80 novilladas y cortó 192 orejas. El 22 de mayo de 1972
obtiene en Las Ventas un polémico rabo, trofeo que no se había concedido en 30 años.
Cortó otro en México, igualmente histórico. Suma un total de 1055 actuaciones.
Jose María
Manzanares, 1953
Ha lidiado más que cualquier otro matador en este siglo, ya que, en 1997,
rebasó las 1.700 corridas. Si tuviéramos datos fidedignos de siglos anteriores,
podríamos concluir que es el torero que más corridas ha toreado en toda la historia del
toreo.
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