inicio01.jpg (1930 bytes)REFORMA AL IESS            

 

linea1.gif (852 bytes)

linea2.gif (852 bytes)

SEGURIDAD SOCIAL

El proyecto de Ley de Seguridad Social, elaborado por la Comisión Interventora del IESS, plantea cambios de fondo en el sistema de pensiones y los manejos de recursos que ingresan al sistema.

Diego Almeida Guzmán, ecuatoriano, experto en seguridad social, analiza el tema

 

IESS:

Sus cifras justifican una reforma * Afiliado escoge el servicio
Ahorro para mejor jubilación * Reforma necesita ajuste

 

IESS: sus cifras justifican una reforma

  • Durante la última década, la disponibilidad de recursos para inversiones en el IESS se ha deteriorado.

  • En 1988, de los ingresos totales del Instituto, el 55% se destinó a inversiones; el año pasado, esta cifra alcanzó a apenas el 5%.

  • Actualmente, el 95% de las rentas del IESS se destinan a cubrir las prestaciones de salud y el pago de pensiones.

  • Ello significa que la seguridad social en el Ecuador ha dejado de ser un régimen de capitalización para convertirse en un mero sistema de caja.

  • Desde hace varios años, el Estado no cumple con el pago del 40% de las pensiones: compromiso que adquirió sin medir sus consecuencias.

  • Bajo estas condiciones, el país demanda, reformas administrativas y la adopción de cambios estructurales.

Un sistema con escasa cobertura

La falta de estabilidad que el país tiene en su régimen de seguridad social ha provocado que las nuevas generaciones poblacionales se resistan a aportar al IESS, al margen de toda y cualquier obligación legal, que a fuerza de circunstancias, es violentada en la práctica.
Baste para ello considerar que, en 1982, el 22% de la población económicamente activa de entre 25 a 29 años aportaba al IESS; para 1998, este porcentaje no alcanzó ni al 18%.
En el estrato poblacional de 35 a 39 años de edad la situación es inversa en 1982: los afiliados representaron el 12%. Para 1998, la cifra fue del 14%.
Esto significa que mientras en el país crece la proporción de habitantes jóvenes, la población afiliada al IESS se torna más vieja. Son, entonces, los más viejos quienes deben financiar en mayor grado el régimen de prestación público.

Política salarial afecta ingresos

El constante deterioro de los ingresos que percibe el IESS, y la consecuente incapacidad de inversión, encuentra una de sus fundamentales razones en la errada política gubernamental en materia salarial.
Mientas en 1992, el ingreso imponible fue de aproximadamente el 60% del total de ingresos percibidos, para 1999 el salario imponible del afiliado, que percibe la remuneración mínima vital, es el 10% de su ingreso.
La tendencia a mantener congelado el salario mínimo vital, y aplicar ciertos incrementos en rubros exentos de aportes, ocasiona que del total de obreros afiliados, el 54% aporten sobre sueldos no superiores a los 400.000 sucres mensuales. Tan solo el 2% de los empleados privados cotiza sobre ingresos en el margen de un millón de sucres por mes y el 19% sobre sueldos de más de cinco millones.
La situación de los servidores públicos no es distinta. El 82% de estos reportan sueldos imponibles para el IESS no superiores a un millón de sucres mensuales. Es decir, en la propia burocracia existe una marcada resistencia a entregar recursos para el sistema de seguridad social.

Agotamiento

  • Las deficiencias en el funcionamiento de la actual seguridad social han conducido el esquema a un punto insostenible.

  • Entre 1992 y 1999 el deterioro en el financiamiento de la pensión jubilar ha sido marcado.

  • En el primer año citado, el 76% de la pensión mínima de jubilación se encontraba financiado con los aportes del afiliado; entre tanto, para enero de 1999, tal financiamiento no llega al 30%.

  • Sin que necesariamente sea el óptimo, la Constitución vigente consagra un esquema de dos pilares y mixto: seguro social estatal y obligatorio, en conjunto con seguros complementarios, administrativos por entidades privadas o mixtas.

  • El nuevo mecanismo, ha sido recogido por la Comisión Interventora del IESS, creada por la Asamblea que reformó la Constitución, en el proyecto de Ley que empieza a discutirse en el Congreso.

INICIO DE PAGINA

Publicado el 15 de junio 1999

 

IESS: Afiliado escoge el servicio

El Seguro General Obligatorio, eje del nuevo IESS, supone el acceso a prestaciones de Salud, al Seguro Social Campesino, al Seguro Voluntario, al de Riesgos del Trabajo y a los de Vejez, Invalidez y Muerte.
Las primeras, según el documento elaborado por la Comisión Interventora, permiten que el afiliado y su familia accedan a los siguientes servicios: medicina preventiva, atención odontológica, asistencia médica curativa y maternidad, tratamiento de enfermedades crónico-degenerativas.
En caso de enfermedad, el afiliado tiene derecho a asistencia médica, quirúrgica y farmacéutica, así como a un subsidio monetario de duración transitoria.
El asegurado tiene, además, derecho a elegir al prestador de servicios de salud de entre las unidades médicas del IESS, los demás establecimientos y profesionales acreditados y vinculados, mediante convenio, con la Administradora del Seguro de Salud Individual y Familiar.

Seguro Campesino: énfasis en ambiente

El segundo, el Seguro Social Campesino, beneficia al jefe de familia, a su cónyuge o conviviente con derecho, y a sus hijos y familiares que viven bajo su dependencia. Se trata de prestaciones de salud y maternidad; la reforma pone énfasis en los programas de saneamiento ambiental y desarrollo comunitario.
Lo novedoso de la propuesta en este aspecto: se amplía la cobertura a discapacidad y prestaciones de viudez y orfandad; las contingencias de invalidez, vejez y muerte incluyen pensiones y auxilio funeral.

Afiliación de menores

El IESS puede aceptar la afiliación voluntaria de toda persona mayor de edad que manifieste su voluntad de acogerse a este régimen. Se aceptará, también, la afiliación voluntaria del menor trabajador independiente que exhiba el carné laboral. Los afiliados voluntarios gozan de los mismos beneficios y prestaciones que se otorgan a los afiliados obligados.

Trabajo: prevención

El Seguro de Riesgos del Trabajo, el cuarto que forma parte del esquema, protege al afiliado y al empleador mediante programas de prevención y acciones de reparación de los daños derivados de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, incluida la rehabilitación y la reinserción laboral.
El seguro cubre toda lesión corporal y todo estado mórbido que resulta del trabajo que realiza el afiliado, incluidos los que se originen durante los desplazamientos entre su domicilio y lugar de trabajo.
Se otorga derecho a prevención, asistencia, subsidio, indemnización, invalidez y de montepío, cuando el riesgo hubiese ocasionado el fallecimiento del afiliado.

INICIO DE PAGINA

Publicado el 22 de junio 1999

 

IESS: Ahorro para mejor jubilación

El régimen de jubilación por ahorro individual obligatorio, uno de los dos esquemas de cesantía que propone la reforma, permite que el afiliado, que percibe un salario mensual entre un millón y medio de sucres y cinco millones mensuales, aporte para acceder a una renta vitalicia por vejez o invalidez.
Y, cuando fuese pertinente, un susidio transitorio por incapacidad.
Al crear este régimen de jubilación, que se maneja mediante cuentas de ahorro individual, la Comisión Interventora pretende complementar el régimen solidario obligatorio, que cubre a los afiliados que aportan sobre el monto de su salario que no supere el millón y medio de sucres.
Así, los afiliados pueden mejorar la cuantía o las condiciones de las prestaciones que corresponden al Seguro Obligatorio.
Los dos se rigen por los mismos requisitos. El esquema de ahorro individual permite que el afiliado elija el monto del capital asegurado entre los límites mínimo y máximo que fije el IESS bajo los siguientes criterios: la edad del trabajador, sus ingresos y la existencia de posibles beneficiarios de la pensión.

¿Y si no se cumplen los requisitos?

Cuando el afiliado se incapacitara en forma absoluta y permanente para todo trabajo, y no tuviese derecho a la jubilación, la Agencia Colocadora de Ahorro Previsional (ACAP) podrá reintegrar, al asegurado, los fondos acumulados en su cuenta de ahorro individual o transferir esos recursos a una compañía aseguradora.
El objetivo de esta última opción es que el afiliado, de todas maneras, pueda acceder a una prestación mensual. Es una posilidad que también se aplica al asegurado que, a la edad de 70 años, no cumpla con los requisitos para jubilarse.

Cálculo

La pensión que un asegurado puede recibir por vejez o por edad avanzada se financia y calcula en base del saldo acumulado en la cuenta de ahorro individual del afiliado.
La ACAP, que constituye el IESS para administrar esos fondos, traspasa dicho saldo a la aseguradora que efectuará el pago de las prestaciones, que son abonadas por la empresa elegida por el afiliado.
En el caso de invalidez, la aseguradora (que recibe el ahorro individual) pagará una pensión o un subsidio transitorio de incapacidad, por una cuantía igual al 45% del promedio mensual de las remuneraciones imponibles, actualizadas sobre las que se aportó en los últimos 10 años de afiliación o, si estas no son suficientes, sobre el promedio de los períodos de aportación registrados.
Los afiliados que, al momento de promulgarse la Ley, tuviesen 50 años o más, sin completar los requisitos para acceder a una jubilación ordinaria, pueden optar por el nuevo régimen.

INICIO DE PAGINA

Publicado el 24 de junio 1999

 

IESS: Reforma necesita ajuste

La reforma a la Seguridad Social, planteada por la Comisión Interventora, puede recibir, al menos, cinco objeciones relacionadas con los derechos de opción, las cotizaciones y tasas, la recaudación, las comisiones de las Agencias Colocadoras de Ahorro Previsional (ACAP) y la posibilidad de invertir los recursos para obtener rentabilidad.
En primer lugar, para que el sistema mixto de pensiones (obligatorio y ahorro voluntario) produzca sus efectos, es necesario otorgar algún incentivo: podría consistir en una pequeña reducción de la cotización total.
Segundo, las cotizaciones totales del 8,5% y 3,5% patronal se destinarían, de acuerdo con la propuesta, al régimen de solidaridad intergeneracional mientras el 5% que aporta el afiliado se dividiría en dos partes: una para el régimen solidario y otra (la que corresponde a los ingresos superiores al millón y medio de sucres) a las ACAP.
Así, el porcentaje de recursos que pasaría a las Agencias parece muy bajo para el objetivo de generar buenas pensiones.

Riesgos en la competencia

La recaudación de todos los aportes mediante el IESS puede reducir los costos: en este sentido, la reforma es positiva. No obstante, el esquema puede restarle credibilidad a las ACAP frente al público; abrir la posibilidad de fuga de información o pérdida de la confidencialidad (sobre todo si se toma en cuenta que el IESS competirá mediante su propia Agencia); retrasar la percepción de los ingresos (15 días), plazo que podría reducirse si la recaudación estuviera a cargo de intermediario.
Al analizar el documento se puede encontrar una cuarta objeción. Del texto se puede inferir que todas las comisiones que cobrarán las ACAP a sus afiliados gravarán la cuenta de ahorro individual.
Si la reforma, en efecto, apunta en este sentido, debería permitir que esa comisión afecte a la remuneración del trabajador como si fuera un aporte adicional.
Existen dos razones para ello: si las comisiones se descuentan, directamente, del salario, el trabajador sentirá su peso y podrá desarrollar la capacidad de escoger en medio de la competencia. Habrá Agencias que le resten un porcentaje menor de comisión.
En cambio, si las comisiones gravan el fondo acumulado no tienen un impacto directo y evitan que la competencia se desarrolle. Además, esos porcentajes terminan por reducir el monto de las pensiones.
Debería abrirse la opción de otro tipo de comisiones, por ejemplo, por servicios específicos.

El mercado

  • Se debe prever, adicionalmente, la facultad de la Superintendencia de Seguros Sociales y Privados para modificar excepcionalmente los límites legales, de acuerdo con las condiciones de los mercados de valores y el comportamiento de los índices macroeconómicos.

  • La obligatoriedad de que las ACAP inviertan en la concesión de créditos quirografarios, en favor de los afiliados, es antitécnica e inconveniente.

Inversiones del IESS son limitadas en sector privado

La Comisión Interventora sugiere, en su documento, la posibilidad de que el Fondo de Ahorro Previsional, a cargo de las ACAP, pueda invertirse en seis tipos de documentos.
No obstante, los límites de inversión en instrumentos públicos parecen muy altos comparados con otras experiencias. Hasta el 60% del Fondo puede, por ejemplo, destinarse a la compra de Bonos del Estado; la reforma permite, entre tanto, que hasta el 70% de los recursos puedan invertirse en títulos valores emitidos por el sector público.
Los límites en instrumentos privados son muy bajos: hasta el 30% del Fondo en títulos hipotecarios, hasta el 25% en la adquisición de certificados fiduciarios de empresas, y tan solo hasta el 10% de los recursos pueden destinarse a la compra de acciones de sociedades anónimas calificadas.
Es importante destacar que la reforma prohíbe las inversiones en el exterior. Es, no obstante, aconsejable abrir esta opción aunque sea limitada y con los debidos resguardos. Así, se disminuirá el riesgo país.
Todos los límites previstos en la Ley deben fijar techos, pero no pueden ser inflexibles, pues la propia dinamia del mercado de valores en el país deberá ir, paulatinamente, regulando los niveles.
Los límites deben quedar dispuestos solo en relación con emisores y tipo de papel, mas no con plazos y condiciones financieras que le restarían capacidad de decisión al inversionista.

INICIO DE PAGINA

Publicado el 29 de junio 1999