La exposición "Iberoamérica pinta" ¿integrada
por 63 pinturas de 63 artistas provenientes de 23 países? es hija de dos proyectos
maridados en los suplementos Periolibros, que han tenido a lo largo de un lustro una
resonante cobertura intercontinental: el de Iberoamérica escribe y el de Iberoamérica
ilustra. Los escritores seleccionados son todos figuras cumbre de la literatura, con obra
leída, celebrada y estudiada puntualmente en sus tierras de origen y más allá, mucho
más allá.
Bastará constatar que dieciséis de ellos han pasado o están a punto de alcanzar la alta
curva del centenario, sin que su obra haya perdido vigencia entre un público amplísimo,
y siga despertando la atención de los especialistas en sus lenguas originales o en tantas
otras. Pero con las ilustraciones se ha hecho un cruce de calendarios, de generaciones, de
nacionalidades, de prestigios y hasta de estilos; éstos casi siempre se han
complementado, mas también se han contrapuesto.
Se sabe bien que desde tiempos muy remotos los textos se han ilustrado con grabados,
pinturas, dibujos. En periódicos, revistas y libros de los siglos XIX y XX la fotografía
ha sido compañera frecuente de las letras. Con sus series de grabados en madera, el
alemán Alberto Durero (1471-1528) no sólo le dio imágenes a las Sagradas Escrituras
sino que elevó la técnica de la xilografía a niveles superiores. El inglés William
Blake (1757-1827) hizo con sus ilustraciones la traducción romántica de la Divina
comedia de Dante Alighieri. Los ingleses George Cruikshank (1728-1878) y Richard Doyle
(1824-1883) ayudaron a fijar visualmente el carácter de los personajes de Charles
Dickens. El francés Honoré Daumier (1817-1879) no sólo fue el incisivo caricaturista de
Le Charivari y otras publicaciones, también se esmeró por elaborar una imaginería
moderna para Don Quijote y Sancho Panza, compitiendo con su compatriota Gustave Doré
(1832-1883). La alemana Käte Kollwitz (1867-1945) supo transferir con mayor realismo los
dramas sociales de Gerhart Hauptmann. El ruso Marc Chagall (1887-1985) fue fiel al
patetismo de Las almas muertas de Nicolás Gogol. |
IMAGENES
El festín de la mirada
Fernando Savater
Iberoamérica pinta e ilustra
Federico Mayor
Para
pintarla de cuerpo entero
Lenin Oña |