España y Portugal
La península ibérica ha sido desde los tiempos paleolíticos un privilegiado territorio
del arte universal, cuya cronología europea incluye en todas las etapas a muchos artistas
originarios de ahí por la trascendencia que han tenido sus aportes para el desarrollo de
la expresión plástica occidental. El hallazgo del Nuevo Mundo permitió a España y
Portugal extender su cultura por todo el continente y amalgamarla con la de los pueblos
americanos originarios, añadiéndole al mestizaje resultante el componente africano
impuesto por la esclavitud. El legado peninsular definió durante el periodo colonial el
destino artístico de la Iberoamérica en forja, que interpretó a su manera la herencia
renacentista, manierista y, la más gravitante, la barroca. Mientras tanto España
consolidó una escuela nacional con nombres imperecederos ¿El Greco, Velázquez, tantos
más? que en las postrimerías imperiales se vio revitalizada por Goya y en el siglo XX
por Picasso, en primer término, y también Miró, Dalí y otros artistas que han
delineado algunos de los más brillantes perfiles del arte contemporáneo. |
IMAGENES
El festín de la mirada
Fernando Savater
Iberoamérica pinta e
ilustra
Federico Mayor
Apuntes sobre el arte de
ilustrar mientras Iberoamérica pinta
Raquel Tibol |