Frágil apariencia "Mariposa Monarca"

Frágil apariencia "Mariposa Monarca", 1993 *
óleo/tela * 100 x 100 cms.
CARMEN PARRA
(Ciudad de México, México, 1944)
Estudió en la Escuela Nacional de Antropología e Historia de la ciudad de México.
Posteriormente lo hizo en la Escuela de Bellas Artes de Roma, y en La Esmeralda (México).
Su primera muestra se realizó en la Casa del Lago de la UNAM, México D.F. (1966) y la
última en Biarritz, Francias (1996). Ha ilustrado importantes libros entre los que
destacan la grafostática u Oda a Eiffel, con textos de Salvador Elizondo, y La eternidad
de lo efímero de Mariana Frenk. Es artista fundadora del Foro de Arte Contemporáneo de
México.
Ha intentado romper la distancia que existe entre el presente y el pasado a través del
grafismo y el juego cromático. Tiene una larga trayectoria en temas relacionados con el
rescate del patrimonio cultural mexicano. Asimismo ha puesto su interés en la defensa
ecológica, como lo ejemplifica su trabajo sobre las mariposas monarca, que es un llamado
a la preservación de uno los misterios ofrecidos por la naturaleza.
Fue quizás por este culto ancestral en que la mariposa quedó plasmada en el muro
pintado, en el barro, en la piedra, que resolvió quedarse para siempre, y así, año con
año, regresa del inframundo, situado en el norte, para cumplir con el compromiso que
adquirió siglos atrás, cuando surgió del mundo de los muertos para, tal como lo hiciera
en el mito, estar presente en el mundo de los vivos. Sin embargo, era necesario
aprehenderla y volver a pintarla. El acto de creación que acompaña su ir y venir debía
ser capturado, una vez más, por la pintura. Para ello era indispensable que manos con
poder creativo volvieran a darles vida permanente a través del color mismo... y Carmen
Parra se dio a la tarea de emprender el acto portentoso por medio del cual con cada toque
de pincel, daba vida que se multiplicaba hasta el infinito. Las mariposas volaban y las
manos creadoras seguían dando vida que arrebataban el tiempo... Y así pasaron muchos
años. Las manos siguieron creando y un buen día ocurrió la metamorfosis esperada. En su
poder creativo, Carmen había ido adquiriendo, sin darse cuenta, las mismas
características de las mariposas... y entonces emprendió el vuelo y se posó en el
lienzo para siempre..l Desde entonces los colores, las mariposas y Carmen formaron una
unidad que pudo trascender el tiempo...
Eduardo Matos Moctezuma. De "La mariposa monarca", en el catálogo Mariposa
Monarca, polvo de estrellas, Ediciones del Equilibrista, México, 1994.