Una historia de hoteles
y carteles
El Hotel Anaconda, de Leticia,
fue célebre en los años 80. Allí, solía parar para cerrar negocios, el capo del cartel
de Medellín: Pablo Escobar Gaviria. Cuentan que en uno de los salones del Anaconda había
un casino, donde Escobar, Evaristo Porra y otros traficantes, como, Gonzálo Rodríguez
Gacha, apostaban millones de dólares
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| FOTO DE ARCHIVO SIN FECHA QUE MUESTRA AL EXTINTO NARCOTRAFICANTE PABLO
ESCOBAR (I) JUNTO A SU ESPOSA VICTORIA EUGENIA HENAO DURANTE UN PARTIDO DE FUTBOL EN
MEDELLIN, COLOMBIA. |
Entre ellos estaba también el
brasileño Antonio Mota, más conocido en el lugar como Curica, y el colombiano Mario
Alberto Cano Guzmán, hijo de un ex senador. Tatá Cano como lo llaman en Leticia vive en
Tabatinga preso, con régimen abierto.
Evaristo Porra fue quién re-fundó Leticia como capital de la droga en la década del 70.
Dueño de propiedades y también de las almas de la ciudad, cuentan que Evaristo -borracho
y con una ametralladora-- asesinó, una noche, a 40 personas.
Con la destrucción de los carteles de Medellín (con la muerte de Escobar) y Cali (de los
Ochoa), Leticia perdió la posición estratégica que tenía hasta los años 80 para los
narcos. El Hotel Anaconda, y el Colonial, antes preferidos por los mafiosos, hoy reciben
americanos que realizan el circuito de turismo de aventura entre la peruana Iquitos y la
colombiana Leticia.
Pero la coca no abandonó la región. Los grandes carteles quedaron fragmentados entre
pequeños productores y procesadores. En el nuevo esquema que rige el mundo actual de la
coca, hay una tercerización de las actividades. Traficantes que viven en las grandes
capitales de América del Sur manejan la comercialización. Esto significa organizar el
acopio y el transporte de la droga hasta los centros de consumo en Europa y EE.UU.
En Leticia afirman que la guerrilla está cerca. Lo demuestran algunas pintadas que
aparecieron en los muros de la ciudad. La leyenda decía: "Ya llegamos. FARC". Y
hugo un alerta general. Dicen que los soldados y oficiales acantonados en Leticia no
abandonan esa capital.
"La estrategia de la guerrilla consistió hasta ahora en inmovilizar las fuerzas
armadas en las grandes ciudades, que precisan ser defendidas. De alguna manera, es lo que
pasa en Leticia. No pueden dispersarse porque dejarían flancos libres para las
incursiones guerrilleras", contaba una fuente militar en Brasil.
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"Acaban de matar a dos: un colombiano y un peruano". - ¿Quiénes son?. ¿Cómo
se llaman?

Esta triple frontera amazónica, contiene una sociedad trinacional antigua: viene del
siglo XVIII. Y carga con varias guerras entre las coronas española y portuguesa.
El Hotel Anaconda, de Leticia, fue célebre en los años 80. Allí, solía parar para
cerrar negocios, el capo del cartel de Medellín: Pablo Escobar Gaviria.

Habla el Jefe Policial brasileño para el Amazonas.
La frontera trinacional entre Brasil, Perú y Colombia, es todavía uno de los lugares
más importantes de producción, procesamiento y salida de la cocaína hacia el mundo.

"EE.UU. no ataca las mafias compradoras de droga".

Son la brasileña Tabatinga y la colombiana Leticia. La mayoría de sus pobladores viven
de esa industria ilegal. Pero el fenómeno narco en la región ahoga cualquier otra
actividad que surja como reemplazo.

En cada esquina de la localidad brasileña de Tabatinga, que se une por un cordón
umbilical -la avenida Internacional-a la colombiana Leticia, aparecen por la noche los
marginales de la droga. Nadie los reprime.

La selva amazónica tiene dos rostros. Uno es el del turismo de aventura, del que gozan
americanos y europeos, hartos de la vida confortable en sus países de orígen. Otro es el
de la miseria y la violencia que sufren, día a día, quienes viven en la región en forma
permanente.
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