Informe especial: guerrilla y narcotráfico

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Viaje a un santuario de los
narcos en plena selva

Es en el último punto de la frontera amazónica entre Brasil y Colombia, cerca del límite con Perú . Allí, un grupo de periodistas investigadores observó un extraño escenario donde hay misteriosos pilotos, narcos, agentes y guerrilla . Y estructuras militares

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EL PUEBLO COLOMBIANO DE LETICIA, JUNTO AL DE SANTA ROSA DEL PERU SON LOS QUE LIMITAN CON TABATINGA. FOTO CARLOS RIVERO

"Acaban de matar a dos: un colombiano y un peruano". - ¿Quiénes son?. ¿Cómo se llaman?

- El peruano venía con pasta de coca. El colombiano también era un traficante. Nadie sabe los nombres.

El comentario telegráfico fue el domingo a las 7 de la mañana. Lo hizo David, un taxista brasileño de Tabatinga que se convertiría en "guía" de un viaje por la triple frontera entre Colombia, Brasil y Perú. Esas muertes anónimas, ocurridas en la madrugada, eran las de dos "pequeños empresarios" de la droga, que ni tuvieron la suerte de aparecer en las policiales del diario local, Amanecer Amazonense.

Tabatinga es la última escala, el último punto limítrofe brasileño con Colombia, en el extremo sur de los 1.640 kilómetros de frontera común. Una desdibujada callejuela, la separa de Leticia, capital de la provincia de Amazonas en Colombia. Entre ambas hay un abismo cultural. Del lado brasileño solo se habla portugués, del colombiano, español. Y no se mezclan ni las lenguas ni la música.

La bandera del Perú flamea a escasa distancia --a 15 minutos de lancha por el Río Solimoes--, en un caserío con una única calle asfaltada, un colegio, aduana y puesto policial. Esta triple frontera hoy vuelve a ser protagonista, como hace 20 años, cuando comandaban la región los barones de la droga. Ahora, la zona -que cobija unos 90.000 habitantes-- asiste a una intensa preparación policial y militar. Todo esto se debe a su posición geográfica estratégica ante una agudización previsible de la guerra en Colombia, dónde confluyen las fuerzas armadas de ese país, el narcotráfico y la guerrilla.

Es este límite el que está reforzando militarmente Brasil para impedir que los efectos del conflicto colombiano pasen a su territorio. Los rebeldes no son visibles pero están allí, en la jungla colombiana. Es una de sus zonas de influencia y futuro escenario del Plan Colombia, financiado por Estados Unidos y dirigido a atacar a los narcos y sin duda a los guerrilleros en el amazonas de ese país.

La Pousada do Sol, ubicada a escasos 300 metros de las oficinas de la Policía Federal brasileña, es el mejor albergue de Tabatinga. En los años 80, fue la residencia de un narcotraficante brasileño hoy fugitivo. Una de sus hermanas maneja el negocio. La hostería da ganancias gracias a que aloja algunos huéspedes especiales: son "pilotos aéreos" que no pertenecen a una línea comercial: forman parte del esquema de transporte de la droga.

Fue uno de esos pilotos quién aconsejó a los periodistas. "Vayan para el lado colombiano. Es mejor y más seguro". Estos comandantes de pequeñas aeronaves vuelan a sólo unos metros por encima de los árboles más altos de la floresta amazónica para evitar los radares.

"El principal aporte brasileño al esquema del narcotráfico son los pilotos y la flota aérea" confirma el máximo jefe policial de la región amazónica, Mauro Spósito. En bimotores se transporta la cocaína pura hacia el Atlántico. Los aviones cruzan la selva del Amazonas, con escalas en pistas clandestinas brasileñas, hasta Surinam, la ex colonia holandesa. De Surinam, poblado por 300.000 habitantes, "la blanca" sale en los barcos cargueros holandeses, que abastecen el consumo europeo.-¿Por qué Holanda no los reprime?, preguntó el investigador al jefe policial brasileño.-Hay un problema político. Surinam vive del comercio con Holanda. El ingreso del país es de US$ 1.400 millones al año que provienen en 90% del tráfico de droga.

 

Viaje a un santuario de los narcos en plena selva
"Acaban de matar a dos: un colombiano y un peruano". - ¿Quiénes son?. ¿Cómo se llaman?

Los extremos finales de dos mundos
Esta triple frontera amazónica, contiene una sociedad trinacional antigua: viene del siglo XVIII. Y carga con varias guerras entre las coronas española y portuguesa.

Una historia de hoteles y carteles

El Hotel Anaconda, de Leticia, fue célebre en los años 80. Allí, solía parar para cerrar negocios, el capo del cartel de Medellín: Pablo Escobar Gaviria.

Entrevista
Habla el Jefe Policial brasileño para el Amazonas.

La Triple Frontera, bastión de la guerrilla colombiana

La frontera trinacional entre Brasil, Perú y Colombia, es todavía uno de los lugares más importantes de producción, procesamiento y salida de la cocaína hacia el mundo.

Entrevista a Don Kaimel, narcotraficante
"EE.UU. no ataca las mafias compradoras de droga".

Dos ciudades que crecen y mueren por el negocio del narco
Son la brasileña Tabatinga y la colombiana Leticia. La mayoría de sus pobladores viven de esa industria ilegal. Pero el fenómeno narco en la región ahoga cualquier otra actividad que surja como reemplazo.

Droga vendida en las calles
En cada esquina de la localidad brasileña de Tabatinga, que se une por un cordón umbilical -la avenida Internacional-a la colombiana Leticia, aparecen por la noche los marginales de la droga. Nadie los reprime.

Impresiones de un viaje: miedos y mitos
La selva amazónica tiene dos rostros. Uno es el del turismo de aventura, del que gozan americanos y europeos, hartos de la vida confortable en sus países de orígen. Otro es el de la miseria y la violencia que sufren, día a día, quienes viven en la región en forma permanente.


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