 
 
La mancha de carburante derramado por
el tanquero Jessca se extiende sin que nada
la detenga. Salió el viernes de la semana anterior de Puerto Baquerizo Moreno, en la isla
San Cristóbal, pasó por la isla Santa Fe y ayer llegó a Santa Cruz.
Un brazo se tomó Bahía Tortuga y, otro, Puerto Ayora. Dependiendo de la dirección del
oleaje, alcanzaría las islas Isabela y Santiago
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