Mancha
de 100 kilómetros
El ministro Rendon calificó de
grave la situación de las islas, luego de que un tanquero encallara con combustible
'El problema es grave, es muy grave".
Con esas palabras calificó el ministro del Ambiente, Rodolfo Rendón, a la situación
creada en Galápagos a causa de un tanquero que encalló en días pasados, cargado con 240
mil galones de combustible que han comenzado a derramarse.
Hasta la tarde de ayer, la mancha contaminante alcanzó los cien kilómetros cuadrados de
extensión. Se ha derramado buena parte de uno de los tanques, pues el barco presenta ya
una inclinación de 45 grados; y el peligro amenaza a las islas.
No se puede establecer en qué dirección se moverá la mancha, pero se esperan fuertes
vientos para las próximas horas. Si toca tierra, el efecto sobre la fauna puede ser
enorme. Todas las instituciones presentes en Galápagos, conjuntamente con el Ministerio
del Ambiente y las Fuerzas Armadas, se encontraban ayer estableciendo la dimensión del
peligro, preparando una clínica para auxiliar particularmente a los lobos marinos.
Hasta mediados de la tarde se esperaba la llegada, en pocas horas, de auxilio
norteamericano.
Sin embargo el ministro Rendón considera que será necesario contratar una empresa
internacional especializada en enfrentar problemas ambientales de esta dimensión. |

Esta era la situación del tanquero Jessica, a
mediados de la tarde de ayer
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Lobos marinos en
peligro
La
embarcación cubría la ruta entre el puerto de Guayaquil y Puerto Baquerizo
Los sectores pesqueros,
turísticos y moradores de la isla San Cristobal comenzaron una tarea de rescate de los
animales de la zona: píqueros (pajáros propios de esas islas), pelícanos y lobos
marinos que habitan en la isla, ante una posible catástrofe ecológica en las islas
Galápagos, por el derrame de combustible. Aunque no se reportó sobre la muerte de
ningún animal, según Maria Eugenia Proaño, coordinadora de la Fundación Charles
Darwin, se han ''localizado unos 12 lobos marinos y algunas aves como pelicanos y piqueros
de patas azules que han sido alcanzados por el diesel''. La embarcación Jessica, de
bandera ecuatoriana, encalló en un banco de arena el pasado martes con 600 mil litros de
diesel y 300 mil de bunker (combustible para barcos), a 800 metros de la isla San
Cristóbal.
El peligro es tanto, que para ayer estaba prevista la llegada de técnicos de la Marina y
del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos, en respuesta a un pedido del Gobierno de
Ecuador para que colaboren en las labores de evacuación de parte del combustible.
"La situación se está agravando", aseguró Eliécer Cruz, director del Parque
Nacional Galápagos, sobre todo porque está prevista la llegada de un fuerte oleaje. El
director explicó que este fenómeno podría complicar las maniobras de evacuación del
combustible. Incluso se conoció que ya se había producido un derrame de bunker.
''Las corrientes de agua están llevando al diesel derramado hacia el sur, donde se
encuentra una de las colonias de lobos marinos más grandes del archipiélago'', dijo el
ministro de medio Ambiente, Rodolfo Rendón, que se encuentra en las islas para dirigir
las operaciones de emergencia.
''Hay una fisura en el barco, aunque no se sabe de qué magnitud, por la que se filtra el
combustible''. agregó. Los esfuerzos de las labores de rescate, en las que participan el
Parque Nacional, la Armada Petrocomercial y el Ministerio del Ambiente, se dirigen a
evitar una extensión del combustible, mediante la instalación de barreras (mallas)
flotantes alrededor de la nave averiada. (JT).
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