12
de julio de 2001
Un Ecuador sin alma
cae derrotado
Martha Córdova Avilés
Especial desde Barranquilla
El 4-1 confirmó que la concentración de la tricolor está en la eliminatoria y que la
Copa América interesa poco.
Ecuador puede escapar a sus nuevas responsabilidades. El tercer lugar en la eliminatoria,
los rimbombantes triunfos sobre Brasil y Paraguay y la expectativa que generó a nivel
internacional un equipo tácticamente ordenado no podía presentarse en Copa América a
cumplir un papel secundario.
La tricolor a la que se le otorgó la etiqueta de "favorito", es un
protagonista en el torneo así su técnico Hernán Darío "Bolillo" Gómez no lo
quiera aceptar. Por eso la afición rechazó su fútbol gris y sin ambición de la primera
etapa, donde tan solo hizo circular el balón, ensayó uno que otro remate a la
portería y mostró poca decisión ofensiva.
Es verdad, Chile no le dejó jugar. Puso una línea con tres defensas y cinco volantes que
redujeron espacios y cerraron las salidas por los costados de los ecuatoriano. Pero la
tricolor tampoco mostraba contundencia ni profundidad. Era un equipo sin alma, y Ecuador
ya no es eso. Hace nueve meses que no pierde un partido. Fueron ocho cotejos que triunfó
o empató.
Son otros los roles y las responsabilidades que hoy enfrenta, porque a Ecuador se le mira
con otros ojos.
"Bolillo" Gómez no quiere presiones ni desviar su concentración de la
eliminatoria. El país respalda esa decisión porque el Mundial es lo primero. Mas un
equipo como el de anoche es preferible olvidarlo.
El Ecuador gris del primer tiempo mejoró en el segundo cuando Ulises de la Cruz desbordó
por su banda e hizo mayor trabajo en diagonal. Fue el hombre que más empeño le puso.
Realizó tres centros por alto, dos veces dejó jugado a su marcador y le dio dinámica al
parco juego ofensivo de la Selección.
Línea por línea, la defensa nacional tuvo desajustes para armarse en el
contragolpe rival. En el primer y tercer goles chilenos se olvidaron de marcar al jugador
que acompañó a quien conducía el balón.
En el medio campo, no hubo un correcto trabajo de recuperación de balón. El habilidoso
Cristian Montecinos, la figura del partido, se divirtió con el balón. Anotó un gol, y
trabajó para los otros tres.
Corrió en el contragolpe, pero su mayor fortaleza estuvo en la inteligencia para entregar
la pelota al jugador mejor ubicado.
Adelante, el Tin no apareció y Angel Fernández no sumó a la labor ofensiva. Restó,
porque los balones que recibió los botó fuera del área en lugar de incrustarlos en el
centro en busca del remate de Agustín Delgado.
Ahora se viene Colombia el sábado. ¿Qué sucederá?, quien sabe. Una victoria
sobre el local ayudará a borrar la triste imagen que dejó anoche en el Metropolitano.
"Hay que darle mérito a Chile. Presionamos, corrimos, pero Chile dominó en espacios
reducidos. Fue un equipo ordenado, tuvo paciencia y definió. Ecuador tuvo manejo de
balón pero no definió", fue el balance de Gómez luego del partido.
"Cometimos errores graves en defensa y ellos anotaron", añadió el estratega.
"Yo voy a ser claro. Los chicos jamás perdieron la humildad, perdieron un solo
partido", agregó el director técnico de Ecuador. |