CHIMBORAZO
ENTRE LA POBREZA Y EL RACISMO
CANDIDATOS
ELECTORES: 257 127
Juntas parroquiales: 45
Chimborazo es el reflejo de un pueblo sin atención, sin vías de
comunicación, pero que busca alternativas para desarrollarse aprovechando sus recursos
naturales.
La relación entre los mestizos, que son alrededor del 40% de la población, con los
indígenas (60%) se ha deteriorado en los últimos meses. A raíz del golpe de Estado del
21 de enero, las diferencias se acentuaron y el racismo se evidencia de lado y lado.
De los casi 400 000 habitantes de Chimborazo, por lo menos 300 000 son indígenas, que
residen en zonas rurales sin los servicios básicos suficientes. Riobamba, la capital
provincial, muestra cierto desarrollo y cuenta con agua potable, alcantarillado,
electricidad, teléfonos y sistema de eliminación de basura, a diferencia de los cantones
de Alausí, Colta, Chunchi, Guamote, Guano, Penipe, Pallatanga, Chambo y Cumandá, donde
la población indígena es mayoritaria, pero tienen menos servicios.
El índice de natalidad es alto y la población menor a 20 años pertenece al sector
rural. La tasa promedio de crecimiento urbano y rural es de 2,04%. El retraso se ve con
fuerza en las comunidades más apartadas donde el porcentaje de analfabetismo llega al
23%; en las mujeres la situación es más crítica: llega al 36%. Las organizaciones
indígenas también tomaron fuerza en los últimos años y, con el apoyo de organismos
internacionales, desarrollaron varios proyectos. En Riobamba se construyó la primera casa
indígena, que alberga a cientos de personas que salen del campo en busca de sustento.
Pero uno de los mayores logros es la instalación de la Cámara de Comercio Indígena, en
Guamote, la primera de esta clase en América Latina.
En la capital del Chimborazo también existe un parque industrial el cual, a pesar de las
restricciones que imponen los directivos, se ha convertido en un medio de desarrollo de la
provincia. (BAV)
¿Alianzas o fanesca?
El ambiente electoral en Chimborazo no es el mismo que el de años anteriores. La crisis
económica y la ley de Control del Gasto Electoral mermaron las inversiones en este campo.
Unos cuantos afiches, camisetas y cuñas en las radios son el mecanismo más utilizado
para llegar a los electores. Volvieron a tener importancia los altoparlantes, que pasean
por los barrios y comunidades promocionando al candidato, y las visitas de los interesados
especialmente a las comunidades indígenas.
Para las elecciones del 21 de mayo se inscribieron 242 listas que buscan puestos en las 10
Alcaldías, la Prefectura, concejalías, consejerías y juntas parroquiales. La izquierda
se unió en Chimborazo y, en una lista denominada por la oposición como
"fanesca", se juntaron quienes hasta la víspera intercambiaron insultos: la
Izquierda Democrática, el MPD, socialistas, Nuevo País y el Movimiento Pachakutik.
Pero también hay quienes buscan la reelección como independientes, tal es el caso del
alcalde Abraham Romero, y del prefecto, Alfonso Burbano, quienes llegaron a esos cargos
por los partidos conservador y roldosista, respectivamente. Para las juntas parroquiales
hay una serie de alianzas, se inscribieron listas del CFP y Socialcristianos, de la DP y
PSC, del FRA y la DP, y de movimientos como el de Alvaro Noboa y Amauta Jatari, y Alianza
del Pueblo. Los partidos Social Cristiano y Roldosista presentaron listas para diferentes
dignidades, aunque el segundo en mayor grado. (BAV)
García Barba, favorito entre los indígenas
Uno de los candidatos que ha llamado la atención es Rodrigo García Barba, ingeniero
agrónomo de profesión, quien obtuvo el masterado en la Universidad de La Habana. Es
mestizo, pero su relación con el sector indígena lleva ya 25 años. Habla quichua y
desde los 13 años fue discípulo de Monseñor Leonidas Proaño, con quien desarrolló la
catequesis en los sectores rurales de la provincia, donde hoy espera tener una votación
mayoritaria. Es afiliado al movimiento Pachakutik, pero la alianza de la izquierda que lo
apoya es su fuerza ante las listas consideradas de derecha.
Su mayor opositor, Alfonso Burbano, busca la reelección como independiente, pero esta
aliado con la DP. Otro de sus contrincantes, Israel Cruz, sigue el estilo del partido que
lo patrocina, el PRE, y ofrece la construcción de una autopista alrededor de la laguna de
Colta y un teleférico en el Chimborazo.
La alcaldía de Riobamba se disputa codo a codo entre Abraham Romero, ex ministro de
Gobierno de Sixto Durán Ballén, a quien se ha acusado de ingerencia familiar en la
administración municipal, y Fernando Guerrero, conocido político de la provincia pero
cuestionado por la elaboración del reglamento del parque industrial que limita la
inversión. Cada candidato tiene su plan de trabajo, pero en definitiva lo que necesita la
provincia son obras de riego, caminos vecinales, capacitación e impulso al turismo e
inversión. (BAV) (4 may 2000) |