Notas
morlacas
Faltó la última gloriosa hazaña de impunidad del 'Pichi': declarar
más inocente que la Inmaculada Concepción al cura Flores a fin de que urgentemente viaje
a Roma para participar en el cónclave que elige al nuevo Pontífice de la Iglesia
Católica ejerciendo las funciones del cura del maletín. Se quedó con los churos hechos.
Si comparamos los costales de dinero que se llevó Bucaram, la plata mal usada por el cura
Flores es una ratería de segunda.
Mucha gente de Quito que participó en las manifestaciones convocadas por radio La Luna se
ha molestado porque el presidente de la República les llamó forajidos que, según el
DRAE, significa: "Delincuente que anda fuera de poblado, huyendo de la
justicia".
Investigaciones realizadas aclaran que el presidente creyó que los que hacían ruido
cerca de su casa eran los integrantes de la pandilla llamada Cero Corrupción. Errar es de
humanos. Se dice que los caporales de esta banda andan involucrados en tráfico de
tierras, invasiones y otras 'reformas agrarias'. Como las tierras así disputadas se
encuentran fuera del poblado, coinciden las andanzas de esta gente con la definición que
el Diccionario da de forajido. No necesitó uno de los capos huir de la justicia teniendo
de su parte a la "Pichicorte".
El 'Pichi' pasó por la 'Pichicorte' derrochó honorabilidad y sabiduría. Una de las
ejemplares decisiones que tomó fue liberar, en menos que canta un gallo, al cabecilla de
la pandilla Cero Corrupción porque era de apellido Gallo.
Las razones que dio fueron muy humanas: la persona apresada era de su gallada y también
de la del gallo mayor: Bucaram.
A diferencia de las marchas organizadas durante el día, en las que participan estudiantes
que dejan de asistir a clases o empleados públicos que abandonan sus trabajos, las
últimas marchas de Quito fueron por la noche o en días feriados y estaban integradan por
ciudadanos que renunciaban a los descansos caseros. Si la convocatoria era hecha por radio
La Luna, lo lógico era que esas marchas se realicen a la luz de La Luna.
Otra manera de manifestar la inconformidad por iniciativa de la misma radio ha sido la de
apagar las luces de las casas durante 15 minutos a eso de las 20:00. Todo está friamente
calculado pues, en estas condiciones, se destacará más la luz de La Luna que, aunque
está en cuarto creciente, tiene más luminosidad que muchas mentes oscurecidas. Habiendo
oscuridad, las expresiones de descontento cuadran perfectamente con los ciegos que no
quieren ver.
Hay quienes creen que la pinche Corte terminó sus funciones de manera oprobiosa. Mirando
de otro ángulo, demostró enorme eficiencia y pragmatismo pues cumplió la misión para
la que fue establecida: erigir el mayor monumento a la impunidad con la exculpación, sin
sentencia ni culminación de los juicios a Bucaram. Se trata de una gestión monumental.

|